martes, 16 de junio de 2009

KM. 31


Título: KM. 31
Año: 2.006/103' México
Dirección: Rigoberto Castañeda
Guión: Rigoberto Castañeda
Música: Carles Cases
Fotografía: Alejandro Martínez
Reparto: Iliana Fox, Adriá Collado, Raúl Méndez, Julián Álvarez

Mira que se grita en esta película. Yo no sé qué es lo que han hecho los amantes del cine de terror para que tengan que soportar tantas y tan malas películas. Parece que, últimamente, cine de terror es sinónimo de guiones absurdos e incoherentes y de actores malos donde los haya. KM. 31 no es una excepción en ninguno de los apartados. El guión no se sostiene, bebe directamente de un par de ideas que han funcionado en películas japonesas de culto y reproduce esquemas y caminos tan trillados que el resultado no sólo es flojo, es risible.
Risible que un guión alcance tantos despropósitos, da la sensación de que el bueno de Rigoberto iba escribiendo las secuencias con la última ocurrencia del momento y los resultados saltan a la vista.
No se sabe si estamos en peli con monstruo, peli con fantasma, peli de esquizofrénicos o peli de fenómenos paranormales.
La cuestión es que el cine es una industria, hasta ahí de acuerdo, pero el fin no debe nunca justificar los medios y realizar un largo en el que aquello del cine sólo queda para el formato elegido, suena triste, por mucho que las taquillas digan lo contrario.
Unos pocos efectos especiales no pueden ser el punto de partida para engañar al espectador haciéndole creer que va a ver una historia. Aquí no existe nada parecido a historia. Es un cúmulo de disparates que caminan ahora del lado de lo paranormal, o los celos, o el psicoanálisis de forma pueril, poco inteligente y estéril.
Los actores no convencen, ninguno, nunca. En su consuelo debe quedar la realidad de que pocos actores hubieran salvado tamaño dislate. Gritos y más gritos, conversaciones inútiles y sin sentido. Un despropósito.
Lo mejor: Nada
Lo peor: El resto
No acercarse a la película.

viernes, 5 de junio de 2009

Gran Torino


Título: Gran Torino
Año: 2.008/ 116'/ USA
Dirección: Clint Eastwood
Guión: Nick Schenk (Historia: Nick Schenk, Dave Johannson)
Música: Kyle Eastwood, Michael Steven
Fotografía: Tom Stern
Reparto: Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her

Clint Eastwood es uno de los mejores directores en activo, las películas que nos viene regalando en las últimas dos décadas son de una calidad difícil de superar. Con Gran Torino vuelve a hacer un cine inteligente, sesudo y de grandísima altura.
En esta ocasión, además, realiza una crítica larvada e intensa al racismo. De alguna manera me parece que el guión ofrece la perspectiva de que los ideales y valores que construyeron EE.UU. siguen inalterables a pesar del tiempo y las circunstancias. El gran acierto, que algunos parecen haber olvidado en latitudes más cercanas, de que la mezcla cultural e ideológica es sana y necesaria. El crisol sobre el que se ha asentado la vertiginosa y corta historia de EE.UU. es defendida en este largo a tumba abierta, de una forma feroz. Los enemigos del estilo de vida americano no son las personas que, venidas de otros países, lo enriquecen, lo son, sin embargo, aquellos que eligen el camino de la destrucción, sean del color que sean. Los guiños para corroborar esas ideas son constantes a lo largo del metraje. También las llamadas, constantes y continuas a que los americanos cuyas familias han vivido allí desde hace años, den un paso al frente y luchen por esos ideales de tolerancia, respeto y convivencia en común. Lo que hay que proteger no es que tu vecino sea de tu mismo color, ideología o creencia religiosa, lo realmente importante es que venga a sumar y no a restar.
Pero hay más. Hay una cosa muy importante para un director que no ha tenido reparo alguno en el uso de la violencia, a veces gratuita, en sus filmes de la década de los setenta. Es fundamental la forma en la que la violencia queda desacreditada en esta nueva joya de Eastwood. Queda desacreditada frente a la razón. La resolución de conflictos a través de la violencia era lo que el agente Harry Callaham, Dirty Harry (Harry el Sucio/ Don Siegel, 1971), nos proponía, pero Walt Kowalski ha probado en carne propia que ese camino no es el adecuado. Asistimos al clímax de la película en el momento en que Kowalski abandona la violencia como forma de ajustar las cuentas. Toda una declaración de intenciones viniendo de Clint Eastwood.
Lo mejor: La dirección de Clint Eastwood, el guión. La interpretación de Clint Eastwood
Lo peor: Bee Vang en el papel de Thao no aguanta las escenas con Clint Eastwood
Muy recomendable.

jueves, 4 de junio de 2009

Leave Her To Heaven


Título: Leave Her To Haven (Que el Cielo la Juzgue)
Año: 1.945/ 110'/ USA
Dirección: John M. Stahl
Guión: Jo Swerling
Música: Alfred Newman
Fotografía: Leon Shamroy
Reparto: Gene Tierney, Cornel Wilde, Jeanne Crain, Vincent Price

Mientras veía esta película no podía dejar de pensar en Bette Davis. ¡Qué bien iría esa notable actriz para este gran papel!. Con eso no quiero decir que Gene Tierney no esté bien, todo lo contrario, consigue nota alta en un trabajo dificílisimo encarnando al personaje de Ellen Berent.
La moda que tuvo el psicoanálisis en las prímeras décadas del siglo XX en Europa llega al cine y a la literatura de forma arrolladora. En este largo del gran director John M. Stahl, esta evidencia salta a la vista desde el primer momento.
La psicótica fijación que Ellen/Gene desencadena por Cornel Wilde/Arthur tiene claras connotaciones freudianas. Complejo de Electra, en este caso, que va desarrollando la trama hasta presentarnos a un personaje que llega hasta límites insospechados debido a ese complejo.
Son muchos más los ejemplos en el terreno del cine del otro gran complejo freudiano, el de Edipo, son innumerables las películas que han bebido de la literatura del médico vienés para desarrollar sus tramas.
Es innegable que plantear, aunque entre líneas, estos asuntos al gran público en estos momentos no deja de ser arrojado.
Por otro lado sorprende, como en todos los grandes clásicos, la modernidad de su dirección, de las interpretaciones y de los planteamientos. La circularidad de la narración mediante un gran flash back, reserva las últimas pinceladas del drama de forma inteligente.
Es esta una película en la que hay que destacar por encima de todo la actuación de la gran mayoría de sus actores, especialmente, los femeninos. Además no se puede dejar de ver esta película sin observar la magnífica dirección de quien codirigió con Lubitsch The Student Prince in Old Heidelberg (El Príncipe Estrudiante 1927).
Lo mejor: Los papeles femeninos
Lo peor: Nada destacable en este apartado
Muy recomendable.

miércoles, 3 de junio de 2009

Mysterious Skin


Título: Mysterious Skin (Piel Misteriosa)
Año: 2.004/99' USA
Dirección: Gregg Araki
Guión: Gregg Araki (Novela: Scott Heim)
Música: Harold Budd & Robin Guthri
Fotografía: Steve Gainer
Reparto: Joseph Gordon-Levitt, Brady Corbett, Michelle Trachtenberg, William Sage

No es la primera vez que este director se esfuerza en contarnos historias sobre homosexualidad. En este caso, la pederastia es el foco central de la historia. El guión no tiene ni trampa ni cartón. Se trata de contar cómo una experiencia con un pederasta ha marcado la vida de dos niños. Espléndidos los dos protagonistas principales, Joseph Gordon-Levitt pone calidad en su carrera con este papel, y el inquietante Brady Corbett de Funny Games (Haneke 2007) da otro recital con el difícil papel de Brian.
Está contada la historia de manera excepcional. La bicefalia del protagonismo da cabida para que dos narradores nos cuenten sus historias, aparentemente desconectadas, aparentemente anormales. El guión se encargará de hilvanar ambas a base de demostrarnos, con crudeza, que la pederastia puede arruinar las vidas de quienes las sufren.
No se acude a lugares comunes ni ideas preconcebidas. No se trata aquí de realizar un juicio de moral judaica a la pederastia, de lo que se trata es de demostrar de forma descarnada la experiencia de dos niños que tuvieron la mala suerte de cruzarse en el camino de una persona sin escrúpulos. El manierismo hubiera arruinado el intento.
Lejos de ese error, Araki, explora de forma sincera y valiente, campos que pocos directores se atreverían a cruzar. Además, para mí, posee un doble valor. Si hay directores que se atreven a cruzar ciertos límites, es, en muchas ocasiones, para provocar una publicidad gratuita a su película con la única finalidad de hacer negocio del escándalo. En este caso no parece ser así, el discurrir de la historia demuestra que lo que tenemos delante de los ojos sólo puede ser una de las miles o millones de verdades que pueden ocurrir en un momento determinado de la vida de alguien. Una opción entre mil que ha desencadenado un alud de acontecimientos que han determinado la historia. El deselance de la misma merece y mucho la pena.
Por si todo esto fuera poco, la originalidad de la narración, está a la altura del contenido.
Gran película, honesta, descarnada y brillante donde el único lunar se me aparece en algunos secundarios como una Elizabeth Sue cuyo papel suena a hueco.
Lo mejor: Joseph Gordon-Levitt, Brady Corbett y la dirección de Araki
Lo peor: Elizabeth Sue no está a la altura.
Recomendable.

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