martes, 21 de diciembre de 2010

The Switch (Un pequeño cambio)


Título: The Switch (Un pequeño cambio)
Año: 2010/ 110'/ EE.UU.
Dirección: Josh Gordon, Will Speck
Guion: Allan Loeb (Historia de Jeffrey Eugenides)
Música: Alex Wurman
Fotografía: Jess Hall
Reparto: Jennifer Aniston, Jason Bateman, Thomas Robinson, Juliette Lewis, Patrick Wilson, Jeff Goldblum, Scott Elrod, Caroline Dhavernas, Todd Louiso, Edward James Hyland, Kelli Barrett, Erica Thomas, Rebecca Naomi Jones.

Película sin guion que no despierta el más mínimo interés a lo largo de sus larguísimos y previsibles minutos. No es malo que uno pretenda construir una historia con elementos que ya han sido contados hasta la saciedad, no es nada malo de por sí porque al público le gusta, nos gustan, las historias de siempre, lo de chico quiere a chica y viceversa lo hemos visto desde los tiempos del mudo, sin embargo todavía son legiones las películas que utilizan ese esquema y consiguen resultados muy buenos y hasta prodigiosos. Ese no es el problema, el problema es no tener nada más en el guion que esa idea, chico quiere a chica. O peor aún, que es lo que parece estar detrás de esta producción, no hay nada mejor para obtener una buena taquilla que poner a un actor o actriz con tirón aunque su tirón no sea precisamente por su trabajo como actriz sino por el morbo que le rodea como persona. Denigrante.
Es la única explicación que encuentro a que se desperdicie tiempo y dinero con productos tan planos y tan poco inteligentes como The Switch, claro que estos dos directores no tienen en su corta carrera nada de que presumir, todo lo contrario.
Para mayor espanto, la pareja protagonista no transmite química en ninguna escena y se regodean en la sensación del apresuramiento con lo que parece estar todo contado. Este tipo de producciones suelen contar con alter egos de los principales que descargan la tensión y gozan de unos buenos minutos con líneas de diálogo ocurrentes y bien estructuradas, Joan Cusack es una de mis favoritas en este tipo de papeles, en esta ocasión nos proponen a Juliette Lewis y a Jeff Goldblum, ambos reputados actores pero que no arrancan ni una sonrisa, culpa no sólo de ellos sino, insisto, del guion.
Este es un gran ejemplo para comprobar como llegan a las pantallas de los cines productos de muy baja calidad pero que son proyectados en muchas salas sólo por ser del circuito del cine hecho en Hollywood, es una pena que por proyectar cosas como estas, se queden otros productos de mayor calidad fuera del sistema.
Porque The Switch aburre y sonroja, emociones las justas en ese interminable goteo de minutos que no ofrece ni una solución ni una secuencia ni una escena que merezca la pena.
Lo peor: Todo
Lo mejor: Ya la he olvidado
Muy mala.


viernes, 17 de diciembre de 2010

Banda sonora de The sting (El golpe, 1.973)

The town (ciudad de ladrones)

Título: The town (ciudad de ladrones)
Año: 2010/ 125'/ EE.UU.
Dirección: Ben Affleck
Guión: Ben Affleck (sobrenovela de Chuck Hogan)
Música: David Buckley, Harry Gregson-Williams
Fotografía: Robert Elswit
Reparto: Ben Affleck, Rebecca Hall, Jon Hamm, Jeremy Renner, Blake Lively, Slaine, Owen Burke, Titus Welliver, Pete Postlethwaite, Chris Cooper, Victor Garber.

Por Ben Affleck no sentía yo demasiado respeto profesional cuando intentazaba lanzar una carrera que se complicó más con asuntos extracinematográficos. Por suerte, mi opinión ha cambiado y mucho desde que he visto su gran trabajo como director en Gone Baby Gone (Adiós pequeña, adiós, 2.007). Creo que  existe un buen sustituto para un Mel Gibson al que considero un gran director pero discreto actor. Ben Affleck, en esta su segunda acometida como guionista y director no alcanza los niveles de la del 2007 pero vuelve a ofrecer un interesante ejercicio que, por momentos, resulta a gran altura a pesar de contar con un buen puñado de tópicos y de planos un tanto manidos. 
Pero esas cosas no desdicen y no empañan algo que es evidente al ver sus dos películas, posee una mirada personal que está explorando y que tiene, como digo, buena pinta. Personalmente, me gusta esa querencia que tiene por las historias grandes ubicadas en sitios pequeños. Tanto en Gone Baby Gone como en The Town, se elige como punto de partida barriadas de grandes ciudades donde los protagonistas tienen lazos anteriores a la trama en la que se centra la acción. Ese conocimiento previo de los personajes, teje una red de emociones y sentimientos que dota a la película de mucho más peso y calado de la que una simple película de acción. Hay un entramado psicológico sobre la vida y la muerte, sobre la justicia y la moral que subyace y no estropea las buenas secuencias de acción de sus películas.
Además de ese gran acierto de sus guiones, es de destacar, a su vez, la mirada del guionista, se centra en personajes con un aire familiar, obreros, investigadores que uno parece que se los va a encontrar a la vuelta de la esquina. Los dos aspectos comentados son el denominador común de ambos filmes y son los que dan a ambas un aspecto novedoso, un lenguaje diferente al de otras producciones cortadas por un similar pratón, pero, insisto en que existe un trasfondo en las películas de Affleck que las convierten en interesantes y prometedoras, si es que se profundiza en ese camino.
Todo esto confluye en una especie de épica callejera que, en cada frase, en cada acción de la trama, provoca que se decidan cosas más importantes de las que aparentemente vemos. Ese tono épico separa a la película de la vulgaridad a la que nos acostumbran películas de corte menos ambicioso y con menos originalidad detrás de la cámara como por ejemplo Point Break (Le llamaban Bodhi, Bigelow, 1991)
A pesar de contar con una actriz de la que no puedo encontrar un buen trabajo, el papel de los actores principales, Rebecca Hall y el propio Affleck, no desentona, aunque está muy lejos de un Jeremy Renner que era lo mejor de The Hurt Locker, (En tierra hostil, Bigelow, 2.008) o de un cada vez más omnipresente Chris Cooper.
Lo mejor: La dirección,  Jeremy Renner
Lo peor: Rebecca Hall
Interesante tirando a buena.





jueves, 2 de diciembre de 2010

Ne te retourne pas (No mires atrás)


Título: Ne te retourne pas (No mires atrás)
Año: 2.009/ 111'/ Francia
Dirección: Marina De Van
Guión: Marina De Van, Jacques Akchoti
Fotografía: Dominique Colin
Reparto: Sophie Marceau, Monica Bellucci, Andrea di Stefano, Didier Flamand, Brigitte Catillon

Película que se pierde de manera drástica desde su inicio y que nunca da la sensación de poder contar una historia mínimamente interesante con un rasgo de credibilidad.
Además de un errático y pomposo guión y una pésima dirección, la película sufre y de qué manera las penosas actuaciones de sus dos guapas protagonistas, si lo de Marceau es triste, lo de la Bellucci clama al cielo. Ambas dan todo un recital de cómo estropear escena tras escena con los mismos clichés y las mismas caras falsas sea cuál sea la tensión dramática que requiera el texto.
Pero, en todo caso, es el guión el que adolece de los peores defectos. En primer lugar debe pasar una auténtica eternidad para que se alcancen las primeras líneas de posicionamiento de esta absurda trama. Una vez alcanzado ese momento, existen escenas con acciones fuera de foco que quitan más que añaden y que harían sonrojarse a cualquier guionista principiante. Especialmente conmovedoras en el mal sentido de la palabra son aquellos tributos a una Alicia que va y viene, viene y va sin encontrar nada, absolutamente nada que contar. Hay muchos momentos en los que uno debe preguntarse que es lo que tiene que ver lo que estamos viendo con el hilo argumental que parece pergeñar el film.
Porque la trama es un pretexto para un engolamiento cansino, pesado y pseudointelectual que no ofrece ni un detalle para el recuerdo, todo lo contrario.
Para mayor alevosía, la factura técnica que parece justificar el film carece de buen gusto y camina por unos trillos casi ridículos que afean el único sentido para llegar al final de este producto, algún primer plano de una todavía pletórica Sophie Marceau.
La resolución de la trama es tan absurda y tan previsible y tan carente de rigor con las causas propuestas que no deja uno de sentir verdadera nostalgia por un film que me hizo recordar al trabajo de De Van pero que allí sí que había dirección, guión y actores, por supuesto, me refiero a Spider de Cronenberg, 2.002.
Lo mejor
Lo peor: El guión, Monica Bellucci
Muy mala

jueves, 18 de noviembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

The visitor


Título: The visitor
Año: 2.007/ 108' /USA
Dirección: Thomas McCarthy
Guión: Thomas McCarthy
Música: Jan A. P. Kaczmarek
Fotografía: Oliver Bokelberg
Reparto: Richard Jenkins, Hiam Abbass, Haaz Sleiman, Danai Jekesai Gurira, Marian Seldes, Maggie Moore, Michael Cumpsty, Bill McHenry, Richard Kind, Tzahi Moskovitz, Amir Arison.

The visitor es la segunda película del director de la notable The Station Agent (Vías cruzadas, 2003). Allí se conseguía cine de altura con un trío de personajes que respiraban en cada línea del guión, aquí, por desgracia eso no pasa. Y con eso no quiero decir que la película sea un fracaso, sólo que no alcanza el gran trabajo de la del 2.003.
El guión de McCarthy opta, de nuevo, por un personaje marginal, desclasificado, que pulula por la vida buscándose a sí mismo. Todo el resto del atrezzo no es más que poner alrededor del principal los elementos necesarios para un crecimiento moral y pedagógico del mismo.
Porque uno de los grandes aciertos que posee este guión es que es una película claramente moral, y es muy difícil realizar cine de corte moral sin que los tópicos y las frases hechas inunden la pantalla. McCarthy logra, sin embargo un más que aceptable trabajo en la consecución de un mensaje moral que mira directamente al espectador cuestionando su vida y sus elecciones. 
Siempre que hay una conversión de tal calibre en la pantalla de un personaje hay que tener cuidado para que dicho cambio no suene a forzado. El acierto de las acciones es que nos presentan en varias pinceladas la desestructuración de la vida de Walter Vale (muy bien Richard Jenkins), de esa manera no es increíble la conversión moral que sufre, un acierto.
Otro de los hallazgos de este guión es la economización de frases a través de otorgar a la música un papel pedagógico que dice mucho acerca del cambio que se opera en Walter.
Insisto en que el guión toma unos riesgos de los que sale con cierta nota manejando elementos originales si comparamos esta película con cualquier otra de temática semejante.
Los peores momentos son aquellos en los que una irregular e inexpresiva Hiam Abbass a quien ya habíamos visto en The syrian bride (La novia siria, Eran Riklis, 2.004) comparte emociones con el protagonista. La falta de tensión, hasta de química entre la pareja, arruina algunas escenas.
El pragmatismo con el que operan los secundarios desluce, para mi gusto, la definición del personaje principal que se desenvuelve de una manera muy diferente, dejando construir un propio yo a ritmo de percusión, es ahí donde encuentro las mejores escenas, escenas en las que el gesto de una mano que tamborilea en una mesa ofrecen información, emoción, moral, acción.
Sólo una cosa más, Nueva York sale muy real en la cámara de McCarthy.
Lo mejor: La definición del personaje de Walter Vale
Lo peor: Hiam Abbass 
Interesante.



Training day (Día de entrenamiento)


Título: Training day (Día de entrenamiento)
Año: 2.001/ 122'/ EE.UU.
Dirección: Antoine Fuqua
Guión: David Ayer
Música: Mark Mancina
Fotografía: Mauro Fiore
Reparto: Denzel Washington, Ethan Hawke, Scott Glenn, Eva Mendes, Cliff Curtis, Dr. Dre, Snoop Dogg, Tom Berenger, Harris Yulin, Raymond J. Barry, Cliff Curtis, Macy Gray, Charlotte Ayanna, Raymond Cruz, Garland Whitt.

Antoine Fuqua no nos tiene acostumbrados a grandes títulos caminando más bien con cierto anonimato por esto del cine de acción y/o el thriller. Sin embargo en Training day, su mejor película hasta la fecha, mueve con habilidad sus piezas para conseguir una trama bien conseguida que camina por vericuetos formales cercanos al Falling Down (Un día de furia, Joel Schumacher, 1.992). Un personaje es llevado al extremo en el período de veinticuatro horas y la cuestión es descubrir cómo reaccionará, más psicológica y densa la de Schumacher, tiene la de Fuqua sus propios méritos, para empezar cuenta con un excelente Denzel Washington en uno de los mejores papeles que le conozco, casi lo mismo cabe decir de Ethan Hawke, actor por el que no siento especial predilección pero que en este largo ofrece un buen desempeño.
Como thriller funciona asequiblemente, sin mayores pretensiones logra una narración bien construida e interesante en la que los personajes son tratados de forma real y viva.
La corrupción policial llevada a su extremo es el motor que anima toda la trama en un hábil enredo de luces y sombras que enseña el lado sin focos de Los Ángeles.
Quizás el peor problema del film es que tiene como centro un guión que suena a ya visto.
Más que interesante.
Lo mejor: Denzel Washington
Lo peor: No avenza más allá del puro entretenimiento aunque lo consigue.
Interesante.


sábado, 13 de noviembre de 2010

Stand by me (Cuenta conmigo)


Título: Stand by me (Cuenta conmigo)
Año: 1.986/ 90'/ EE.UU.
Dirección: Rob Reiner
Guión: Bruce A. Evans & Raynold Gideon (Novela: Stephen King)
Música Jack Nitzsche
Fotografía: Thomas del Ruth
Reparto: Will Wheaton, River Phoenix, Corey Feldman, Jerry O'Connell, Richard Dreyfuss, Kiefer Sutherland, Bradley Gregg, Bruce Kirby, John Cusack, Jason Oliver, Marshall Bell, Frances Lee McCain.



Más que interesante película que toca diversos temas y que lo hace siempre con criterio y muy buen oficio. El tema más evidente que es el de la amistad y la adolescencia se ven rodeados de otros temas no menos interesantes como el de la vida rural en Estados Unidos. Tiene la película de Reiner un tono que merece mucho la pena y no sólo por ver los inicios de actores que serán muy poderosos en el futuro, especialmente John Cusack y Kiefer Sutherland.
Casi merece la pena ver la producción, o al menos, así la he podido entender, como una road movie, sin coche ni carreteras, es verdad, pero con un viaje iniciático de crecimiento interior que lleva a sus protagonistas más a la búsqueda de sí mismos que a lo que realmente están buscando durante todo el metraje, un pretexto.
Esa catarsis, esa maduración, soporta el peso de la trama y de las acciones, desarrollando un momento de los llamados centrales en la vida de cualquier persona. El único pero que se le podría encontrar es el exceso de madurez que parecen tener por momentos alguno de los cuatro protagonistas, en todo caso, algo menor comparado con el acierto del tono, del guión y de los actores.
A todo ello se le suma el peso de la nostalgia por el tiempo perdido que el escritor impregna en cada una de las líneas y, que sin ser la diana de todos los focos y luces, sí que me parece la verdadera invitada, ese tiempo que se nos va y que es irrecuperable, esos momentos en los que se definen las personalidades del futuro y que, muchas veces, nos duele no haberlas escrito de otra manera para que el resultado final no sea el que tenemos delante de los ojos.
El haber narrado el conjunto de la historia como un flash back otorga una circularidad a la narración bien hilvanada a través de la causalidad. Lo que se nos pone delante de los ojos son los efectos de una causa que es la personalidad de Richard Dreyfuss y esa moraleja de que ante la imposibilidad de detener el tiempo y de darnos cuenta de la crucialidad de determinados actos, aprovechemos mejor el tiempo, carpe diem, que parece ser el broche de oro.
Lo mejor: El guión en líneas generales.
Lo peor: Algunos diálogos mal conseguidos.
Buena y recomendable.

jueves, 11 de noviembre de 2010

New York, I love you


Título: New York, I love you
Año: 2.009/ 110'/ EE.UU.
Dirección: Yvan Attal, Allen Hughes, Shunji Iwai, Wen Jiang, Joshua Marston, Natalie Portman, Scarlett Johansson, Fatih Akin, Randall Balsmeyer, Shekhar Kapur, Brett Ratner, Mira Nair.
Guión: Yvan Attal, Allen Hughes, Shunji Iwai, Wen Jiang, Joshua Marston, Natalie Portman, Scarlett Johansson, Fatih Akin, Randall Balsmeyer, Shekhar Kapur, Brett Ratner, Mira Nair.
Música: Antonio Pinto
Fotografía: Benoît Debie, Pawel Edelman, Adam Kimmel, Mikhail Krichman, Michael McDonugh, Andrij Parekh, Declan Quinn, Mauricio Rubinstein.
Reparto: Bradley Cooper, Hayden Christensen, Andy García, Rachel Bilson, Natalie Portman, Irrfan Khan, Emilie Ohana, Orlando Bloom, Christina Ricci, Maggie Q, Ethan Hawke, Anton Yelchin, James Caan, Olivia
Thirlby, Drea De Matteo, Julie Christie, John Hurt, Shia LaBeouf, Ugur Yucel, Taylor Geare, Carlos Acosta, Shu Qi, Chris Cooper, Robin Wright Penn, Eli Wallach, Cloris Leachman.


Film coral que como toda obra coral tiene sus más y sus menos. En este caso más menos que más. El mayor acierto de la producción pasa por haber conseguido que las diferentes lecturas de los diferentes directores y guionistas parezcan más unidas de lo que realmente lo están. Nueva York está ahí, es cierto, pero a veces, no se le consigue extraer todo el corazón que se debería para un homenaje como éste.
El propio yoísmo de alguno de los directores da al traste con una buena parte de las historias que aquí se cuentan estropeando sin remisión la imagen que se debería dar de Nueva York.
Demasiadas diferencias no sólo en las calidades de los diferentes segmentos sino en las propias miradas de los directores que nos llevan a la dificultad de tener una visión de conjunto del film. Se impone parcelar la pieza y quedarnos con aquellas que sí que logran el objetivo, pero desde esta óptica, el objetivo primero de la producción que es el homenajear a Nueva York como se hicera con el film hermano sobre París, fracasa.
Dicho esto, Wenj Jiang y, sobre todo Fatih Akin sí que recogen en sus partes un trozo de sensibilidad necesaria para poder acercarse al objetivo, sin llegar a esto, Natalie Portman se acerca mucho a lo que se debe esperar de este trabajo, el resto, no me ha despertado mayor interés.

Lo mejor: El trabajo de Fatih Akin.
Lo peor: No lograr los objetivos.
No recomendable.




Due Date (Salidos de Cuentas)


Título: Due Date
Año: 2010/ 100'/ EE.UU.
Dirección: Todd Phillips
Guión: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Todd Phillips, Adam Sztykiel (Story: Alan R. Cohen, Alan Freedland)
Música: Christophe Beck
Fotografía: Lawrence Sher
Reparto: Robert Downey Jr., Zach Galifianakis, Jamie Foxx, Michelle Monaghan, Juliette Lewis, Rhoda Griffis, RZA, Matt Walsh, James Martin Kelly, Brody Stevens.

La comedia es un género que, al igual que las películas de terror, ha tenido tiempos mejores. La industria de Hollywood se ha caracterizado en los años cincuenta y sesenta por grandísimas comedias pobladas por enormes actores y guionistas. Hoy en día, los Adam Sandler y los Ben Stiller de turno no tienen el talento necesario para revivir un género que siempre ha sido santo y seña de Hollywood.
La primera película que veo de Todd Phillips no me ha dejado indiferente, vista su carrera hasta la fecha no parecería muy aconsejable ver esta producción.
La película es una road movie con momentos de comedia verdaderamente brillante y otros no tanto. Pero los aciertos de la misma comienzan por un reparto en el que sobresale la figura de un gran actor como es Robert Downey Jr., para mí uno de los grandes pero a quien sus problemas personales y su mal ojo con las películas le tienen un tanto alejado del Olimpo de los grandes. El otro gran activo del film es Galifianakis, actor exagerado pero que entona muy bien el papel, probablemente porque su personalidad se debe parecer mucho a lo que interpreta. La mezcla no sólo de ambos actores sino de ambas personalidades produce durante la primera media hora larga de película buenos momentos.
Esos buenos momentos surgen de unos diálogos y situaciones bien construidas donde el absurdo nace de la solución extravagante de conversaciones o situaciones comprometidas.
La película se estropea un tanto en la segunda mitad porque ocurren dos cosas. En primer lugar desaparece el antagonismo entre los dos protagonistas que servía de nexo de unión y punto fuerte del inicio del film. Al desaparecer ese factor se pierde uno de los elementos más originales y mejor llevados de la producción.
El segundo problema es la elección disparatada de las acciones, los personajes, bien construidos y mejor trenzados, se someten a un delirio de acción que entorpece el desarrollo de esa pareja tan variopinta.
Se pierde, por tanto, ese aire de experimento que tenía el metraje para acercarse peligrosamente al dominio de la gamberrada sin más.
Aún así, la película de Phillips, lejos de estar en la reducida canasta de las grandes comedias de Hollywood, sí que está por encima de las comedias paridas, por ejemplo, por Ben Stiller, tanto en interpretación como en el sentido de la inteligencia de su humor.
Habrá que ver The Hangover (Resacón en las Vegas, 2.009) para ver si esto es un espejismo o existe, también allí, trazas de un cine de comedia inteligente.
Lo mejor: Robert Downey Jr., la primera media hora.
Lo peor: Se cae en el delirio en vez de explotar lo bueno conseguido.
Interesante.


lunes, 1 de noviembre de 2010

Paranormal Activity / Carriers (Infectados)



Título: Paranormal Activity
Año: 2.007/ 99'/ EE.UU.
Dirección: Oren Peli
Guión: Oren Peli
Fotografía: Oren Peli
Reparto: Katie Featherston, Micah Sloat, Amber Armstrong, Michael Bayouth, Mark Fredrichs, Randy McDowell, Ashley Palmer, Tim Piper.

Título: Carriers (Infectados)
Año: 2.009/ 85' /EE.UU.
Dirección: Álex Pastor, David Pastor
Guión: Álex Pastor, David Pastor
Música: Peter Nashel
Fotografía: Benoît Debie
Reparto: Chris Pine, Piper Perabo, Lou Taylor Pucci, Emily VanCamp, Christopher Melony, Dylan Kenin, Dale Malley

El cine de género de terror no goza de buena salud, los productos insípidos trufados de los mismos trucos y de actores de tres al cuarto inundan las salas y los vídeoclubes con la sensación de que están ahí para otras cosas más que para bien del cine. Son innumerables los títulos que no merecen ni la opción de ser nombrados, Monsterwolf (Chapkanov, 2.010) o Devil's playground (McQueen, 2010) son algunos ejemplos de lo que cualquier aficionado debe sufrir.
Traigo aquí Paranormal Activity y Carriers porque ambas elevan un tanto la media de esta clase de producciones, y que lo hagan no significa que estemos hablando de películas que merzcan la pena ser recordadas, ni mucho menos.
Paranormal Activity se encuadra en esa pléyade de películas de bajo presupuesto que, por un golpe de suerte, trascienden el anonimato para recaudar millones de dólares y estar en boca de un buen número de espectadores. 
La idea que anima este falso documental, sin ser nada original sí que aporta algo fuera de lo típico, es el punto de vista, aunque también es cierto que la novedad acaba siendo un tanto cansina y aporta severos problemas al guión que simplemente se obvian y no se resuelven.
El activo principal de la película es el modo en el que se gestiona la intensidad del suspense, desde mi punto de vista es la particularidad que le ha dado el éxito, la tensión se dosifica en una suerte de crescendo que alcanza un clímax bien llevado y sorprendente.
De todas maneras, insisto, existen errores graves de conceptualización que arruinan cualquier posibilidad de considerar a este film algo más de lo que es.
En el caso de Carriers, el acierto de los hermanos Pastor se debe más a lo que no han hecho que a lo que han hecho. Sería fácil con un guión como ese haber sucumbido al zombismo y al destape sin ton ni son tal y como han hecho centenares de primas hermanas de la cinta, sin embargo han preferido mantenerse en un camino mucho más interesante y novedoso. La introspección psicológica no alcanza unos niveles excesivos pero sí una suficiente dignidad.
De haber elegido profundizar en esos aspectos la película sería mucho más densa y hubiera pertenecido a otro nivel, la apuesta es ligera pero tiene el mérito de no haberse dejado llevar por lo más fácil y obvio.






lunes, 25 de octubre de 2010

Reservation Road (Un cruce en el destino)


Título: Reservation Road (Un cruce en el destino)
Año: 2.007/102'/ EE.UU.
Dirección: Terry George
Guión: Terry George, John Burnham Schwartz (Novela: John Burnham Schwartz)
Música: Mark Isham
Fotografía: John Lindley
Reparto: Joaquin Phoenix, Mark Ruffalo, Jennifer Connelly, Mira Sorvino, Elle Fanning, Eddie Alderson, Antoni Corone, Sean Curley.

El Terry George de Hotel Rwanda, 2.004, nos sugiere en esta ocasión un drama psicológico en el que, por encima de todo, resaltan las interpretaciones de dos actores contrastados que siempre realizan un sólido trabajo, Joaquin Phoenix y, sobre todo, Mark Ruffalo son el alma de esta producción que se escapa de los caminos más trillados del thriller para ahondar en los aspectos intimistas y psicológicos de los personajes que pueblan esta narración. También es meritorio el trabajo de Jennifer Connelly quien siempre cumple con su papel.
Los problemas de los que aqueja la película son dos, por un lado parece haber una tendencia casi folletinesca a mostrar que estamos hablando de un tema extendido por toda la geografía estadounidense y que las asociaciones y las personas que se dedican a luchar contra la impunidad de los culpables de estos delitos queden bien reflejados, tanto en su trabajo como en su día a día personal.
Esa tendencia al realismo, esa deuda que se quiere pagar con esas instituciones aleja a uno de la narración y coloca al devenir de la película un tanto fuera de foco.
Otro aspecto negativo viene de los constantes cortes de ritmo que desigualan la película. La narración es de principio y final pero en el medio los hilos se retuercen o se pierden con lo que el interés queda mediatizado.
En todo caso esos dos errores no desmerecen una cinta interesante que elige un tema complejo como centro de los focos. La forma de vivir la culpa y la venganza ante un hecho tan dramático es la estrella de la narración, es un acierto que una producción de este estilo se aleja de los caminos trillados para ahondar en esos aspectos psicológicos tan difíciles de plasmar y de interpretar, sólo porque cuenta con un reparto de tanto peso el resultado es digno, muy digno, aunque sin llegar a pisar los terrenos de un cinta para recordar.
Otro acierto es, sin duda, el hábil contrapeso sentimental de los dos personajes principales, la madeja de relaciones que se teje alrededor de ellos dos funciona y justifica el trabajo.
Lo mejor: Mark Ruffalo
Lo peor: Fallas en el ritmo
Interesante.




miércoles, 20 de octubre de 2010

Doubt (La Duda)


Título: Doubt (La Duda)
Año: 2.008/ 104'/ EE.UU.
Dirección: John Patrick Shanley
Guión: John Patrick Shanley (Obra: John Patrick Shanley)
Música: Howard Shore
Fotografía: Roger Deakins
Reparto: Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Viola Davis, Lloyd Clay Brown, Joseph Foster, Bridget Megan Clark, Lydia Jordan, Paulie Litt, Matthew Marvin, Evan Lewis, Dennis Albanese, Timothy J. Cox, Amanda Marie Florian

Tengo una especial predilección por Philip Seymour Hoffman, todavía recuerdo la excepcional actuación de Happiness (Solondz, 1.998) y las otras muchas con las que he podido disfrutar de su trabajo. Meryl Streep es una de las grandes que, sin embargo, se deja ver en producciones de dudosa calidad que afean, a mi entender, su carrera. De todos modos, películas como ésta la colocan entre las elegidas y dan justicia a la multitud de premios que cosecha.
Todo lo que se puede decir de esta película es bueno pero hay que destacar a estos dos actores por encima de todo porque, además de llevar el peso de la narración, son dos de los principales activos del film para catalogarla como una gran película que sobrepasa por mucho la media.
Buena parte de la culpa también es del guionista y director, el guión es impecable, elegante y sopesado, maneja todas las acciones de forma brillante para dejarnos escena a escena la sensación de estar asistiendo a un verdadero guión.
Es el primer trabajo que veo de Amy Adams fuera de la comedia y el resultado es bueno teniendo en cuenta que aguanta las escenas con esos dos fabulosos actores. Hay que estar muy atentos a la primera escena en la que se reúnen los tres actores. 
El tema, además, tiene la actualidad necesaria para mantener vivo el interés del espectador más allá de todos los elementos técnicos y artísticos.
La delicadeza e inteligencia del guión hacen que el debate al que asistimos no se acabe en el propio film y obliga al espectador a un posicionamiento más allá de los tópicos o las salidas fáciles.
El personaje del padre Flynn es tratado con la humanidad suficiente para no caer en las soluciones en las que caen muchas de las peliculas de tema parecido.
Quizás haya un pequeño lunar a la hora de caracterizar el pasado del niño objeto de la pelea entre los dos personajes principales, pero, también es verdad que dicha solución ayuda a entender, comprender y relativizar las posiciones de bueno y malo. Posiciones que muchos guionistas se olvidan de que en la vida no son tan extremas y deben ser teñidas siempre con matices de gris.
En todo caso la reflexión que nos propone Shanley va mucho más allá del tema en cuestión. La duda no acaba con la certeza que resuelve el caso, la duda se posa por completo en la religión, no en una religión sino en la religión que aprovecha los miedos de las personas para llevar a cabo su inquietante labor. Esa duda es la clave de la película, los casos de abusos en el seno de la Iglesia no son más que una consecuencia de algo que trasciende y vierte dudas y sospechas sobre toda su labor y sobre quienes la realizan.
Para finalizar, me parece un grandísimo acierto del guión no haber convertido la trama en un thriller sino en una batalla de voluntades y certezas que juegan con la fe.
Lo mejor: Meryl Streep, Seymour Hoffman y el guión.
Lo peor:
Muy recomendable.

jueves, 14 de octubre de 2010

My Son, My Son, What Have Ye Done?


Título: My Son, My Son, What Have Ye Done?
Año: 2.009/ 93/ EE.UU.
Dirección: Werner Herzog
Guión: Werner Herzog, Herbert Golder
Música: Ernst Reijseger
Fotografía: Peter Zeitlinger
Reparto: Michael Shannon, Willem Dafoe, Chloë Sevigny, Brad Dourif, Michael Peña, Udo Kier, Loretta Devine, Grace Zabriskie, Irma P. Hall.

Inquietante película firmada por Herzog al que hay que agredecer muchas cosas en esto del cine, especialmente, Grizzly Man, 2005, documental de sensibilidad infinita. Pero también es frecuente en la filmografía de Herzog este tipo de películas inquietantes que a primera vista sorprenden y mucho. Si, para cocinar el pastel, metemos un poco de Lynch, sabemos ya de antemano que esto no va a ser coser y cantar.
Y a fe que no lo es. Es difícil, a simple vista, coger el hilo y responder al porqué de esta cinta. Yo he encontrado ciertas claves, por otro lado bastante evidentes, repasando el olvidado mito de Orestes, muy presente en toda la película.
Existen similitudes muy grandes entre el Orestes de la Grecia clásica y lo que vemos en la película de Herzog. La recreación del mito de Orestes sufre, a manos de Herzog, una presentación un tanto más centrada en la caracterización psicológica de Brad McCullum y menos en el hecho que lleva al asesinato.
La madre de Brad muere a manos de su hijo al igual que la madre de Orestes y ambas son ensartadas por una espada.
El Orestes griego mata a su madre y a su tío por venganza, porque ellos habían matado al padre de Orestes siendo niño. En la película, el tío de Brad y su madre, parecen negarle como persona; son dos figuras que, mediante reproches, el tío, y con una relación morbosa, la madre, cohíben la personalidad del hijo sobrino.
Brad, al igual que Orestes, escucha su destino de forma mística, en Delfos el griego, en Perú Brad. Ese destino marca la vida de ambos para ejecutar lo que ellos creen que es ley divina. Cuando Brad va a asestar el golpe mortal pide que, por favor, le detengan para no cumplir con el destino, castigar a su madre. ¿Por qué el castigo?, ¿por arruinar su vida?, ¿porque la considera la culpable de la desaparición de su padre? Son preguntas que quedan abiertas en el guión.
La utilización durante la película de aves de cuello largo también es un dato que ofrece una simbología muy cercana a la griega debido a que, en muchas ocasiones, dichos pájaros se usaban como símbolo de la virilidad masculina. Los flamencos con los que parece obsesionarse Brad son símbolos del proceso castrador de la madre que le llevan a desear su propia masculinidad a través de esos pájaros.
No es muy laborioso encontrar los paralelismos entre la historia de Orestes y la película de Herzog, otra cosa es por qué se nos recrea esta historia y si la recreación está bien conseguida. Hay muchos directores que traen de nuevo estas historias griegas porque cuentan narraciones universales en torno a los hombres y sus preocupaciones, la tragedia griega, además, educaba a los ciudadanos en cuanto a su comportamiento social, ¿Herzog pretende hacernos creer que los parámetros culturales no han cambiado tanto desde la antigua Grecia?, ¿prevenirnos de las lecturas religiosas extremas?, ¿de nosotros mismos?, puede ser.
La otra cuestión es si la narración está bien hecha. Aquí es donde tengo más dudas, creo que el excesivo uso de símbolos y la fiel traslación al momento real de la historia de Orestes hacen que se pierde frescura y ritmo en beneficio del intelectualismo de la pelicula. Además, nuestra cultura siempre estará impreganda por las lecturas psicoanalíticas de dichos mitos y esas lecturas ya vivieron momentos mejores y ya han sido muy explotadas en el cine, por el propio Lynch, sin ir más lejos.
El reparto es de muchos quilates y el desempeño de todos, con Michael Shannon a la cabeza,  resulta un elemento más para que en la película pesen más los pros que los contras.
Lo mejor: La dificultad que entraña el proyecto que Herzog intenta consumar.
Lo peor: Las acciones sufren frente al protagonismo del símbolo.
Interesante pero inquietante.


lunes, 11 de octubre de 2010

Starter For 10


Título: Starter For 10.
Año: 2.006 /96'/ GB.
Dirección: Tom Vaughan.
Guión: David Nicholls, sobre novela propia.
Música: Blake Neely
Fotografía: Ashley Rowe
Reparto: James McAvoy, Alice Eve, Rebecca Hall, Lindsay Duncan, Charles Dance, Elaine Tan, Dominic Cooper, Simon Woods, Benedict Cumberbatch.

Se disuelve como un azucarillo en el agua. Eso es lo mejor que se puede decir de esta comedia británica que no ofrece mucha originalidad al asunto y que adolece de muchos errores y algunos aciertos.
El principal activo de la misma es la interpretación de James McAvoy, actor solvente y dispuesto a ofrecer variadas interpretaciones en variados papeles.
Otro de los puntos fuertes de la película es un arranque entretenido y con una serie de diálogos bien hilvanados y con inteligencia.
A medida que el metraje avanza, lo conseguido en los primeros minutos se viene abajo como un castillo de naipes. La trama se convierte en usual, previsible y aburrida.
Las interpretaciones femeninas ayudan a conseguir ese decaimiento. Alice Eve no desentona demasiado, pero lo de Rebecca Hall no lo perdono porque ya tuve la oportunidad de ver cómo destrozaba sus escenas en la flojísima Vicky, Cristina, Barcelona (Woody Allen, 2008).
Los personajes femeninos deambulan por la película buscando una caracterización psicológica unitaria, una coherencia que no llega, la verdad es que así también es difícil actuar bien. El personaje de James McAvoy que, en un principio mantenía el tipo y el interés se acaba convirtiendo en una especie de gafe del que no se entiende que protagonice ninguna historia en un papel que parece calcado para Michael Cera.
El estrépito consigue mal que bien hilar las secuencias y escenas hasta llegar a pasar delante de nuestros ojos esos tópicos que funcionan en las comedias de este estilo, y no está mal que esos tópicos allí aparezcan, el grave problema es la forma en la que lo hacen, no como secundarios sino como principales.
Lo mejor: James McAvoy
Lo peor: Rebecca Hall
Floja tirando a mala. No recomendable.


Rear Window (La Ventana Indiscreta)



Título: Rear Window (La Ventana Indiscreta)
Año: 1954/ 112' / EE.UU.
Dirección: Alfred Hitchcock
Guión: John Michael Hayes (Historia: Cornell Woolrich)
Música: Franz Waxman
Fotografía: Robert Burks
Reparto: James Stewart, Grace Kelly, Thelma Ritter, Raymond Burr, Judith Evelyn, Wendell Corey.

Fabuloso trabajo de Hitchcock que demuestra con este ejemplo el porqué de su inmortalidad en esto del cine.
La ejecución de la trama en la pantalla es impecable, la manera en la que se domina el ritmo y el suspense de la historia es magistral.
Sobre el papel es difícil de creer que una película que se rueda en la localización de un patio de vecinos resulte tan entretenida, la culpa de ello es, exclusivamente, de cómo se manejan las acciones por parte del director.
Uno de los puntos fuertes de la película es el ángulo que se elige para contarla. Un periodista gráfico que, por culpa de un accidente, se ve forzado a estar varias semanas en su apartamento es el inicio de la narración. La necesidad de estar en activo otra vez es lo que le lleva a escudriñar el universo que tiene delante de su ventana buscando lo que no tiene, noticias, acción. La caracterización psicológica del personaje es muy acertada, su tensión, su nerviosismo, sus ganas de que todo pase, hacen de él un candidato idóneo para ser el centro de la acción. Ahí es determinante, también, el papel que juega su novia, Lisa, maravillosa Grace Kelly. El aburrimiento y la tensión de Jeffries, le lleva a sospechar de su vida en común con Lisa, todo el asunto de la película le hará ver lo equivocado que está. Esos aspectos secundarios del guión están muy bien hilvanados con el principal para que mutuamente se retroalimenten.
Uno de los aspectos de los que no me canso de esta película es observar cómo, a partir de unos breves planos se erigen mundos en cada uno de los apartamentos. Esos mundos son conjuntos cerrados en sí mismos. La película se encarga de demostrar que existen vasos comunicantes entre ellos y más que conjuntos cerrados acaban siendo diagramas de Venn, utilzando un símil matemático. La escena de la muerte del perro dice mucho en este sentido.
Los momentos de comedia que tiene el largo aligeran el peso y produce una sintonía entre géneros diversos difícil de conseguir.
James Stewart dota a su personaje de los elementos necesarios para resultar lo que se pretende, un lujo de interpretacion.
Una joya en definitiva.
Lo mejor: Todo
Lo peor:
Imprescindible.

sábado, 9 de octubre de 2010

The List of Adrian Messenger (El Último de la Lista)


Título: The List of Adrian Messenger (El Último de la Lista)
Año: 1.963/ 98'/ USA
Dirección: John Huston
Guión: Anthony Veiller (Novela: Philip MacDonald)
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Joseph MacDonald
Reparto: George C. Scott, Dana Wynter, Clive Brook, Kirk Douglas, Tony Curtis, Burt Lancaster, Robert Mitchum, Gladys Coopes, Frank Sinatra.

Rareza de Huston que tiene sus alicientes, quizás el primoridal sea un George C. Scott que realiza un excepcional trabajo en este desigual thriller que tiene sus cosas de comedia. La singularidad de la cinta proviene del uso que se hace del estelar reparto con el que cuenta. Casi podríamos hablar de unos cameos que, por sí solos, puede merecer el viaje para cualquier aficionado al cine.
En cuanto a la película tiene altibajos y como thriller deja bastante que desear, pero no deja de ser una película de Huston y, por tanto, se nota su mano en la dirección.
Me resultó más interesante como lectura de una época y de una sociedad que como thriller. El retrato de una inglaterra en la que ser noble y llevar determinado apellido todavía contaba mucho, de hecho todavía sigue contando. ¿Quizás hasta el punto de matar por conservarlo y poder hacer gala de él?, probablemente, pero el guión no deja de sorprender un tanto.
También merece atención lo que ha evolucionado la industria en cuanto al maquillaje se refiere, comparar el usado en este filme, que adquiere una importancia mayúscula en el desarrollo de la trama, con el de hoy en día, tiene su interés.
Lo mejor: George C. Scott
Lo peor: La trama del thriller, el ritmo.
Interesante como rareza.


sábado, 2 de octubre de 2010

The beautiful country (Un lugar maravilloso)

Título: The Beautiful Country (Un lugar maravilloso)
Año: 2.004/ 125'/ EE.UU.
Dirección: Hans Petter Moland
Guión: Sabina Murray (Historia: Sabina Murray & Lingard Jervey)
Música: Zbigniew Preisner
Fotografía: Stuart Dryburgh
Reparto: Damien Nguyen, Bai Ling, Nick Nolte, Tim Roth, Temuera Robinson

Hay cosas positivas, muy positivas en esta película. La fotografía es primorosa y existe una tendencia por la recreación paisajística en ese sentido. Hay, también, muy buenas interpretaciones y una historia poderosa que da cierto sentido al conjunto de elementos que andan por ahí. La convencionalidad de la linealidad narrativa no afea el producto. Pero hay algo que quita a la producción del camino de la excelencia como es cierta tendencia hacia el folletín que sufre el guión. 
La narración arranca de forma correcta, otorgando mayor importancia a la fotografía que a otros elementos fílmicos, pero la historia entretiene e interesa. Pero, sin embargo, hay momentos en los que el espectador se siente en medio de algún capítulo de alguna interminable teleserie. Esos momentos coinciden con las secuencias del barco, por fortuna, cuando las acciones se desenvuelven en Nueva York, la trama relanza el interés para alcanzar un buen clímax en la granja en la que trabaja el personaje interpretado por un buen Nick Nolte.
Dejando de lado los puntos menos brillantes sí que es muy interesante apuntar a lo que subyace por debajo de este guión como son los aspectos de superación personal, son los que más me han interesado porque en cuanto road movie, no es de lo mejor. El personaje interpretado por Damien Nguyen, Binh, sufre una catarsis psicológica marcada por los trágicos acontecimientos que vive que está bien hilvanada.
La búsqueda de la propia felicidad contribuye a que ese camino que recorre el personaje tenga un fuerte tirón y que cada escena que pasa, el clímax vaya subiendo en intensidad hasta un final muy meritorio e interesante, de fuerte componente poético y épico, porque sin espadas ni castillos, esta película es casi una epopeya de un héroe griego, de un Edipo de nuestros tiempos.
Mención aparte, muy aparte hay que hacer la banda sonora, un gran trabajo del Preisner de Kieslowski
Lo mejor: La fotografía, la banda sonora.
Lo peor: Las secuencias del barco
Interesante

miércoles, 29 de septiembre de 2010

De battre mon coeur s'est arrêté (De latir mi corazón se ha parado)


Título: De battre mon coeur s'est arrêté (De latit mi corazón se ha parado)
Año: 2.005/107'/ Francia
Dirección: Jacques Audiard
Guión: Tonino Benacquista
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Stéphanie Fontaine
Reparto: Romain Duris, Aure Atika, Emmanuelle Devos, Niels Arestrup, Jonathan Zaccaï, Gilles Cohen, Anton Yakolev, Mélanie Laurent
Por mi parte, después de ver Un Prophète (Un profeta, Audiard, 2.009) y esta que comento y a la espera de ver Sur mes Lèvres (Lee mis labios, 2.001), ya puedo decir que hay un director francés que en los últimos años ha hecho y hace cosas encomiables. Me gustó mucho la de 2.009 y De battre también. Me han parecido historias que tienen muchos elementos en común, ambas son narraciones centradas en la evolución psicológica de un personaje que domina todo el panorama. En ambos casos el tratamiento de la realidad es uno de los puntos fuertes, hay una forma de contar especial, es como si se cortase un segmento de la realidad y se nos enseñasen de forma descarnada y exenta de interpretaciones morales sus últimas consecuencias, sus entresijos más escondidos.
La parte de la realidad que se elige es más bien azarosa, no parece haber un plan preconcebido, simplemente se dirige el microscopio y vemos lo que pasa.
En esa especie de cine científico como el de Audiard, no hay una tesis que se pretenda demostrar, se analiza la realidad y el espectador debe encontrar si hay leyes, si hay ciencia o si más bien lo que reina es el caos más absoluto.
En el fondo todo es una trampa porque cada detalle parece estudiado, ese aparente dejar en las manos de los hechos que envuelven al protagonista la narración, sí que tienen un mensaje sólo que hay que mirar atentamente, advertir cuáles son las acciones que el guión y el director eligen contarnos, y cómo lo hacen.
Ese azarosismo, ese vivir cada día en el que parece flotar la película no es más que un sutil y bien montado pretexto, lo otro hay que encontrarlo más abajo, en otro nivel.
Ahí veremos cómo los individuos que Audiard elige para sus películas encuentran un papel en el mundo que les saca del sitio en el que están, son personajes perdidos que deben aprender desde sí mismos a salir del atolladero en el que se encuentran, cada uno a su manera, quizás no sea la de todo bicho viviente pero es la suya.
El papel que juega la música como catarsis es otro gran acierto a lo largo de la producción, sobre todo su contrapunto con la violencia.
La traducción del título en español puede llevar a error.
Me ha quedado prendado de Niels Arestrup, al igual que en Un prophéte. Muy bien Romain Duris.
Lo mejor: Audiard y Niels Arestrup
Lo peor: Puede parecer a primera vista que sólo se intenta provocar.
Recomendable.



sábado, 25 de septiembre de 2010

The Out of Towners (Los Encantos de la Gran Ciudad)



Titulo: The Out of Towners (Los Encantos de la Gran Ciudad)
Año: 1.970 /70'/ EE.UU.
Dirección: Arthur Hiller
Guión: Neil Simon
Música: Quincy Jones
Fotografía: Andrew Laszlo
Reparto: Jack Lemmon, Sandy Dennis, Anne Meara, Ann Pretiss, Ron Carey, Sandy Baron, Phil Bruns, Carlos Montalbán, Paul Dooley, Billy Dee Williams


Los beneficios de la vida en el campo ha sido una de las líneas literarias más fructíferas en el siglo XIX, Rousseau y Thoreau han sido dos de los más claros exponentes de la defensa de la vuelta del hombre a lo rural, abandonando las crecientes urbes.
La película que firma Arthur Hiller con guión del prolífico guionista y dramaturgo Neil Simon sigue esa línea de ensoñación de la vida fuera de la ciudad. Para conseguir sus objetivos el guión elige una disparatada sucesión de situaciones que consiguen desquiciar a la pareja protagonista.
El papel de Jack Lemmon tiene un algo de Martínez Soria, sobre todo en los primeros minutos, que nos lo acerca a nuestro inconsciente colectivo, esos tics pueblerinos y esa intransigencia con el vecino, incluido con su mujer, son cercanos. Por cierto que Sandy Dennis está muy acertada en su trabajo pese a que su carrera no encontraría sucesión de buenos títulos.
Uno de los intereses de la película son las localizaciones exteriores mostrando esquinas del Nueva York de los 70, interesantes los planos de la Estación Central o de rincones de un Central Park ya emblemático.
Además de eso, Jack Lemmon, por sí solo, merece ver la película con cierto interés. Las amenazas que va repartiendo por todos el personal de aeropuertos, hoteles y demás, son las mejores líneas del guión, es allí cuando la comedia alcanza sus mejores momentos porque también es donde Jack Lemmon se encuentra a gusto.
Quizás hay un tanto de exageración que empequeñece un tanto la película pero es cierto que en las comedias estos elementos siempre han existido.
El giro final tiene un mucho de moraleja que acerca la reflexión a Walden y a esa línea de pensamiento.
Lo mejor: Jack Lemmon
Lo peor: No acaba de convertirse en una gran comedia
Interesante

viernes, 24 de septiembre de 2010

October Sky (Cielo de Octubre)

Título: October Sky (Cielo de Octubre)
Año: 1.999/108'/ EE.UU.
Dirección: Joe Johnston
Guión: Lewis Colick (Autobiografía: Homer Hickam)
Música: Mark Isham
Fotografía: Fred Murphy
Reparto: Jake Gyllenhaal, Laura Dern, Chris Cooper, Natalie Canerday, Chad Lindberg, Chris Owen, William Lee Scott, Frank Schuler, Courtney Fendley, Kailie Hollister, rick Forrester
Regular producción que tiene dos partes claramente delimitadas por un punto de giro del guión en el que las necesidades taquilleras y las fórmulas echan a perder lo que era hasta ese momento una más que entretenida narración.
El arraque del film es prometedor y hay momentos de altura tanto en el diseño de los personajes como en el entretejido de las acciones que nos van presentando sus opciones. El clima de suspicacia que causa en un pequeño pueblo estadounidense las noticias que provienen de la URSS sobre sus adelantos en la carrera espacial está muy bien retratado y sirve de arranque para una historia de superación personal.
A esos aciertos en los planos de las narraciones iniciales se le suma el trabajo de los actores sobre los que destaca un Gyllenhaal que ya da muestras de lo que sería en breve su carrera. Ahí son precisamente esos momentos en los que la película tiene elementon suficientes para agradar e incluso más.
A partir de que el guión decide convertir una historia de superación y crecimiento personal en otra cosa más bien sacada del gran libro de los tópicos familiares las cosas se tuercen y mucho.
No es culpa de los actores que siguen defendiendo con mucha honradez y criterio sus personajes, el problema, me parece a mí, que viene de un guión que apuesta por seducir al público contándole lo que quiere que le cuenten, y no es tan sorprendente esto porque se pueden contar las historias de siempre pero bien contadas, el problema reside en que, de repente, los personajes ya no siguen la lógica de las acciones, los que eran corderos parecen lobos y viceversa, existe un apresuramiento guionístico que sólo conduce a un triste final y a estropear lo que hasta allí estuvo bien.
Lo mejor: Jake Gyllenhaal
Lo peor: La segunda parte de la película.
Floja


martes, 21 de septiembre de 2010

Nordwand (North Face)

Título: Nordwand (North Face)
Año: 2.008/ 121'/ Alemania
Dirección: Philipp Stölzl
Guión: Philipp Stölzl, Rupert Henning, Johannes Naber, Benedikt Roeskau, Christoph Silber
Música: Christian Kolonovits
Fotografía: Kolja Brandt
Reparto: Benno Fürmann, Florian Lukas, Johana Wokalek, Georg Friedich, Simon Schwarz, Ulrich Tukur, Erwin Steinhauer, Branko Samarovski, Petra Morzé, Hanspeter Müller, Peter Zumstein, Martin Schick.

Pese al dramatismo de los hechos en los que, de alguna manera, está inspirada esta producción, la película carece del mismo de forma alarmante. Su principal atractivo debería ser precisamente ese, el dramatismo, pero la produccion carece del alma suficiente para transmitir la angustia de una escalada en esas circunstancias.
Parte del problema comienza por un metraje excesivo, muy excesivo. El segundo problema grave es el de un guión que no apuesta a nada. No elige narrar de un modo arriesgado y pierde sus opciones por una historia sentimentaloide que ayuda al sopor general. La historia entre los dos protagonistas es tan plana que se agradece que las escenas de la tormenta acaparen buena parte de los minutos manteniéndolos a cada uno a un lado del cuadrilátero. Uno de los aspectos más interesantes de la historia debería ser sus connotaciones políticas que pasan casi desapercibidas en esta película o, lo que es peor, casi caricaturizadas.
Mucho no ayudan unos actores que parecen bastante limitados, especialmente Johanna Wokalek que no acierta a darle a su personaje ningún aire definido y juega en unas escenas a bastos y en otra a copas.
Me reservo para las recomendaciones en torno al documental que se ha realizado en torno al mismo hecho histórico pero sin dramatizaciones, cierto es que la presencia de la montaña, en esos momentos en los que la producción roza también la documentalización, parecen los mejores porque en cuanto se adentra en los terrenos de la ficción naufraga abiertamente.
Lo mejor: Los planos del Eiger.
Lo peor: El metraje excesivo y Johanna Wokalek
No recomendable.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Joheunnom Nabbeunnom Isanghannom (El Bueno, el Malo y el Raro)



Título: Joheunnom Nabbeunnom Isanghannom (El Buena, el Malo y el Raro)
Año: 2.008/ 136'/ Corea del Sur
Dirección: Kim Ji-woon
Guión: Remake: Sergio Leone, Age, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni
Música: Dalparan
Fotografía: Mo-gae Lee
Reparto: Lee Byung-hun, Song Kang-ho, Jung Woo-sung, Uhm Ji-won, Je-mun Yun, Seung-su Ryu.


Más que interesante adaptación que viene a redundar en lo que sabemos desde hace tiempo, el cine asiático está por delante en muchas cosas, entre ellas, también hay que destacar las rememoraciones que se hacen de los clásicos. Hace tiempo tenía la oportunidad de ver Exiled (Fong Juk) de Johnnie To, 2.006, y me maravillaba de cómo hacer lecturas nuevas de elementos clásicos como el western. No soy un admirador de las películas de Sergio Leones y, por tanto, no disfruto del exceso que siempre han tenido sus películas y sus personajes, pero desde luego que esta relectura consigue la suficiente originalidad para merecer la pena.
Más allá de ese dato innegable, este remake posee la suficiente fuerza como para vivir por sí sólo sin la necesidad de tener apoyaturas en el pasado.
Es fundamental el buen hacer de los actores, especialmente Song Kang-ho que es uno de los actores a los que hay que seguirles la pista porque va creciendo en cada película. Su trabajo en la película de Park Chan-wook, Sympathy for Mr Vengeance, 2.002, ya fue muy meritorio.
El metraje de la película me distanció un poco porque existe alguna escena en la que la exageración se lleva también a su duración; otro pequeño pero es la banda sonora que, por momentos, se contagia de la misma exageración y pierde suelo.
Lo mejor: Song Kang-ho
Lo peor: El exceso de metraje
Interesante.

martes, 14 de septiembre de 2010

Four Lions


Título: Four Lions
Año: 2.010/ 94'/ Gran Bretaña
Dirección: Christopher Morris
Guión: Jesse Armstrong, Sam Bain, Christopher Morris, Simon Blackwell
Música: Phil Cunning
Fotografía: Lol Crawley
Reparto: Riz Ahmed, Kayvan Novak, Nigel Lindsay, Adeel Akhtar, Arsher Ali, Preeya Kalidas.

Nos olvidamos una y otra vez que una película es una narración, tendemos a ver la bondad de una película en la cercanía que tenga a mi forma de pensar, a mi forma de ver la vida y no en función de los valores cinematográficos que posee.
Dicho esto Four Lions es una parodia, hasta ahí de acuerdo pero la parodia debe ser inteligente y no caer en el chiste fácil, puede hacerlo, claro, pero perderá inteligencia. Es loable, incluso temerario que, con los tiempos que corren, uno se dedique a parodiar a los violentos, y si a esos violentos, además, les ha dado por meter su religión a golpes en la cabeza de las personas, la sátira todavía es más valiente porque corre uno el riesgo de que una horda de esos energúmenos focalice sus ansias destructivas en tu persona.
La película de Morris tiene bastante de eso, pero el problema es que se cae en el error de denigrar, no parodiar. Debe haber tontos en el mundo, yo conozco a unos cuantos, pero lo que no puede ser es que en tu parodia todos los personajes sean retrasados mentales, todos, los de aquí y los de allí, los que atacan y los que deben proteger. De ese modo la parodia pierde fuerza porque no se logra conseguir ese efecto de lo raro en la normalidad. Recuerdo la interesante película de Stebbings, Defendor, 2.009, en la que existe una parodia de los superhéroes creando un antihéroe que encarna dicha parodia. En Four Lions no hay parodia porque no existe el contrapunto entre la normalidad y lo extraño, todo es extraño, todo es tan surrealista  (pero no en el buen sentido de la palabra) que nos preguntamos seriamente si estamos frente a una parodia.
La resolución de los conflictos narrativos pecan de la misma irracionalidad sin sentido, acaban de forma fácil, burda y carente de las mínimas normas de secuencialismo lógico.
Y es una pena porque el arranque de la pelicula es un tanto prometedor y existen algunos diálogos y personajes que sí que van en la senda de la parodia pero falta un tanto de trabajo en ese guión que tiene hallazgos y elementos interesantes que se echan por la borda por un apresuramiento y un empecinamiento en la hipérbole.
Los actores se contagian de estas formas y ofrecen interpretaciones deslabazadas, neuróticas, improvisadas. Se nota que no han terminado, casi con la excepción de un buen Nigel Lindsay (Barry), de comprender a qué juega su personaje, cuál es el enfoque que tiene en esos noventa y cuatro minutos. Van dando bandazos de aquí para allá igual que sus personajes.
Lo mejor: Tres o cuatro diálogos de Nigel Lindsay en su papel de Barry
Lo peor: No apostar por una lectura más pausada.
No recomendable.


Nina's Heavenly Delights






Título: Nina`s Heavenly Deligths
Año: 2.006/94'/ Gran Bretaña
Dirección: Pratibha Parmar
Guión: Pratibha Parmar, Andrea Gibb
Música: Steve Isles
Reparto: Shelley Conn, Laura Fraser, Ronny Jhutti, Art Malik, Raji James, Veena Sood, Raad Rawi, Atta Yaqub




Lamentable película aunque en su descargo hay que decir que casi no llega a ser tal. Utilizar el cine como propaganda no deja de ser una perversión de este arte para unos fines que no son los propios. Eso es lo que ocurre con este infame producto de Parmar. Se trata antes de nada de un alegato a favor de la homosexualidad que por casualidad posee características del cine. Se ve que esta directora no ha sabido entender o ver películas que han transmitido estos mismos valores de la manera excelsa que tantas y tantas han logrado.
El guión es tan burdo que no se sostiene en pie más allá de dos escenas. Cliché tras cliché de una narración que no tiene tensión, inteligencia ni gracia. 
La apuesta de la guionista ha consistido en destrozar una historia, que por otro lado no daba para mucho más, con el único objetivo de darnos a entender que la homosexualidad es una opción sexual tan digna como las otras, hasta ahí estupendo; el problema es que esta directora se ha olvidado de que en el cine se narra y nos presenta una serie de tópicos tan manidos que deja su trabajo a la altura del betún.
La escasez de medios no puede estar reñida con la cutrez y esta película tiene cutrez por las cuatro esquinas, cutrez a la hora de escribir un guión tan absurdo en el que los personajes entran y salen sin saber ellos mismos por qué ni por qué no. Cutrez estética porque la aparente profusión de sentimientos no cala en el espectador en ningún momento, cutrez interpretativa porque los actores son realmente malos, Laura fraser destroza su papel, sus compañeros en las lides de roles principales no están tan mal pero apenas consiguen un buen gesto.
Lo peor del cliché es el momento en el que se usa pretendiendo demostrar que se ha descubierto la pólvora, que a partir de él entendemos la realidad circundante. En el caso de Parmar el error todavía es más grave porque existen pretensiones de escudriñar la naturaleza de sus personajes y su ubicación en el mundo, pero todo hace aguas de tal calado y a tal velocidad que el cliché parece usarse de forma casposa, aburrida y, repito, poco inteligente.
Un desastre.
Lo mejor: Nada
Lo peor: El resto con el guión, la dirección y los actores a la cabeza
Un desastre.

jueves, 9 de septiembre de 2010

I Love You Phillip Morris (Phillip Morris ¡Te Quiero!)


Título: I Love You Phillip Morris (Phillip Morris ¡Te Quiero!)
Año: 2.009/ 95? / U.S.A.
Dirección: Glenn Ficarra, John Requa.
Guión: Glenn Ficarra, John Requa.
Música: Nock Urata
Fotografía: Xavier Pérez Grobet
Reparto: Jim Carrey, Ewan McGregor, Leslie Mann, Rodrigo Santoro, Nicholas Alexander, Michael Beasley, Tony Bentley, Allen Boudroux, Sean Boyd, Brennan Brown, Marcus Lyle Brown.
Comedia de enredos que me recordó por momentos a The Hoax de Lasse Halström, (La Gran Estafa, 2.006) sólo que en esta ocasión la trama está aderezada con algo que por fortuna empieza a ser habitual en las grandes pantallas, el amor homosexual. Que dos estrellas del firmamento de Hollywood  que pueden realizar casi cualquier papel que se empeñen se hayan decantado por este guión significa que existe un proceso de normalización de este tipo de relación entre seres humanos que era justo y necesario en el momento en el que nos ha tocado vivir.
Otra cosa son los valores de la película en sí a pesar de que empieza con un valor añadido. Desde luego no se trata del amor apasionado y rompedor con el que Almodóvar intentó romper en la estupenda La Ley del Deseo, 1.987, pero existe una valentía por enseñar los besos, aunque sea a contraluz, de los dos protagonistas principales.
La narración, que se supone basada en una historia real, roza esos momentos en los que estamos enfrente de una historia de difícil credibilidad. Jim Carrey siempre ha elegido papeles exagerados y el de Steven Russell le va como anillo al dedo. Si es que nos enfrentamos con una historia real, los guionistas debieron retocar ciertos aspectos que se salen de la realidad, no es importante si ocurrieron o no, lo importante es que suenan artificiales e hiperbólicos en la narración de la película.
Otro de los defectos de esta comedia es que la acción acaba ocupando demasiado protagonismo, el frenético ritmo que impone la multitud de esquemas, como dicen los americanos, del protagonista para conseguir dinero o engañar, acaban siendo un tanto cansinos y nos quitan de la pista, necesaria en toda película de este tipo, de una ligera introspección psicológica de los personajes, aunque sea mínima, aunque sea a través de sus acciones, y eso no aparece.
Los aciertos del film, además de lo dicho, pasan, en primer lugar, por el buen trabajo de la pareja de actores principales, Jim Carrey ha dado algunas de cal y otras de arena, en esta ocasión, sin llegar al trabajo que realizó en The Truman Show (El Show de Truman, Peter Weir, 1.998), sí que ofrece una actuación interesante sin caer en el ridículo.
Más sorprendente es Ewan McGregor quien sí que ha roto con la línea de interpretaciones que solía hacer últimamente. Sin ser una interpretación de óscar, más por culpa del guión, sí que está al nivel de lo que se espera de esta comedia que quizás se hable de ella por más cosas que por las estrictamente cinematográficas.
Lo mejor: Un paso más por normalizar el amor homosexual.
Lo peor: Un guión flojo y efectista.
Pasable.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Gigantic


Título: Gigantic 
Año: 2.008/ 97'/ Estados Unidos
Dirección: Matt Aselton
Guión: Matt Aselton, Adam Nagata
Música:  Roddy Bottum
Fotografía: Peter Donahue
Reparto: Paul Dano, Zooey Deschanel, John Goodman, Edward Asner, Jane Alexander, Leven Rambin

Esta comedia tiene dos cosas que la hacen interesante, en primer lugar un reparto consistente de buenos actores de los que destaco tres, el primero es John Goodman, por supuesto, el segundo Paul Dano de quien hay que ver su trabajo en There Will Be Blood (Pozos de Ambición, Thomas Anderson, 2.007) para saber lo que podemos esperar de este actor. El tercero es Edward Asner, actor más que famoso por su pasado pero que deja en esta película una perla de actuación con este papel secundario.
El otro elemento que hace esta producción interesante es un guión guirlado de la suficiente originalidad para convertirse en una agradable sorpresa.
Hay algunos giros que hacen que esta producción se aparte de los estilos convencionales al uso en este tipo de género. Para empezar los sentimientos que se suelen etiquetar al personaje femenino y al masculino parecen cambiados y es un motivo de sorpresa a lo largo del guión ver cómo se juega con este punto para conseguir resoluciones a situaciones bastante novedosas y sorpresivas.
Existe un personaje inquietante que merece un poco de atención, me refiero al vagabundo que agrede al personaje interpretado por Paul Dano en algunas ocasiones a lo largo del metraje, ese personaje tiene desde su aparición un algo del Álex de Kubrick, sobradamente evidente por la forma en la que lleva la barra de hierro en su primera escena aparte de su sed de violencia. Creo que este elemento tan variopinto del guión tiene que ver con esa transmutación de los valores masculinos y femeninos a lo largo de la narración. El viejo hombre tipo masculino, amenazado por la extinción que se le viene encima en este mundo de mujeres en que, según los sociólogos, se está convirtiendo el siglo XXI, se defiende del rival e intenta hacerle desaparecer como sea. Es precisamente cuando el protagonista vence y sus valores se imponen cuando ese hombre cavernícola, barbudo y agresivo desaparece de su vida, en cierto modo es él mismo el que vence, el que controla su agresividad y se deja llevar ya no por lo masculino. De hecho Zooey Deschanel le grita en un momento de discusión que por lo menos se enfade.
El personaje de Paul Dano, muy bien construido, define esos nuevos hombres del siglo XXI que ya no ven a las mujeres como oponentes y que no sienten su masculinidad agredida por los nuevos valores que imperan en la sociedad. Ante esas nuevas perspectivas son evidentes las dudas de Harriet (Zooey) que tendrá que aprender a lidiar con este nuevo tipo de hombre.
El enredo se completa con una pléyade de secundarios que ennoblece todavía más la narración a base de situaciones delirantes que deben ser interpretadas por el espectador porque el guión decide enseñar un poco mediante la acción pero esconder mucho para que el espectador llegue allí.
Es ese un aspecto que tiene sus luces y sus sombras porque no acaba de ofrecer una coherencia interna el guión, no sabemos si se trata de una comedia surrealista, una sátira social, o qué, pero existe la sensación de que nos hemos quedado a medio camino de algo más serio. Aún así, aciertos hay suficientes para acercarse a ver esta trama delirante con buena dosis de modernidad.
Lo mejor: Paul Dano
Lo peor: No acabar de aterrizar 
Interesante


Seguidores

Archivo del blog

Loading...