sábado, 25 de febrero de 2012

A vizsga (La prueba)


Título A Vizsga (La prueba)
Año: 2.011/ 89'/ Hungría
Dirección: Peter Bergendy
Guion: Norbert Köbli
Música: Gergely Parádi
Fotografía: Zsolt Tóth
Reparto: Zsolt Nagy, János Kulka, Péter Scherer, András Balogh, Gabriella Hámori, László Széles, Mihály Szabados, Péter Haás Vander, Áron Dimény, Gábor Hellebrandt.





Mucho mérito tiene este guion que camina con mucho sentido entre la comedia y el drama decantándose en el clímax de la película más por el drama.
La narración tiene mucho que ver con el clásico cazador cazado pero con un tono de humor negro tremendamente inteligente. Sólo si el espectador descubre ese tono, podrá disfrutar de esta trama.
Existe una evidente crítica hacia un sistema policial en el que todos son vigilados por todos, en el que los espías campan a sus anchas manteniendo vigilados a todo el mundo, incluso a ellos mismos.
Lo cómico de la situación parte de que los espías consideran de vital importancia aquello que hacen y que el día de Nochebuena del año 1.957 un grupo de policías secretos se dediquen a controlarse y evaluarse los unos a los otros no deja de tener su ironía.
La red de mentiras, intrigas y el esfuerzo que dedican los personajes para mantener la coherencia y los protocolos de sus trabajos son la clave de lo que la película quiere poner bajo el foco de las luces. Lo innecesario de ese esfuerzo, la locura de ese estado de cosas, la paranoia de vivir bajo ese prisma hace que, simplemente con mostrar una anécdota de ese trabajo, todo parezca ridículo, infantil y exagerado.
La narración casi teatral mantiene la tensión mediante un entremado de situaciones que se teje y se desteje con oficio.
El reparto responde a la perfección a lo que exige el guion, un grupo de actores con mucho sentido y muy bien dirigidos. La banda sonora, aunque no explora sus posibilidades también contribuye a que la película sea muy recomendable.
No he podido encontrar el trailer subtitulado.

Lo mejor: El guion
Lo peor: No haber profundizado más en la parodia.
Recomendable




Tinker tailor soldier spy (El topo)


Título: Tinker taylor soldier spy (El topo)
Año: 2.011/ 127'/ Gran Bretaña
Dirección: Tomas Alfredson
Guion: Bridget O'Connor Peter Straughan (Novela: John Le Carré)
Música: Alberto Iglesias
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Reparto: Gary Oldman, Colin firth, Tom Hardy, Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Toby Jones, John Hurt, Simon McBurney, David Dencik, Stephen Graham, Ciarán Hinds, Svetlana Khodchenkova, Kathy Burke, Roger Lloyd-Pack,  Stuart Graham, Christian McKay, Arthur Nigthingale, Konstantin Khabenskiy, Philip Martin Brown.

Estupenda película que tiene todos los ingredientes para lograr ser una de las mejores películas del 2011. Para empezar un gran director que viene de dirigir la espectacular Let the right one in, 2.008; un guion sólido, penetrante, inteligente y bien articulado y un reparto de desbordante calidad encabezado por uno de los actores que considero grandes, Gary Oldman. Si a Gary Oldman sumamos Colin Firth y John Hurt, el resultado no puede ser otro que lo que vemos en la pantalla.
Una película muy bien trabajada, muy clásica en los preceptos pero innovadora a la hora de seleccionar qué cosas se cuentan y sobre todo, cómo se cuentan. Let the rigth one in tenía esos momentos de calidad en los que las imágenes lo decían todo, en este caso vuelve a ocurrir. Hay una terrible economía de medios a la hora de narrar todo el embrollo de la cuestión y existen innumerables momentos en los que la simple imagen está contando la trama con una simple sonrisa de un actor, un ligero movimiento o un simple zapato desabrochado.
Hay que saber mucho de cine para contar una película tal y como ésta está contada, hay que saber mucho para sacar todo el jugo que se le saca a este reparto.
Las casi dos horas saben a poco, a muy poco, señal inequívoca de que algo grande está sucediendo en la pantalla.
Otra fantástica banda sonora de Alberto Iglesias, pero eso ya no es noticia.

Lo mejor: La dirección
Lo peor:
Recomendable

viernes, 24 de febrero de 2012

Killing Bono


Título: Killing Bono
Año: 2011/ 114'/ Gran Bretaña
Dirección: Nick Hamm
Guion: Dick Clement, Ian La Frenais (Novela Neil McCormick)
Música: Varios
Fotografía: Kieran McGuigan
Reparto: Ben Barnes, Robert Sheehan, Krysten Ritter, Pete Postlethwaite, Peter Serafinowich, Justine Waddell, Ralph Brown, Hugh O'Conor, Martin McCann.


Rocambolesca historia en torno a las vicisitudes por las que tienen que pasar unos compañeros de instituto de los integrantes de la banda U-2.
No sólo eran compañeros de estudios sino que compartían sueños y hasta formaron sus bandas en los mismos tiempos con posibilidades de trasvase de músicos incluidos.
La narración se hace en tono de comedia, o tragicomedia, habría que añadir porque el músico metido a novelista ofrece un personaje muy de Lazarillo para poder bucear en las tormentosas aguas del famoseo de los grupos de rock de los setenta.
Los resultados son un tanto desiguales debido al exceso de metraje, con un buen inicio y un gigantesco flash back, se cuentan los inicios de ambas bandas y se pone en paralelo los éxitos de unos con los fracasos de los otros.
El inicio es ágil, divertido y con ritmo. Sin embargo, pronto cae en una serie de escenas superfluas que no conducen más que al aburrimiento y al lucimiento de la pareja de actores principales. La narración regresa por sus fueros y, en los últimos minutos, recobra la tensión y el buen hacer de la primera parte.
De interés por lo de historia reciente que tiene recurre al chiste recurrente de la mala decisión del casi gafe. Si en un principio funciona, acaba pareciendo un tanto cansino porque el guion, por momentos, parece no avanzar.
De reparto interesante, con secundarios de lujo, habría que recordar esta película por ser lo último de Pete Postlethwaite.

Lo mejor: Los primeros quince minutos.
Lo peor: La deriva del guion.
Pasable





jueves, 23 de febrero de 2012

A l'origine (Crónica de una mentira)


Título: A l'origine (Crónica de una mentira)
Año: 2.009/ 130'/ Francia
Dirección: Xavier Giannoli
Guion: Xavier Giannoli
Música: Cliff Martínez
Fotografía: Glynn Speeckaert
Reparto: Stéphanie Sokolinski, François Cluzet, Gérard Depardieu, Emmanuelle Devos, Brice Fournier, Vincent Rottiers.

Curiosa historia basada en hechos reales que se han tomado como punto de partida. Las diferencias entre el caso real y los derroteros por los que circula el guion son claves para entender la película.
El guion de Giannoli se embarca en una narración de crecimiento personal en la que el pretexto por construir una autopista llevará a los vecinos de una deprimida ciudad a embarcarse en una odisea. En la consecución o no de esa empresa parece estar la catarsis de los propios habitantes. Lo mismo cabe decir del personaje principal. Un estafador de poca monta que se cree su propia mentira y acaba considerándose un elegido para llevar esa tarea mesiánica a buen puerto.
A pesar de la buena voluntad de la cinta, los resultados no son los mejores porque existe una falta de definición acerca de los objetivos de lo que se quiere contar. No se acierta con la clave, circula entre el drama con ciertas dosis de comedia que no acaba de concretar qué es lo que se quiere contar.
Los buenos primeros minutos se echan a perder porque la catarsis del estafador llega pronto, demasiado pronto y lo único que queda es lanzarse hacia delante a tumba abierta para apostar a una carta en el carácter psicológico que se quiere contar. Un delincuente se convierte en el foco de las esperanzas de todo un pueblo y éste, en vez de escapar con el dinero, decide contestar a esa llamada. 
El tono autista que se la ha dado al personaje principal convierte en menos creíble la ascensión a mesías que se practica con él.
Existen momentos un tanto ridículos como los intentos de salvar la empresa apelando a los propios estafados, la progresiva conversión en superhéroe del estafador o las coreografías con las máquinas de construcción de la autopista
No ayuda mucho a la calidad de la cinta el exceso de metraje, esas dos horas largas se antojan muy pesadas para una historia hilada a partir de un personaje curioso al que se ha querido convertir en una especie de iluminado.  
El buen reparto salva los malos momentos por los que atraviesa el guion. Tiene pinta de que una mejor gestión de la edición, lograría mejores resultados.

Lo mejor: Stéphanie Sokolinski
Lo peor: El guion
Floja.

Dobro pozhalovat, ili postoronnim vkhod vospreshchyon (Bienvenidos o prohibida la entrada a los extraños)


Título: Dobro pozhalovat, ili postoronnim vkhod vospreschchyon (Bienvenidos o prohibida la entrada a los extraños)

Año: 1.964 / 74'/ URSS
Dirección: Elem Klimov

Guion: Semyon Lungin, Ilya Nusinov
Música: Mikael Tariverdiyev, Igor Yakushenko
Fotografía: Anatoli Kuznetsov
                    Reparto: Evgeni Evstigneev, Arina Alejnikova, Ilya Rutberg, Lidiya Smirnova, Aleksei Smirnov, Nina Shatskaya, Viktor Kosykh, Yuri Bondarenko, Lidiya Volkova, Tatyana Barysheva.


Entrañable película que hay que leer en clave de parodia a un modelo de sociedad; sátira inteligente y adelantada a su época que utiliza un campamento de niños para hacer sangre de aquellos que se empeñan en controlarlo todo y ordenarlo todo.
Bajo las órdenes y preceptos de carácter marcial, se impone la vitalidad de unos niños que la única regla que conocen es la de la felicidad. 
A pesar de vivir en un régimen de tales características, la camaradería y la solidaridad se imponen en el campamento y aquellos que se pliegan a los dictados del poder, encontrarán la horma de su zapato.
Las familias comprenderán y acatarán que, por encima de las reglas, se impone la manera de disfrutar de los niños, incluso, en un guiño a la galería, el hombre importante cercano a Moscú, se pone del lado de los niños  relajando los códigos y las conductas.
La película derrocha frescura y momentos muy Tati pero con un lenguaje original y personal que se trasluce en la manera en la que están narradas las diferentes anécdotas.
A lo largo del metraje se destila la visión de que el hombre en el campo, ajeno a las triquiñuelas y zancadillas políticas de la ciudad es donde se encuentra realmente a sí mismo. La naturaleza que rodea y permea el campamento muestra esa idea tan rousseauniana del buen salvaje, ajeno a ese adoctrinamiento tan férreo de las dictaduras, sean del color que sean.
El uso de actores no profesionales y las escenas multitudinarias acaban ahondando en esas premisas.
Dentro de la vitalidad que caracteriza al largometraje, los caracteres en los que se definen los niños y los cuidadores están muy bien esbozados. Con apenas unos retazos existen verdaderos personajes, algo muy difícil de conseguir.
Muy teatral y efectiva.

Lo mejor: El guion
Lo peor: Lo mejores momentos de comedia se ven alterados con otros menos brillantes.
Recomendable


miércoles, 22 de febrero de 2012

Beneath the darkness


Título: Beneath the darkness
Año: 2.011/ 96'/ EE.UU.
Dirección: Martin Guigui
Guion: Bruce Wilkinson
Música: Geoff Zannelli
Fotografía: Massimo Zeri
Reparto: Dennis Quaid, Aimee Teegarden, Tony Oller, Stephen Lundsford, Devon Werkheiser, Brett Cullen.

Insufrible película que carece de lo necesario para tener un mínimo interés. No deja de ser una película más de adolescentes en aprietos con el reclamo de un gran actor venido a menos, a mucho menos si le juzgamos por este film.
La trama es ridícula, absurda, mal filmada y peor interpretada. Las escenas se suceden una tras otra sin el menor sentido, con un grupo de secundarios para echarse a llorar y unos principales que mucho van a tener que mejorar para hacer carrera en esto del cine, sobre todo si quieren migrar a otros tipos de cine.
Un insulto al cine.



Lo mejor:
Lo peor: El reparto y el guion
No recomendable




martes, 21 de febrero de 2012

We need to talk about Kevin (Tenemos que hablar de Kevin)


Título: We need to talk about Kevin (Tenemos que hablar de Kevin)
Año: 2.011/ 110'/ Gran Bretaña
Dirección: Lynne Ramsay
Guion: Lynne Ramsay (Novela: Lionel Shriver)
Música: Johnny Greenwood
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: Tilda Swinton, Ezra Miller, John C. Reilly, Jasper Newell, Siobhan Fallon, Anna Kuchman, Ashley Gerasimovich.


Es inevitable acordarse de películas que tratan una temática parecida porque, quizás, como historia, no como cine, parece el complemento perfecto de la película de Gus van Sant, Elephant, 2.003. Allí veíamos el suceso, sin mayor análisis, pretendiendo contar de forma cruda y analítica algo inspirado en la locura del Instituto Columbine. En We need to talk about Kevin, se plantea el otro lado, los porqués, la arqueología de quien es llevado o se lleva a sí mismo, a esos límites. Lo que vemos es la vida en familia, desde la concepción, de quien desarrollará esas tendencias asesinas, la relación con su entorno más cercano y su perfil psicológico desde la cuna. Desde ese punto de vista poco que reprochar porque el esfuerzo y el interés son encomiables.
En cuanto al punto de vista formal, la producción posee fuerza y vigor, a menudo las imágenes explican la trama más que los personajes y de eso trata el verdadero cine, la combinación de música e imágenes narra una historia que se despliega con un constante ir y venir del ahora al ayer. Esas combinaciones suponen lo mejor del film. Una poderosa visión personal en la que existe gusto y sentido para lo que se filma.
El problema viene por el fondo. Extrapolar la historia de Kevin a los sucesos acontecidos en las últimas décadas de violencia juvenil en los centros de enseñanza de Estados Unidos y de otros países es lógico y lícito. De hecho no es nada extraño porque la película nos lo sirve en bandeja. Por tanto, debemos partir de que la historia de Kevin no pretende ser un elemento aislado, sino que parece el esfuerzo por comprender la racionalidad escondida en esas cabezas.
Ahí es donde fracasa el film porque parece dejar todo el asunto a una especie de poder que se apodera del agresor desde el mismo momento de su nacimiento. A partir de ese punto, cuando comprendemos que el niño es problemático desde la época del pañal, caben diversas preguntas que la narración obvia. Preguntas necesarias y fundamentales.
Parece que al golpearse con esa pared, la narración camina en otra dirección, no se atreve a someter al toro por los cuernos y decide centrarse en elementos colaterales como la vivencia con la culpa, el perdón o la catarsis.
En todo caso, pese a que el fondo no es lo mejor de la película y a pesar de los errores y las lagunas del film, es necesario dejar constancia de su poder visual. Ese poder visual se ve aumentado gracias al trabajo de Tilda Swinton.

Lo mejor: La dirección
Lo peor: El guion
Interesante.







sábado, 18 de febrero de 2012

Choi-jong-byeong-gi Hawl (Arrow, The Ultimate Weapon) (The Bowl)


Título: Choi-jong-byeong-gi Hawl (Arrow, The Ultimate Weapon) (The Bowl)
Año: 2.011/ 122'/ Corea del Sur
Dirección: Kim Han-min
Guion: Kim Han-min
Música: Tae-seong Kim
Fotografía: Tae seong-Kim
Reparto: Hae-il Park, Seung-yong Ryoo, Moon Chae-won, Mu-yeol Kim, Han-wee Lee, Kyeong-yeong Lee, Gi-woong Park, Rye Hei Otani.

Película de corte nacionalista que obtuvo éxito en su país y que sigue la estela de las buenas películas épicas asiáticas de los últimos años. Narra las invasiones que sufrieron esas tierras en el siglo XVII de los pueblos norteños. 
Fiel a un estilo clásico, la ejecución aguanta bien el metraje desnudando la trama hasta conseguir un esquema bien teatralizado. La acción se enriquece gracias a un paisaje que juega papel de actor principal.
El héroe cierra el círculo que comenzó con su niñez mediante un proceso de maduración que le lleva a enfrentarse, no sólo a sus enemigos, sino a sí mismo.
Además del ritmo de la acción y el paisaje que son los principales atractivos de esta cinta, hay que fijarse en los vestuarios y en los intentos de recreación de la vida de los cortesanos de la época.
Película para amantes del género épico, funciona por el ritmo y su ortodoxia.

Lo mejor: La fotografía
Lo peor: Poco arriesgada
Interesante





viernes, 17 de febrero de 2012

Boy wonder


Título: Boy wonder
Año: 2.010/ 93'/ EE.UU.
Dirección: Michael Morrissey
Guion: Michael Morrissey
Música: Irv Johnson
Fotografía: Christopher LaVasseur
Reparto: Caleb Steinmeyer, Zuley Henao, James Russo, Bill Sage, Tracy Middendorf, Chuck Cooper.

Un buen drama manejado por un guion más que aceptable y unas buenas interpretaciones, especialmente las masculinas.
El guion juega con dos elementos interesantes y a los que saca buen partido, por un lado juega con el bien y el mal retorciéndolo y enseñándonos que nada es lo que parece, que los grises dominan un mundo en el que el blanco y el negro sólo existen en los libros. Normalmente en este tipo de historias no hay vencedores ni vencidos, todos los personajes suelen perder cuando lo que está en juego es la venganza y lo más decadente del ser humano.
Por otro lado, en vez de centrarse en la acción, el guion se detiene a realizar las necesarias caracterizaciones psicológicas de los actores de la narración. Una apuesta interesante y casi nunca seguida por las películas de este tipo en las que la acción gana enteros para perder en calidad de historia. Aquí no ocurre porque lo más interesante es saber los porqués que llevan a cada uno de los personajes a elegir cada una de las salidas que van tomando a lo largo de las escenas.
La amargura en la que cae el guion, la profunda negrura en la que juega recuerda a cine negro de otra época, y tiene mérito.
Más allá de una simple anécdota, de un drama personal, parece que estamos ante una visión de una ciudad, de una cultura e incluso de una forma de entender el mundo. Una forma en la que no hay posibilidad de dar el mismo paso dos veces. No hay posibilidad de absolución, todos estamos ajusticiados y nada se puede cambiar. La venganza misma carece de sentido.
La banda sonora merece la pena también.


Lo mejor: Caleb Steinmeyer y el guion
Lo peor: Zuley Henao
Interesante.

jueves, 16 de febrero de 2012

The dead pool (La lista negra)


Título: The dead pool (La lista negra)
Año: 1.988/ 91'/ EE.UU.
Dirección: Buddy van Horn
Guion: Steve Sharon
Música: Lalo Schifrin
Fotografía: Jack N. Green
Reparto: Clint Eastwood, Patricia Clarkson, Liam Neeson, Evan C. Kim, David Hunt, Michael Currie, Michael Goodwin, Darwin Gillet, Anthony Charnota, Jim Carrey.

No hay más leña que la que arde y nadie vendrá a solucionar las cosas ni a enderezar ese gen egoísta que hace tiempo se torció. De todas maneras en el hecho de que Clint Eastwood sea capaz de alternar cosas tan sumamente grandiosas de un lado de la cámara con otras como ésta del otro lado, sólo debe explicarse con algo de corte metafísico.
Es cierto que Harry Callahan ya había sido exprimido hasta la saciedad, que ya había denunciado las condiciones laborales de los policías de San Francisco, la estupidez de los responsables políticos y de la prensa. Es cierto que ya había poco más que sacarle al pobre Callahan, un par de disparos por aquí y un par de bofetadas por allá. Pero lo que han hecho los responsables de esta producción no tiene mayor justificación que perpetuar en el tiempo una fórmula en otra hora exitosa. Más no hay.
Quizás la gracia de ver actores hoy de éxito en los casi inicios de su carrera como Jim Carrey, todavía sujeto a su histrionismo menos sugerente. Por lo menos muere pronto, no desfallezcan.
Harry Callahan consigue ser un superhéroe sin capa, las mujeres, a pesar de sus insultos, caen rendidas, los malos parecen imbéciles ante su porte. La realidad se prediseña con sus elevaciones de cejas y, mientras, Harry Callahan consigue insuflar a un cierto modelo masculino en vías de extinción sus últimos estertores para alcanzar el vaso de whisky.
Lo más grave es que parece que algunos ni se han enterado. RIP.

Lo mejor: Fue la última película de la saga.
Lo peor: El director
No recomendable.

Somewhere


Título: Somewhere
Año: 2.010/ 98'/ EE.UU.
Dirección: Sophia Coppola
Guion: Sophia Coppola
Música: Phoenix
Fotografía: Harris Savides
Reparto: Stephen Dorff, Elle Fanning, Chris Pontius, Michelle Monaghan, Kristina Shannon, Karissa Shannon, Alden Ehrenreich, Lala Sloatman

Desde el primer minuto sabemos lo que estamos viendo, desde el primer plano se trata de una declaración de intenciones acerca de lo que supone la vida de una estrella de cine en el mundo que nos ha tocado vivir.
La ironía que destila la película es lo más interesante, y no tanto la que se destila sobre Johnny Marco, bien interpretado por Stephen Dorff, sino por todo lo que rodea a la estrella. Las escenas en las que una serie de periodistas y agitadores interesados o de encefalograma plano realizan estúpidas y anodinas preguntas a una persona cuyo principal mérito entre película y película es esencialmente ninguno, no deja de tener su gracia.
Otra cosa es que ese cliché que suponemos que tendrá mucho de verdad acerca de las virtudes de muchas de las estrellas que llenan sus cuentas bancarias con los sueños de tantos y tantos sedientos de mitos tenga interés y esté bien contado.  
Y la respuesta es no. No está bien contada porque carece de una estructura concisa y atractiva, porque dejar la cámara quieta con un leve zoom no es atractivo a estas alturas de la película. No se debe confundir la intención de ser original con la pedantería y esta película está llena de ella.
A pesar de que el tema nos atraiga porque frente a esos cazadores de mitos, hay otros muchos que intuyen la vacuidad de esas pobres figuras, sin embargo lo crucial es cómo se cuenta el asunto. Y en eso es difícil justificar que la narración de una pobre vida se haga de una manera todavía más pobre.
Culpo a un guion que peca, como digo, de pedantería, que pretende que nos construyamos la película ofreciéndonos un poco de carnaza. Personalmente, necesito mucho más en una película con semejante curriculum. Mucho más para que la cinta posea tensión, drama, humanidad y cine.
Se entienden los porqués pero no interesan los cómos.
Por lo menos tenemos a una Elle Fanning que lleva destellos de convertirse en alguien muy grande en esto del cine. Esperemos que en sus ratos libres coja un libro de vez en cuando. Por su propio bien y por el nuestro si es que en algún mañana alguien pretende contarnos una película sobre ella de hora y media en la que esencialmente, no ocurre nada, salvo constatar que uno no es nada. Algo que ya es obvio en la primera escena de estreno del Ferrari.
Es cierto que la última escena, al menos, posee esa fuerza narrativa de la que carece todo lo anterior.

Lo mejor: Elle Fanning
Lo peor: El guion
No recomendable.



lunes, 13 de febrero de 2012

O Homem do futuro


Titulo: O homem do futuro
Año: 2.011/ 106'/ Brasil
Dirección: Cláudio Torres
Guion: Cláudio Torres
Música: Luca Raele, Mauricio Tagliari
Fotografía: Ricardo Della Rosa
Reparto: Wagner Moura, Aline Moraes, Maria Luísa Mendonça, Fernando Ceylão, Gabriel Braga Nunes, Rodolfo Bottino, Gregório Duvivier, Jean Pierre Noher.

Irregular comedia que no acaba de arrancar ni hacia un lado ni hacia el otro. A pesar de que posee un vigoroso y visual arranque se deshace según pasan los minutos porque el guion no da para más de sí, porque Back to the future ya la ha hecho Zemeckis en el año 85 y porque Wagner Moura está demasiado histriónico.
O Homem do futuro es un quiero y no puedo, un despropósito que no despega atado como está a una idea un tanto descabellada de la que podría haberse hecho algo diferente y original, pero que no deja de ser más de lo mismo pero peor contado, y sobre todo, peor interpretado. Wagner Moura juega a ser Peter Sellers e interpretar diferentes papeles aunque se interprete a sí mismo, el resultado es muy mediocre, sobre todo porque hemos visto lo que este actor puede dar de sí con Tropa de elite, Padilha, 2007.
Aline Moraes tampoco acaba de conectar con lo que requiere su personaje estropeando lo poco de comedia que hay aquí. 
Supongo que para cierta generación brasileña tendrá cierta gracia por la añoranza de ciertos temas musicales.

Lo mejor: Los primeros cinco minutos
Lo peor: El guion
No recomendable




La bella gente


Título: La bella gente
Año: 2.009/ 98' /  Italia
Dirección: Ivano De Matteo
Guion: Valentina Ferlan
Música: Francesco Cerasi
Fotografía: Duccio Cimatti
Reparto: Monica Guerritore, Antonio Catania, Victoria Larchenko, Iaia Forte, Myriam Catania, Elio Germano, Giorgio Gobbi


Simple y poderosa trama que pone el dedo en la llaga de uno de los problemas más graves de la sociedad actual, la hipocresía. Hipocresía de unas personas que pretenden hacer lo que sus conciencias les dicta pero que no se dan cuenta de que el compromiso y la autenticidad no son una cuestión de momentos sino de compromisos diarios, casi constantes.
Ayudar a alguien consiste en no esperar nada a cambio, ni siquiera el más mínimo agradecimiento, consiste en cuidar las necesidades del otro a pesar de las de uno mismo. En el momento en el que uno espera una contrapartida, un retorno, la acción queda estropeada, anulada por nuestro propio interés.
Una vez más, la pregunta que cabe hacerse en el visionado de la última película de Icíar Bollaín, Katmandú, cabe hacérsela aquí, ¿realmente a quién se pretende ayudar, a quién beneficia todo esto?
La terrible historia de esta producción, al igual que L'ultimo terrestre de Paccinotti, se plantea los problemas de una sociedad en la que los valores no acaban de funcionar, donde los prejuicios de clase acaban pasando factura y convirtiendo la situación en peor de lo que era, profundamente más dramática.
La habilidad de La bella gente es que cualquera se puede ver reflejado en cualquier personaje, que las buenas intenciones no siempre son lo suficiente ni lo necesario. Lo que hace falta es la autenticidad.
Los problemas quizás vengan porque no parece haber ningún personaje que padezca de un algo de humanidad, pero, en el fondo, ¿la realidad sería muy distinta?
Es muy difícil hacer cine en el que el centro de la narración lo ocupa una reflexión moral, muy difícil porque es fácil caer en la parodia, en la moralina y estropear lo que se quería contar. La bella gente consigue mantenerse del lado del buen cine ayudado por un reparto interesante en el que la pareja protagonista consigue los mejores momentos y cuya naturalidad es lo más brillante de la película.
Cine para sentir y pensar, cine que no nos deja escaparnos sin preguntarnos a nosotros mismos qué haríamos en esa misma postura.
Brutal escena final

Lo mejor: Antonio Catania y Monica Guerritore
Lo peor: Desigualdad de ritmo
Recomendable



domingo, 12 de febrero de 2012

The odd couple (La extraña pareja)


Título: The odd couple
Año: 1.968/ 105'/ EE.UU.
Dirección: Gene Saks
Guion: Neil Simon
Música: Neal Hefti
Fotografía: Robert B. Hauser
Reparto: Jack Lemmon, Walter Matthau, John Fiedler, Herb Edelman, David Sheiner, Larry Haines, Monica Evans, Carole Shelley, Iris Adrian.


Excelente comedia con excelentes actores y un excelente guion. Esta película nos hace añorar esas comedias que, por desgracia ya no se hacen. En las comedias que Hollywood factura hoy en día el trazo grueso ha sustituido a la sutileza, lo burdo ha sustituido a la inteligencia y, lo que es mucho más grave, Jack Black, Adam Sandler y Ben Stiller han sustituido a Jack Lemmon y Walter Matthau.
Mientras en nuestro país, el divorcio sólo era algo ilegal, Hollywood nos deleita con un guion avanzado en su tiempo, bien tejido y mejor interpretado sobre la realidad del surgimiento del declive de las formas tradicionales de convivencia.
En el momento en el que la familia tradicional empieza a cuestionarse, relaciones extrañas y parejas de piso poco convencionales dan rienda suelta al guionista para introducirnos en las intimidades de unos compañeros cuyas diferencias son aprovechadas como el mecanismo de la comedia.
Y se hace de una forma brillante, con una precisión y un timing perfecto, las correrías de esa casa van ocupando el centro de la trama para tejer una comedia de gran altura que no pierde, ni por un momento, el norte de lo que quería contar.
El sentido de comedia inteligente se mantiene durante todo el metraje con un final delicioso y paradójico.

Lo mejor: Jack Lemmon y Walter Matthau
Lo peor:
Buena






In search of the castaways ( Los hijos del capitán Grant)


Título: In search of the castaways (Los hijos del capitán Grant)
Año: 1.962/ 100'/  EE.UU.
Dirección: Robert Stevenson
Guion: Lowell S. Hawley (Novela de Julio Verne)
Música: William Alwyn
Fotografía: Paul Beeson
Reparto: Hayley Mills, Maurice Chevalier, George Sanders, Michael Anderson Jr., Wilfrid Hyde-White, Keith Hamshire, Wilfrid Brambell, Jack Gwillim, Ronald Fraser.

Interesante película de aventuras que sigue la estela del romance que Disney mantuvo con las adaptaciones de las siempre fascinantes novelas de Verne.
La adaptación pone el énfasis en los personajes más que en los sucesos y consigue una historia cargada de elementos psicológicos y contrapuntos. El optimista contra el pesimista, la bondad contra el interés, el arriesgado contra el timorato. Dentro de esa batalla de contrarios se consigue un resultado muy equilibrado en la que quienes salen ganando son los personajes que se van definiendo en cada escena de manera brillante.
Rodeando esa buena caracterización de personajes existe un gran trabajo de ambientación que todavía merece mucha atención hoy en día por la manera en la que están resueltos y conseguidos los giros.
De lo mejor que ha dado la factoría Disney.

Lo mejor: El guion
Lo peor: Algunos secundarios.
Recomendable



Miss bala


Título: Miss bala
Año: 2.011/ 113'/ México
Dirección: Gerardo Naranjo
Guion: Gerardo Naranjo
Música: Emilio Kauderer
Fotografía: Matyas Erdely
Reparto: Stephanie Sigman, Noé Hernández, Irene Azuela, James Russo, José Yenque.


Enésimo intento por contar la dura realidad en la que vive México; tanto el cine mexicano como el colombiano vivien mediatizados por el esperpento de sufrir la existencia de grupos que persiguen enfrentarse directamente al estado.
En este caso, una anécdota, pretende dar cuenta de la posibilidad de que ese orden de cosas lleve al traste la vida de alguien normal que, aparentemente, nada tiene que ver con esa vida.
Hay defectos graves de estructura de guion que se antojan irresolubles porque el efectismo del planteamiento así lo requieren.
Convertir a una don nadie en el nudo gordiano de una trama de terrorismo y contraterrorismo de lo más cruento de la batalla contra los cárteles en México suena a surrealista, y surrealista parece la historia por los resultados que vemos en la pantalla.
Me recordó esta película a Falling Down, Schumacher, 1.992. en ambos casos, dos personajes ajenos a un determinado ambiente, se ven envueltos en un mundo de violencia y desenfreno del que no son capaces de salir. En el caso del Bill Foster de Schumacher, existe una gradación un porqué de cada nuevo giro que convierte cada peldaño de la escalera por la que desciende el personaje en inevitable. En Miss Bala es otro cantar, cada nuevo peldaño de la espiral de violencia es surrealista, efectista, pero no creíble. Mientras en la del 92, existe una reflexión sobre la violencia y sus porqués, existe una denuncia de una realidad que lleva a una desnaturalización estresante del ser humano; en la del 2011 no encontramos más que el intento por aprovechar la crudeza de una situación en el sustento del que vive nuestra propia película, sin reflexión alguna más que ese efectismo y la concatenación no muy sabia de clichés.
Tiene Miss bala aciertos como la interpretación en algunas escenas de Stephanie Sigman, sin alcanzar una factura de nota, sí que consigue, sobre todo en los primeros minutos, un buen trabajo. Pero esos aciertos se esconden detrás de un simple aprovecharse de la situación.
La banda sonora adolece de los mismos errores.

Lo mejor: Stephanie Sigmana
Lo peor: El guion
Floja


sábado, 11 de febrero de 2012

L'ultimo terrestre



Título: L'ultimo terrestre
Año: 2.011/ 100'/ Italia
Dirección: Gian Alfonso Pacinotti
Guion: Gian Alfonso Pacinotti
Música: Valerio Vigliar
Fotografía: Vladan Rakovic
Reparto: Gabriele Spinelli, Anna Bellato, Roberto Herlitzka, Paolo Mazzarelli, Teco Celio, Luca Marinelli, Ermanna Montanari, Stefano Scherini.


Película de múltiples lecturas en la que claramente sobresale el ansia por una Italia mejor, por un mundo mejor. O quizás lo que está detrás de este guion no es más que el deseo de que los buenos sean premiados y los malos castigados. Que el caimano reciba su merecido y, si es posible, en este mundo, que aquellos que no han hecho mal lo puedan ver, puedan comprobar que existe una sociedad mejor en la que las buenas personas reciben lo que se merecen. Evidentemente, tales deseos que pueden ser legítimos, sólo se verán cumplidos el día en que unos alienígenas que aparezcan de la noche a la mañana decidan usar sus poderes para leer las intenciones de las personas y actuar en consecuencia.
Desde luego ese sería el sueño de Kant.
En esencia el sueño de Kant es el planteamiento de la película. Para ello se elige un personaje marcado por un drama que le hará, básicamente, un ser frágil pero bueno. La llegada de esa civilización moralmente perfecta, hará que cada quien descubra sus cartas y que ellos decidan premiar o castigar.
La película, parca en medios, posee un arranque lento que puede ahuyentar a más de uno, pero si se tiene la paciencia suficiente, encontraremos los mejores momentos hacia el final. Aquellos momentos en los que los personajes se definen y el espeso y anodino ovillo que se tejió en la primera hora, se desvela con oficio y originalidad.
El trabajo del protagonista ayuda a mejorar la película. 
La banda sonora, al igual que el film, resulta a veces desconcertante pero acabamos viendo la necesidad de esa música en esas imágenes.

Lo mejor: La última media hora.
Lo peor: La confusión del inicio.
Interesante.



viernes, 10 de febrero de 2012

Io sono l'amore (Yo soy el amor)


Título: Io sono l'amore (Yo soy el amor)
Año: 2.009/ 120'/ Italia
Dirección: Luca Guadagnino
Guion: Luca Guadagnino, Barbara Alberti, Ivan Cotroneo, Walter Fasano
Música: John Adams
Fotografía: Yorick Le Saux
Reparto: Tilda Swinton, Flavio Parenti, Edoardo Gabbriellini, Alba Rohrwacher, Pippo Delbono, Diane Fleri, Maria Paiato, Marisa Berenson, Waris Ahluwalia, Gabriele Ferzetti.

Película un tanto a la vieja usanza, más por el fondo que por la forma, que guarda lo mejor para el final.
Como en La caduta degli dei (La caída de los dioses, Visconti, 1.969) se narran las vicisitudes de una familia que debe tomar una decisión ante los cambios que los tiempos traen consigo.
Si allí había que tomar partido por el nuevo orden político, aqui se trata del fenómeno globalizador que parece querer engullir también la forma casi romántica de dirigir una empresa que ha traído la fortuna al apellido.
Los Recchi deben decidir qué lado del tablero ocupan. 
Ésta es la premisa que a base de un simbolismo claro y recurrente separa con una espada entre aquellos miembros de la familia que deciden por la felicidad de aquellos que eligen la practicidad.
De corte decimonónico, el estilo de vida de la casa contiene los vicios sociales y morales de otros momentos. Las cosas no se dicen a la cara, las normas son claras, la hipocresía puede a la verdad, la convención al amor.
Pero existe un destello de ruptura en todo eso, un atisbo de que ese orden se desmorona, de que los tiempos nuevos traen nuevas normas y nuevos órdenes.
Se cuenta este ambicioso planteamiento con formas que recuerdan al cine italiano de los sesenta. Pero aquí están los primeros errores. La simbología es excesiva, pesada, obvia y cansina. La economía de medios que preside los diálogos se vuelve derroche de imágenes, muchas de ellas innecesarias, duplicadas y triplicadas hasta el hartazgo de una cámara que también cansa en la vorágine del detalle. Excesivo.
Lo mismo cabe decir de algunas de las actuaciones, pese a poseer un gran reparto y con lo mejor que recuerdo de Tilda Swinton, hay personajes anclados en una forma de desempeño poco acorde con lo que se pide. Incluso, algunos de ellos, como el personaje que intenta comprar la empresa, prescindible y exagerado.
Sin embargo, merece la pena llegar al final porque allí está la esencia de la película, lo que se quiso contar, como se quiso contar. De forma demoledora, arriesgada, personal y magistral. Si el resto de la película tuviera esa fuerza, estaríamos hablando de algo tremendamente diferente.
Aún así, en general, mantiene el tipo.


Lo mejor: Los últimos minutos
Lo peor: Falta de economía de medios visuales y simbólicos
Interesante.




miércoles, 8 de febrero de 2012

Jack and Jill (Jack y su gemela)


Título: Jack and Jill
Año: 2.011/ 100'/ EE.UU.
Dirección: Dennis Dugan
Guion: Steve Koren, Robert Smigel, Ben Zook
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Dean Cundey
Reparto: Adam Sandler, Katie Holmes, Elodie Tougne, Rohan Chand, Eugenio Derbez, Al Pacino, David Spade, Nick Swardson, Tim Meadows, Allen Covert


Muy mal concepto deben tener de nosotros, los pobres espectadores, allá por Hollywood. Me niego a creer que el equipo de guionistas que firman esta producción no sean capaces de hacerlo mejor, supongo que es que consideran que esto nos va a gustar. He de reconocer que me lo esperaba porque Adam Sandler no ha hecho nada que me merezca el más mínimo crédito, quizás Punch, Drunk, Love (Anderson, 2.002) pero la tengo olvidada.
Lo único interesante de toda la película es preguntarse una y otra vez qué se le ha perdido a Al Pacino en este entuerto surrealista que no tiene la más mínima pizca de gracia, la más mínima. Ahí es donde podemos alcanzar cierto consuelo y lograr desconectar de lo que estamos viendo en la pantalla.
Adam Sandler fracasa donde Robin Williams allá por el 93 consiguió hacer reír, pero es que los fracasos de Adam Sandler casi se cuentan por docenas. 
Katie Holmes parece necesitar una transfusión sanguínea urgentemente porque da la sensación de que corretea por las escenas como alma en pena.
Es, en definitiva, una pesadilla que parece durar más que Lawrence de Arabia o mucho más que Little Nicky, que ya es durar.

Lo mejor:
Lo peor: El resto
Infumable



martes, 7 de febrero de 2012

Love

Título: Love
Año: 2.011/ 90'/ EE.UU.
Dirección: William Eubank
Guion: William Eubank
Música: Angels & Airwaves
Fotografía: William Eubank
Reparto: Gunner Wright, Corey Richardson, Bradley Horne, Nancy Stelmaszczyk, Roger E. Fanter.

Inquietante guion que parte de una buena premisa pero que, en su afán por complicarla, se ha llevado buena parte de las intenciones del film. 
Y existen buenas intenciones porque, por un lado, se intenta realizar una película diferente y de buenas maneras, además de que la forma que se ha elegido para contarla se sale también de lo corriente.
Intentar plasmar en forma cinematográfica que el amor es el motor y el sentido del universo es algo que se antoja especialmente complicado.
Si, además, vemos que el desarrollo de ese amor es a través de los vínculos que se establecen entre los seres humanos a lo largo del tiempo y del espacio, la cosa se complica todavía más.
Y si, para rizar el rizo, los que entienden estas cosas son unas fuerzas cósmicas que habitan una nave que cae a la tierra en el siglo XIX y esperan a un holocausto nuclear para darse a conocer, entonces ya sí que ya estamos rozando el imposible.
No es muy difícil comprender que hagamos lo que hagamos con esas premisas, la dificultad está garantizada y lo que ha hecho William Eubank no deja de tener su mérito.
Hay hallazgos y cosas interesantes, no es mala la forma en la que está resuelta la primera parte, aunque la cámara lenta es un elemento recurrente últimamente, la cámara de Eubank tiene fuerza y la voz en off, otra cosa difícil de manejar, acaba siendo algo interesante.
El problema lo veo por la conexión entre las historias, por un tono general de hilación entre las partes que no acaba de verse ni entenderse a costa de una teatralización a veces rayana en la pedantería.
Parece acabarse la gasolina a mitad de metraje y, pese a la condensación de varios años de soledad, aburre la recurrencia de las mismas acciones. La verdad es que no es difícil comparar esta película con la excelente Moon (2.009) de Duncan Jones. Pese a que las intencione son muy diferentes el tratamiento de la soledad es común a ambas y la de Duncan Jones sale ganadora indiscutible, sólo hay que verlas.
Lo mejor: La banda sonora.
Lo peor: Falta de ritmo.
Pasable.


domingo, 5 de febrero de 2012

Super 8



Título: Super 8
Año: 2.011/ 112'/ EE.UU.
Dirección J.J. Abrams
Guion: J.J. Abrams
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Larry Fog
Reparto: Joel Courtney, Riley Griffiths, Elle Fanning, Ryan Lee, Gabriel Basso, Zach Mills, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, David Gallagher, Glynn Turman, Amanda Michalka


Es cierto que detrás de esta película hay todo un mundo de producciones que tuvieron éxito con una fórmula parecida y que parece jugar sobre seguro. Los Goonies (Donner, 85), E.T. (Speilberg, 82), incluso Stand by me (Reiner, 86) parecen ser las pioneras de esta cinta de corte también familiar.
No obstante el tener referentes no quiere decir que se haga mal o se plagie, ni mucho menos. La película de Abrams funciona en buena parte de su metraje porque tiene personalidad propia más allá de sus hermanas mayores. Es cierto que hacia el final pierde un poco de lo interesante del principio, de ese aire del buen Shyamalan que existe en la primera media hora, pero es que esa primera media hora es muy buena. 
Desde la impresionante primera escena que declara ya intenciones, los personajes y la trama se entretejen de una manera soberbia. Es a partir del giro que consuma la aparición del nudo que habrá que desenlazar cuando la película cae muchos enteros, sobre todo porque lo que busca es agradar a todo el mundo que se acerque a ver esta producción.
Pero esos graves peros no deben empañar lo que hemos visto al principio, cine del bueno, del de siempre, de altura.
Ese cine, esa forma de narrar encuentra un buen contrapunto con un puñado de actores jóvenes que realizan un soberbio trabajo. Con Elle Fanning a la cabeza, el reparto tiene mucha culpa de los éxitos de esta película.
El cine que proviene de Estados Unidos juega con mucho a favor, su publicidad, su historia, pero también es cierto que su legión de buenos actores hace que sus guiones, aunque a veces flojos, sean más atractivos que los de otras latitudes en las que los actores no son tan numerosos ni tan buenos.
Cine del de siempre en una primera media hora interesante que decae enteros en los últimos veinte minutos.

Lo mejor: El reparto con Elle Fanning a la cabeza.
Lo peor: Un guion que no explora sus virtudes.
Interesante




sábado, 4 de febrero de 2012

Ivanhoe


Título: Ivanhoe
Año: 1.952/ 106'/ Gran Bretaña
Dirección: Richard Thorpe
Guion: Noel Langley
Música: Miklós Rózsa
Fotografía: F.A. Young
Reparto: Robert Taylor, Elizabeth Taylor, Joan Fontaine, George Sanders, Emlyn Williams, Finlay Currie, Guy Rolfe, Robert Douglas



No hay nada mejor para rejuvenecerse que ver Ivanhoe y volver a aquellos cines en los que temblabla el suelo por las patadas que se daban producto de la alegría de ver la caballería del rey Ricardo entrar en escena o a los alegres hombres de Robin Hood asaltar la fortaleza.
Nada mejor para enseñar pasión por el cine que ver en acción a una jovencísima y bellísima Elizabeth Taylor cuando ya tenía medio cocinado su estrellato del otro lado del mar.
Tienen su encanto esos decorados tan de la época y esas coreografías de espadas que se doblan y de flechas volando de manera extraña.
Ese era el cine de buenos y malos, aquel cine de pipas y cigarrillos que ha hecho posible que hoy en día nos hayamos subido sobre sus hombros para alcanzar otras metas. Pero no nos olvidemos de aquello.
Asistimos a un intento de construir el mito sobre el nacimiento de Inglaterra con otra vuelta de tuerca al celebrado Ricardo y a las leyendas que, como en todas las esquinas, configuran el imaginario.
Cine de aventuras con valores claros y precisos, para que nadie se confunda, los buenos son muy buenos y encarnan el ideal de buen cristiano, leal y valiente; y los malos son tan malos que encarnan todo lo contrario.
Cine de otras épocas en las que los grises no existían pero con los que aprendimos a amarlo.


Lo mejor: La belleza de Elizabeth Taylor, buen cine de aventuras.
Lo peor: La exaltación de un patriotismo a base de leyendas inventadas
Interesante.

viernes, 3 de febrero de 2012

Saibogujiman kwenchana (I'm A Cyborg, But That's Ok. Soy un ciborg)


Título: Saibogujiman kwenchana (I'm A Cyborg, But That's Ok. Soy un ciborg)
Año: 2.006 /105'/ Corea del Sur
Dirección: Park Chan-wook
Guion: Park Chan-wook, Chung Seo-Kyung
Música: Hong Dae-sung, Hong Yoo-jin
Fotografía: Chung Chung-hoon
Reparto: Lim Soo-jung, Jung Ji-hoon, Choi Hee-jin, Lee Young-nyeo, Yoo Ho-jung, Shon Young-soon, Lee Kyung-eun, Joo Hee, Lee Young-mi, Chun Choon-gi

Los nuevos lenguajes del cine hace tiempo que se hablan en lenguas asiáticas. Oldboy (2003) es una de esas películas en las que uno se da cuenta de que algo diferente está viendo y que marcará tendencia cuando acabe de asimilarse la forma en la que allí están contadas las historias. Oldboy junto a Lady Vengeance (2.005) y Mr. Vengeance (2.002) han hecho de Park Chan-wook un indispensable en el menú de cualquier inquieto seguidor de lo que se cuece en las pantallas de cine de hoy en día.
I'm a ciborg es una personálisima película en la que el cine de este director parece marcar un giro hacia historias más intimistas y alejadas de esa violencia mafiosa que está tan presente en el cine surasiático.
En este caso se trata de una historia de amor convencional en la que lo extraño surge de las imaginaciones de los personajes creando un mundo onírico interesante y muy visual. Quizás no tan original como en otras propuestas, hay momentos en los que el cine de Jeunet está muy cerca de esta apuesta de Chan-wook.
Pero hay una sensible diferencia porque, en este caso, el artificio está al servicio de la narración y enriquece los sentimientos que se quieren trasladar. En algunas ocasiones, el cine de Jeunet parece que quiere poner esos fuego artificales en primera plana perdiéndose el hilo de lo más importante, la narración.
Existen momentos brillantes mezclados con otros de menor altura en el que la tensión decrece. Por suerte, en los últimos veinte minutos de película se recupera el tono hacia el mejor camino que explora la narración que es el de la historia de amor entre los dos protagonistas principales.

Lo mejor: La narración principal.
Lo peor: Pérdida de ritmo en la mitad de la película.
Interesante.


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