lunes, 30 de abril de 2012

Khartoum (Kartum)


Título: Khartoum (Kartum)
Año: 1.966/ 122'/ EE.UU.
Dirección: Basile Dearden
Guion: Robert Ardrey
Música: Frank Cordell
Fotografía: Edward Scaife
Reparto: Charlton Heston, Laurence Olivier, Richard Johnson, Ralph Richardson, Alexander Knox, Johnny Sekka, Michael Hordern, Zia Mohyeddin, Marne Maitland, Nigel Green, Hugh Williams, Ralph Michael, Douglas Wilmer, Edward Underwood, Peter Arne.

Película épica de los años en los que Hollywood procuraba llenar las salas con grandes escenas pobladas de extras. En esta ocasión lo que se pretende es ser lo más fiel posible al personaje que inspira esta historia, el general Charles George Gordon, quien después de varias campañas, acude al rescate de Khartoum para librarla del asedio de las tropas derviches de Muhammad Ahmad que se había erigido como el nuevo Mahdi a finales del XIX.
Ambos protagonistas, el Mahdi y Gordon eran personajes visionarios y profundamente religiosos, creyentes ambos tanto en la fuerza de sus dioses como en la singularidad de ellos mismos. 
Y ese choque de trenes es la principal herramienta con la que la película pretende conseguir sus resultados.
Además de estos hechos históricos, la puesta en escena en batalla de miles de extras filmada con sentido estético y del ritmo le da a esta cinta ciertos atractivos.
Los problemas vienen del lado de las interpretaciones, o mejor dicho de cómo creyeron que se debía interpretar a estos personajes. En el caso de Laurence Olivier, su desempeño es un tanto encasillado y carente de realismo a cambio de acentuar el sentido mesiánico del personaje.
En el caso de Charlton Heston porque no acaba de dar con la tecla para ofrecer un personaje en el que la mística y la autocomplacencia encuentren equilibrio.
El intento por el rigorismo histórico elimina la contrapartida femenina que es sustituida por el elemento religioso, ese rigorismo histórico lleva al momento culmen de la película con la reconstrucción en carne y hueso de la visión que el pintor George W. Joy tuvo de los últimos momentos de vida del general en su cuadro General Gordon's last stand así como de los posteriores acontecimientos en los que se decapita al general y el Mahdi muere meses después de tifus.
En general una estética apuesta por el rigor histórico con poca alma por culpa, en parte, a unas actuaciones desenfocadas.

Lo mejor: La dirección
Lo peor: Laurence Olivier
Pasable.

The help (Criadas y señoras)


Título: The help (criadas y señoras)
Año: 2.011/ 137'/ EE.UU.
Dirección: Tate Taylor
Guion: Tate Taylor (Novela: Kathryn Stockett)
Música: Thomas Newman
Fotografía: Stephen Goldblatt
Reparto: Emma Stone, Viola Davis, Bryce Dallas Howard, Sissy Spacek, Octavia Spencer, Jessica Chastain, Ahna O'Reilly, Allison Janney, Anna Camp, Eleanor Henry, Emma Henry, Chris Lowell, Cicely Tyson, Mike Vogel, Brian Kerwin.

Se hace notorio  a las primeras de cambio que el principal atractivo de esta oscarizada película es el reparto. Reparto de mujeres que se están haciendo un hueco a base de excelentes interpretaciones, caso de Emma Stone, y de otras que ya tienen un camino bien sembrado, caso de Sissy Spacek o Viola Davis.
El film de tendencias costumbristas, analiza la vida de la clase de media de un estado del sur de los Estados Unidos en los años sesenta, justo en el momento en el que la lucha por los derechos civiles de las personas negras está haciéndose cada vez más fuerte.
En medio de ese contexto, las amas de casa viven sus anodinas vidas al margen de los grandes acontecimientos que marcan el mundo, envueltas en sus enfrascadas vidas de señoras de dispuestas a organizar fiestas y acudir a otras. Tienen empleadas de color a las que tratan como si fueran de su familia dejando a las mismas el cuidado de sus hijos, pero, lejos de esas apariencias, existen terribles prejuicios e injusticias que esta adaptación pone cuidadosamente sobre la mesa.
Lejos de los grandes gestos y proclamas, se puede ver cómo los pequeños cambios vienen también de pequeños gestos y pequeños héroes cotidianos. En ese sentido la narración es cercana y coherente.
Lo que enturbia el asunto es que los personajes están demasiado estereotipados ofreciendo un dulce cuento de buenos y malos que llega a empalagar a pesar de lo que se está contando, y eso es malo.
Es malo porque estropea lo importante aunque es verdad que sin llegar a arruinarlo.
Esa simplicidad en la que se convierte la trama deja todos los focos preparados para lucimiento del reparto que aprovecha muy bien los huecos dejados por el guion.

Lo mejor: Sissy Spacek, Viola Davis
Lo peor: El recurso a la estereotipia
Interesante.



sábado, 28 de abril de 2012

God bless America


Título: God bless America
Año: 2.011/ 104'/ EE.UU.
Dirección: Bobcat Goldthwait
Guion: Bobcat Goldthwait
Música: Matt Kollar
Fotografía: Bradley Stonesifer
Reparto: Joel Murray, Tara Lynne Barr, Mackenzie Brooke Smith, Melinda Page Hamilton,  Rich McDonald, Guerrin Gardner,  Larry Miller, Sandra Vergara, Jamie Harris.

No es nuevo elegir la crítica al estilo de vida norteamericano como elemento de ciertas películas que al pairo del cine independiente han tenido un rotundo éxito. Desde Happiness, Solondz, 98; American Beauty, Mendes 99, o  Magnolia, Paul Thomas Anderson, 99 han sido varias las cintas que han seguido el mismo camino para  construir películas en las que la reflexión sobre la situación actual de aquel país y del hemisferio rico, cabría decir, era la clave.
Bajo esta perspectiva se presenta God bless America, producción que desde el título presenta toda una declaración de intenciones.
El caso es que aquí las sutilezas y la inteligencia de Happiness, pongamos por caso, no está presente, directamente se trata de acabar con aquellos que construyen los mensajes que provienen de los medios de comunicación de masas o a quienes ya han caído presas de sus redes y sus acríticos mensajes.
Los protagonistas, hartos de una situación en la que se consideran víctimas, acaban por tomar el camino más corto y aplicar la justicia por sus propios medios.
Aquí es donde el guion acaba resultando un tanto excesivo. Es cierto que la caricatura y la exageración son partes ineludibles de la construcción de la cinta, pero convertir la crítica razonable y justificada al estilo de vida norteamericano, occidental, en una máquina de asesinar personas no deja de ser algo tan criticable como lo criticado.
Es una pena que los razonables discursos del protagonista pierdan efecto porque se sitúan en medio de una paranoia destructora digna de las psicosis de Natural Born Killers, Stone, 1.994. 
Es una pena que lo más aprovechable pierda foco por el gracejo de pegar un tiro aquí o allí a aquellas personas cuyas ideas o falta de educación merecerían un correctivo, no la ira de un asesino desbocado.
A pesar de estos problemas, la cinta tiene cosas interesantes como para desecharse a la ligera. Un interesante dúo interpretativo que ofrece buenos momentos en esta road movie a lo Thelma y Louise, Scott, 91. Una estructura interesante y un guion ágil y bien hilvanado y narrado son elementos que destacan al igual que la banda sonora. 
Pero, de todos modos, insisto, es una pena que por detrás del surrealismo se pierda lo más interesante de la narración.

Lo mejor: La voz de Joel Murray, la banda sonora.
Lo peor: Se ha buscado el efectismo sobre la reflexión
Interesante.



jueves, 26 de abril de 2012

Mirror, mirror (Blancanieves)

Título: Mirror, mirror (Blancanieves)
Año: 2.012/ 106'/ EE.UU.
Dirección: Tarsem Singh
Guion: Melisa Wallack, Jason Keller (Hermanos Grimm)
Música: Alan Menken
Fotografía: Brendan Galvin
Reparto: Lily Collins, Julia Roberts, Sean Bean, Armie Hammer, Nathan Lane, Michael Lerner, Mare Winningham, Mark Povinelli, Jordan Prentice, Danny Wooodburn, Sebastian Saraceno, Ronald Lee Clark, Martin Klebba, Joey Gnoffo.

De Tarsem Singh no he podido ver todavía su película con mejores críticas The fall, 2.006, pero sí la floja Immortals, 2.011; después de ver Mirror, mirror, el interés por The fall se ha hecho mayor. 
Esta producción es una inteligente revisión del clásico de Blancanieves, desde la saga de Shrek, las revisiones de clásicos infantiles han dado grandes películas, y en Mirror, mirror, el resultado vuelve a ser bueno.
Para empezar porque la relectura que se hace es adaptada a los tiempos que corren, todo lo femenino es resaltado, potenciado y los valores más masculinos sufren un retroceso considerable. Ya hay quien ha catalogado al siglo XXI como el siglo de los valores femeninos y Hollywood no es ajeno a estas corrientes.
Nos ofrece un modelo en el que las mujeres y las niñas puedan sentirse orgullosas de su condición lejos de la pálida, inerte y bobalicona figura que la historia tradicional reserva a la protagonista. Si la historia lleva el nombre de la misma, lícito parece colocarla en un lugar privilegiado de la trama, insuflarle vida, determinación, coraje.
Es verdad que a muchos podrá parecer un tanto arriesgada e incluso herética esta lectura pero no cabe duda de que no es absurda, todo lo contrario, es atrevida, moderna y original.
El repensar que las cosas pudieron ser diferentes, el creer una historia paralela o transversal a la oficial no sólo es sano, es también necesario; si, las mujeres, las protagonistas de la historia, de las historias en este caso, asumen un rol menos decadente, mejor. No es necesario transmitir más el modelo femenino de princesa con la tensión arterial por los suelos, ya no. 
Gracias a un reparto de muchos kilates, con una gran Julia Roberts a la cabeza, se explota la vena humorística de las situaciones ofreciendo un disparatado cotejo entre el original y la versión.
De entre el reparto también hay que destacar a Lily Collins que hace muy bien su trabajo ofreciendo un aire muy de Jennifer Connelly en Rocketeer, 1.991.
Además de lo lícito, lo arriesgado y lo entretenido de esta relectura, el universo del director, con sus toques a lo Tim Burton, dispone, en muchas ocasiones un universo personal, cálido y mágico.
Es algo más que un mero entretenimiento, no cabe duda. Una buena versión de un clásico de la que no sería muy arriesgado decir que pudiera ser tal y como a la propia Blancanieves le gustaría.
No hay que perderse el fantástico vestuario. De lo mejor de la película.

Lo mejor: Julia Roberts, Lily Collins, el vestuario
Lo peor: Hay algunos momentos que desentonan del buen hacer general.
Recomendable




The viral factor


Título: The viral factor
Año: 2012/ 122'/ Hong Kong
Dirección: Dante Lam
Guion: Dante Lam, Candy Leung
Música: Peter Kam
Fotografía: Kenny Tse
Reparto: Jay Chou, Nicholas Tse, Bai Ding, Andy On, Carl Ng, Liu Kai Chi, Elaine Jin, Ling Peng, Steven Dasz

Pretende que la acción sea el reclamo para mantener al espectador pegado a la silla durante el largo, larguísimo metraje y la verdad es que si lo consigue, no es gracias a sus propios méritos.
Es cierto que existe ritmo y es cierto que hay acción pero no son suficientes para despertar interés y, a pesar del interesante arranque, aquello se desmorona como un castillo de naipes allá por el minuto quince.
Es un tópico decir que mejor hacer poco y bien que mucho y mal, pero a uno se le viene a la cabeza esta frasecilla a las primeras de cambio porque la película intenta abarcar pero no acaba de apretar en nada. No lo hace en la acción con demasiada pirotecnia y escasa coreografía para lo que es lo mejor de la acción oriental, no lo hace, tampoco, en la definición de los personajes, enfrascados en una casi ridícula maraña de sentimientos enfrentados que no se sostiene más que para ver lo cerca que se puede estar del estrépito total.
Lo mismo cabe decir de lo que le da título al asunto, esa especie de thriller científico con pretensiones de sci-fi no despega en ningún momento.


Lo mejor: Los primeros cinco minutos ambientados supuestamente en Iraq
Lo peor: El resto del metraje
No recomendable





sábado, 21 de abril de 2012

ID: A


Título: ID:A
Año: 2.011/ 104'/ Dinamarca
Dirección: Christian E. Christiansen
Guion: Tine Krull Petersen
Música: Kristian Eidnes Andersen
Fotografía: Ian Hansen
Reparto: Tuva Novotny, Flemming Enevold, Carsten Bjornlund, Arnaud Binard, John Buijsman, Rogier Philipoom, Jens Jorn Spottag, Marie Louise Wille, Françoise Lebrun, Koen Wouterse, Simon van Lammeren, Joe Toedtling.


Muy irregular trama que parece rizarse y rizarse buscando un punto de credibilidad del que se aleja en cada nuevo giro.
Con un arranque muy manido en la historia del cine, es necesario hacer algo con todo eso que se plantea en los primeros minutos para que las comparaciones no sean inmediatas y se nos acabe el crédito a las primeras de cambio.
Y eso es lo que no consigue ID:A, no arranca y el motor se gripa hasta tal punto que nos tienen que contar todo lo que nos habían omitido en un ejercicio tan poco brillante como innecesario. Mal recurso si es que no se nos ocurre cómo salir del problema más que de esta guisa.
Los pobres actores bastante hacen con lo que tienen y de algunos de ellos no es la culpa de este desaguisado bienintencionado que muere antes de salir, en otros casos sí que son verdaderamente responsables, fácil adivinar quiénes.

Lo mejor:
Lo peor: El guion
No recomendable.





martes, 17 de abril de 2012

Perfect sense


Título: Perfect sense
Año: 2.011/ 88'/ Gran Bretaña
Dirección: David Mackenzie
Guion: Kim Fupz Aakeson
Música: Max Richter
Fotografía: Giles Nuttgens
Reparto: Ewan McGregor, Eva Green, Connie Nielsen, Ewen Bremner, Stephen Dillane, Denis Lawson

Pedante película que aprovecha una vuelta de tuerza del producto de la imaginación de Saramago para ofrecer un galería de momentos románticos que no ofrecen ninguna coherencia ni interés.
La voz en off de una desdibujada Eva Green, quien da sobrados síntomas del efecto James Bond, mientras mediante un discurso de corte televisivo se ofrece un popurrí de instantáneas sobre el mundo, el amor y demás es lo peor de esta película.
Es bastante evidente que el guion quiere ofrecernos el ejemplo de un amor puro, exento de la contaminación que los sentidos imponen, pero, por un lado es absurdo, y por otro, los personajes están tan mal dibujados que no ofrecen sintonía, en especial, insisto una Eva Green que además de palmito, no enseña nada más.
Ewan McGregor, gran actor, hace lo que puede con un personaje mejor construido que se adentra en ese mundo de Saramago para ofrecer, escena tras escena, el mismo resultado al principio que al final.
Entre tanto despropósito hay tiempo para alguna escena de sonrojo como el ataque de ira de la superespecialista en epidemiología y la oportunidad para comprobar que no hay buen hospital que se precie donde nadie haga nada.
La mayor ciencia ficción que posee el film es la de hacernos creer que existe un restaurante inglés en el que se come bien.
Esta película sufre de lo peor que puede sufrir una cinta que es la pedantería sumada a la megalomanía.
En todo caso no se descubre nada nuevo porque los dos protagonistas ya lo dicen bien claro, son imbéciles.

Lo mejor: Ewan McGregor
Lo peor: Eva Green
No recomendable



sábado, 14 de abril de 2012

Hunger


Título: Hunger
Año: 2.008/ 92'/ Irlanda
Dirección: Steve McQueen
Guion: Steve McQueen, Enda Walsh
Música: Leo Abrahams, David Holmes
Fotografía: Sean Bobbitt
Reparto: Michael Fassbender, Liam Cunnigham, Liam McMahon, Lalor Roddy, Stuart Graham, Brian Milligan, Dennis McCambridge, Helena Bereen, Nadia Cameron-Blakey, Rory Mullen.

Primera de las películas de Steve Mcqueen y su carta de presentación. Consiguió unanimidad de la prensa y el público con este ejercicio de intensa narración.
A través de una cámara muy original se consigue dar cuenta de los dramáticos hechos de las condiciones de los presos del IRA en las cárceles inglesas. 
Aparentemente, el espectador puede pensar que el punto de vista está distanciado de los acontecimientos, que no existe más que un espíritu casi documentalesco a la hora de narrar los últimos meses de vida del héroe norirlandés Bobby Sands. Pero nada es más alejado de la realidad. 
La cámara y la banda sonora, sellos inconfudibles de Steve McQueen, expresan todo lo que las palabras no alcanzan a decir.
Los discursos de Margaret Thatcher, las bandadas de pájaros, la soledad del corredor de fondo expresan las emociones suficientes y escondidas en este tremendo episodio de la historia reciente.
En la forma de narrar con la cámara es donde está el mérito de este director. Buscar la esencia del cine en el lenguaje cinematográfico y su relación con el actor.
El cine, harto de lo mismo de siempre, debe encontrar en estilos como éste su futuro, lenguajes clásicos donde la imagen es todo, donde la fuerza del guion reside en la forma en la que la cámara atrapa las narraciones.
Fassbender a lo Christian Bale, demuestra de lo que es capaz.

Lo mejor: La dirección.
Lo peor:
Muy recomendable


viernes, 13 de abril de 2012

Shame


Título: Shame
Año 2.011/ 99'/ GB
Dirección: Steve McQueen
Guion: Steve McQueen, Abi Morgan
Música: Harry Scott
Fotografía: Sean Bobbitt
Reparto: Michael Fassbender, Carey Mulligan, James Badge Dale, Nicole Beharie, Jake Richard Siciliano, Hannah Ware, Alex Manette,  Chris Miskiewicz, Jay Ferraro, Anna Rose Hopkins, Eric Miller.


El poder autodestructivo del  personaje lo inunda todo. Parece que el guion intenta retratar a esos ejecutivos que pululan por Nueva York, los mismos que llevaron al desastre bancos y empresas en el 2008, los mismos de los que se habla en Inside Job, 2.010.
Esos ejecutivos que despreciaban a sus clientes y que utilizaban el mundo como un gran parque de diversiones. Entre esa jungla el personaje de Shame sufre de autodestrucción, de adicción a un tipo de sexo, aquel que parece furtivo, prohibido, desconocido. Poco a poco, esa fiebre consume al personaje de manera que nada es igual, no puede escapar. Su descenso a lo más profundo de uno mismo, recuerda a aquellos románticos que escribían y pitaban desde los límites. El individuo comienza a perderse, entonces, ya no se es dueño de las propias emociones ni límites, la adicción lo consume todo, se vive para y por.
Brandon se autodestruye y con él a quienes ama. Por mucho que se corra, jamás se escapará de uno mismo.
Esa destrucción parece venir de un nihilismo pasivo ante la vida que no provoca mayores emociones intentando, al fin, encontrarlas en esa propia aniquilación de uno mismo. No hay más.
Nos enfrentamos, por tanto, como una exploración de los propios límites hasta el momento en que las fronteras ya no existen porque las reglas del juego se han trastocado.
Lo que McQueen pone encima de la mesa es un síntoma de una civilización, de un modo de vida.
McQueen logra conseguir cine de verdadera altura a través de este viaje con planos verdaderamente soberbios y una banda sonora que ocupa el lugar del guion en muchos minutos.
No se puede hablar de esta película sin mencionar el trabajo de Michael Fassbender, un trabajo excepcional. Carey Mulligan sigue destilando esa misteriosa fragilidad que ya tenía en la excelente Drive, Winding Refn, 2.011.
La banda sonora es la mitad de la película.

Lo mejor: Michael Fassbender y Carey Mulligan
Lo peor:
Recomendable

miércoles, 11 de abril de 2012

The Ides of March (Los idus de marzo)

Título: The Ides of March (Los idus de marzo)
Año: 2.011/ 101'/ EE.UU.
Dirección: George Clooney
Guion: George Clooney, Grant Heslov (Historia: Beau Willimon)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Phedon Papamichael
Reparto: Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle 

Más que interesante película que explora un tema apasionante. Los aspectos éticos de la cinta son lo más destacado porque de lo que se trata es de saber si las personas corrompen las posiciones sociales que ocupan o son los cargos los que corrompen a las personas.
La evolución del personaje principal marca el devenir de la historia y el interés de la misma. Observar durante hora y media de producción cómo un caracter idealista y entregado a una causa se va complicando y sufriendo la presión hasta que es capaz de comportarse como en el tramo final de la película es algo muy difícil de contar. Los idus de marzo, como todos saben, era un día propicio para los augurios en la antigua Roma, y el día en el que, a pesar de ser puesto sobre aviso, Julio César es asesinado. 
Aquí habría que decir que quienes son asesinados, aunque mucho habría que pensar sobre el plano final del film, son realmente los valores e ideales de un personaje que recibe con tremendo pragmatismo el final de la ilusión y la pérdida de la inocencia para enfrentarse de forma dura y descarnada a la realidad que le circunda.
Evidentemente, puestos a elegir un escenario para desarrollar la idea de la pérdida de la inocencia por culpa de la realidad exterior a uno, la política es un escenario idóneo, y más, si cabe, la política estadounidense con su carga de hipocresía y aparente rectitud de valores; en ese escenario es en el que una persona, probablemente, antes pierda el respeto por el ser humano, allí donde tanto se habla de honradez, lealtad y honorabilidad pero que, aparentemente, las cosas son diferentes.
Es ese escenario en el que la pregunta es clave, insisto, el poder corrompe a las personas o son las personas las que por culpa de sus defectos corrompen el poder. La diferencia desde un punto de vista práctico no es esencial porque el resultado sin duda alguna es el mismo, otra cosa es la centralidad de la pregunta para el propio género humano y nuestro futuro más próximo. 
Saber que los políticos o quienes detenten cualquier posición con un cierto poder son los que envilecen la acción sería mantener una terrible realidad acerca de nuestra propia naturaleza pero no es descabellado mantener esa postura, en absoluto.
Volviendo a la película, es necesario detenerse en lo mejor que tiene, su reparto. Ryan Gosling ha entrado en esto del cine con una fuerza inusitada y sus últimas películas se cuentan por aciertos, en esta también asistimos a un gran trabajo de este grandísimo actor del que esperamos que, ojalá,  se mantenga en esta línea de elección de películas. Pero si a su lado están Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti (a pesar de sus altibajos) y un inspirado George Clooney, el resultado no puede sino ser espectacular en cuanto a actuación se refiere. Un lujo.

Lo mejor: Ryan Gosling y Philip Seymour Hoffman
Lo peor
Recomendable.


martes, 10 de abril de 2012

Casino royale

Título: Casino Royale
Año: 2.006/ 144'/ GB
Dirección: Martin Campbell
Guion: Neal Purvis, Robert Wade, Paul Haggis (Personaje: Ian Fleming)
Música: David Arnold
Fotografía: Phil Meheux
Reparto: Daniel Craig, Eva Green,  Mads Mikkelsen, Jeffrey Wright, Judy Dench, Caterina Murino, Giancarlo Giannini, Simon Abkarian, Isaach De Bankolé, Jesper Christensen, Ivana Milicevic.


Producto de entretenimiento, sin pretensiones ni adornos que la conviertan en otra cosa que en un producto de entretenimiento, y lo que es evidente es que se ha pretendido realizar un esfuerzo para conseguir adaptar los clásicos de James Bond a los tiempos que corren. Lo más destacable es haber convertido al personaje en víctima de su propio machismo y su propia visión de las mujeres como un objeto. Desde ese nuevo  planteamiento propio de los tiempos que corren, James Bond se pierde por sus propios errores a la hora de no saber comprender ni sus propios sentimientos ni los de las mujeres que le rodean. Eso es nuevo en el personaje, esas carencias y esos errores le actualizan al siglo que algunos ya llaman de las mujeres porque los valores que tradicionalmente han sido llamados como femeninos, ocupan su lugar.
Al margen de ese importante detalle, la película deja constancia de ciertos destellos de profusión de medios a la hora de ejecutarse como película de acción así como de haber elegido muy bien al personaje que encarnaría al agente secreto, Daniel Craig dota al personaje de fuerza y credibilidad, muy alejado de las melifluas interpretaciones de Pierce Brosnan. No han escogido con el mismo cuidado a una Eva Green, muy alejada de aquella chica que despertó tanto interés con la película de Bertolucci, The dreamers, 2.003. Aquí no está a la altura.
Entretenimiento sin más.

Lo mejor: Danuiel Craig
Lo peor: Eva Green
No recomendable










Like crazy

Título: Like crazy
Año: 2.011/ 89'/ EE.UU.
Dirección: Drake Doremus
Guion: Drake Doremus, Ben York Jones
Música: Dustin O´Halloran
Fotografía: John Guleserian
Reparto: Felicity Jones, Anton Yelchin, Jennifer Lawrence, Charlie Bewley, Alex Kingston, Oliver Muirhead, Finola Hughes, Chris Messina, Ben York Jones


Otro producto proveniente del cine independiente americano que tantas sorpresas nos ha deparado desde que han empezado a darse cuenta, hace unas décadas, que este tipo de cine también vende.
Esta producción ha cosechado grandes críticas y lo cierto es que hay cosas interesantes pero también las hay menos.
Uno de los elementos que convierten a una película en grande es el hecho de que la historia y su forma de abordarla, su narración, trasciendan la pura anécdota para alcanzar un poco de la experiencia personal de cada espectador. Si esto no se consigue, no se logra esa simpatía o cercanía con lo que estamos presenciando. Es lo que, clásicamente, se ha llamado universalidad y, si bien, no es un concepto que goce de demasiada popularidad, sí es cierto que parece ser un patrón de esas películas que llamamos grandes. En este caso que nos ocupa no veo esa posibilidad de trascendencia. Es cierto que presenciamos el desarrollo de un amor que sufre de los períodos normales que parecen pasar todas las relaciones, o la gran mayoría; esos períodos de pasión desmedida y enfriamiento que todo el mundo conoce. Pero también es verdad que  en esta situación, hay aspectos que nos alejan de la posibilidad de ver reflejada en la historia el devenir normal de dos amantes. No todos tienen que pasar por las vicisitudes de tener un océano por medio, no todos, sinceramente, tienen que decantarse entre Jennifer Lawrence y alguien más. La presencia casi testimonial de esta actriz que ha irrumpido como un ciclón desde Winter Bones, no ayuda a acercarse a la esencia de lo que cuenta porque no es del todo normal tener que despreciar a Jennifer Lawrence dos veces.
Pese a no contar con lo necesario para alcanzar esas cotas necesarias para convertirse en algo grande, sí que posee otras que la hacen merecedora de interés, especialmente la manera en la que está narrada la película. Se aborda con ese sello que empieza a ser marca registrada del cine independiente de los últimos dos años. Dejar que el espectador rellene la historia con planos originales donde la banda sonora ocupa el papel del guion hablado, la búsqueda de la originalidad..., es cierto que todo está allí, pero empieza a resultar un tanto cansino si es que vemos una selección del mejor cine independiente norteamericano de los últimos dos años. Allí encontraremos películas como Blue Valentine, Cianfrance, 2.010 que consigue éxito en donde Like Crazy consigue sólo resultados interesantes.
Tampoco ayuda mucho a conectar con esta historia el flojo desempeño de una Felicity Jones que no ofrece mucho en este papel. Su actuación debería estar más dotada de fuerza y de la personalidad necesaria para que su pareja en la película se sienta tan atraído. 

Lo mejor: El ritmo
Lo peor: Felicity Jones
Interesante



jueves, 5 de abril de 2012

Hasta la vista


Título: Hasta la vista
Año: 2.011/ 105'/ Bélgica
Dirección: Geoffrey Enthoven
Guion: Pierre De Clerq
Música Meuris
Fotografía: Gerd Schelfhout
Reparto: Tom Audenaert, Isabelle de Hertogh, Gilles De Schrijver, Kimke Desart, Johan Heldenbergh, Karlijn Sileghem, Xandre Van Welden, Robrecht Vanden Thoren,  Katelijne Verbeke, Luc Verhoeven, Karel Vingerhoets


No hace falta mucho para conseguir una buena película: una historia interesante y que hable de elementos que a todos incumben a través de una anécdota, un sólido guion, un director que hace su trabajo con corrección y unos actores que interpretan sus papeles con la necesaria naturalidad, nada más; y nada menos. Parece fácil cuando podemos asistir a una película como ésta en la que todo parece casar con absoluta tranquilidad, sin grandes parafernalias técnicas, solamente porque las cosas están bien hechas.
En Hasta la vista, lo verdaderamente crucial es que se habla de la alegría de vivir, de la necesidad de recorrer nuestros propios límites para alcanzar esa cierta tranquilidad que se llama felicidad y que puede estar escondida en los rincones más pequeños. 
Llama la atención que se identifique esa búsqueda de la felicidad en esta road movie con el lento paso del paisaje a través de las ventanillas de una vieja camioneta en contraposición al cambiante y veloz sinsentido del avión representado por las agudas críticas a Ryanair.
El sol, la comida, el vino, el sexo, existe una identificación de esa felicidad con placeres del cuerpo que de una forma casi dionisíaca aparecen como los elementos básicos. Pero no deja de ser un mensaje clave lo que realmente cuenta. Digamos que los caracteres pasan de una amargura existencial a la paz consigo mismos a través de esos vehículos, los fundamentales, los importantes porque gracias a ellos nacen las ganas de vivir o de morir dignamente.
Los cambios que se producen en los personajes son graduales, interesantes, medidos, casi como vemos que la luz cambia de matices y de intensidad en un amanecer. En esta película de bella factura y grandes metas, las cosas se hacen despacio para agrandar sus propios límites. No nos podemos quedar en la anécdota, hay que trascenderla para poder comprender su dimensión. 

Lo mejor: El guion
Lo peor:
Recomendable 



miércoles, 4 de abril de 2012

We bought a zoo (Un lugar para soñar)

Título: We bought a zoo (Un lugar para soñar)
Año: 2.011/ 124' / EE.UU.
Dirección: Cameron Crowe
Guion: Cameron Crowe, Aline Brosh McKenna, (Historia de Benjamin Mee)
Música: Jon Thor Birgisson
Fotografía: Rodrigo Prieto
Reparto: Matt Damon, Scarlett Johansson, Colin Ford, Thomas Haden Church, Elle Fanning, Carla Gallo, Patrick Fugit, Stephanie Szostak, Angus Macfadyen, Peter Riegert.


Siguiendo con cine ligero, We bought a zoo consigue con armas clásicas y empleadas hasta la saciedad una buena combinación para armar una película con cierto interés, sobre todo cuando es capaz de saltar por encima de lo preestablecido y adentrarse en terrenos algo más originales.
Los momentos de comedia son los mejores, ahí es donde el guion se mueve como pez en el agua para convertir algo rutinario en algo interesante. Sin embargo, los momentos de romance no funcionan y a riesgo de resultar hereje, no funcionan porque Scarlett Johansson se ha convertido en otra cosa pero ya no es la actriz prometedora de sus inicios. Tengo la sensación de que a medida que su fama como mito erótico ha ido engordando con las películas, su desempeño como profesional ha ido adelgazando paulatinamente.
Aquí no da la talla para enfrentarse a todo un actor como Matt Damon quien, literalmente, la hace desaparecer de más de una escena.
Como comedia, We bought a zoo recupera un tono de humor inteligente puesto a prueba por lo absurdo, aunque verídico, de la situación. Las relaciones entre el personal o entre los hermanos son las vetas que el guion explota con mayor éxito. Los momentos entre los dos protagonistas o entre el protagonista y su rebelde hijo, no despiertan mucha pasión porque parecen tejidas a lo largo del espinazo de la historia pero sin que realmente le pertenezcan.
Miramos la historia con mayor interés al comprobar que existe carne y hueso tras este guion, una historia en la que la falta de conformidad y el afán de lucha tienen como consecuencia un hermoso resultado que tiene, vuelvo a decirlo, una vena cómica muy marcada.

Lo mejor: Lo cómico de la película, los caracteres secundarios.
Lo peor: Scarlett Johansson
Pasable





John Carter

Título: John Carter
Año: 2.012 / 132'/ EE.UU.
Dirección: Andrew Stanton
Guion: Michael Chabon, Andrew Stanton, Mark Andrews, (Novela: Edgar Rice Burroughs)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Daniel Mindel
Reparto: Taylor Kitsch, Lynn Collins, Willem Dafoe, Bryan Cranston, Mark Strong, Thomas Haden Church, Samantha Morton, Ciarán Hinds,  Dominic West, Polly Walker, James Purefoy, Jonathan Hyde, Daryl Sabara.

Las críticas que ha recibido esta película han sido tan duras que la verdad uno se podía esperar muchos menos de lo que realmente se encuentra. No sé si la benevolencia viene del lado de que este director ha firmado la inolvidable Wall.E o de ciertas reminiscencias por la saga de Star Wars que asaltan durante los minutos que dura la producción.
Ese es uno de los primeros problemas porque el metraje es excesivo, muy excesivo; tanto que sería coveniente no perder de vista que es, quizás, el verdadero problema de este film. El segundo problema es que, aunque existe dinero en la confección de la película, mucho dinero, los resultados finales suenan poco convincentes, incluso suenan poco originales. Avatar, Cameron, 2.009 o, como dije, la saga de Star Wars, parecen ser referentes de esta película que no tiene en la originalidad su principal virtud.
Como otro punto en la lista del debe, hay que hacer mención de un reparto que no despierta vítores, ni mucho menos.
Sin embargo, lo que cuenta no se hace del todo mal, hay una cierta coherencia en el modo en el que la historia se desarrolla. Una típica historia, es cierto, pero que los elementos de épica resultan atractivos, incluso lo que suena a plagio, se readapta para resultar interesante. Mucho más tampoco es posible decir, se trata de una película de aventuras más pensada para un público infantil que vibrará con algunas escenas.

Lo mejor: La épica
Lo peor: Ausencia de originalidad
No recomendable


martes, 3 de abril de 2012

The divide


Título: The divide
Año: 2.011/ 122'/ EE.UU.
Dirección: Xavier Gens
Guion: Karl Mueller, Eron Sheean
Música: Jean-Pierre Taieb
Fotografía: Laurent Barès
Reparto: Lauren German, Michael Biehn, Milo Ventimiglia, Rosanna Arquette, Courtney B. Vance, Michael Eklund, Ivan Gonzales

Película de ficción que arranca de forma decidida y convincente pero se pierde porque el guion no da para más. Fundamentalmente porque se ha hecho mirando a la galería en vez de con la pretensión  de hacer cine. Además de falto de estructura y con graves problemas de narración, The divide parece un refrito de películas que trataron mucho mejor estos temas. Puestos a conocer las consecuencias que tiene para el ser humano el aislamiento y la fractura de casi cualquier atisbo de sociedad, la verdad uno tendría serios problemas si uno no elegiera antes la brillante película de Peter Brook inspirada en la novela del premio nobel William Golding, The Lord of the Flies, (El señor de las moscas, 1.963). El intento de los guionistas de The divide no parece muy bien por donde salir y acaba parafraseando cosas de Tarantino y un poco de allí y un poco de allá, con tan pobres resultados que acaban cayendo en lo absurdo y en el mal gusto. Absurdo de introducir una variable como la de los hombres que aparecen con sus trajes blancos de los que no se sabe muy bien para qué ni por qué, un elemento narrativo que no cumple papel alguno y que al no saber cómo cerrar se deja en blanco. Absurdo de que en medio de un grupo de gorilas a los que nadie ha dado bromuro en meses exista una modelo a la que nadie toca. Mal gusto de ofrecer un sexo deprimente sin oficio ni beneficio como suele pasar en este tipo de películas de las que uno no puede esperar nada.
De los actores poco se puede decir porque su trabajo está por encima del guion, aunque eso no quiere decir mucho, más bien poco.

Lo mejor: La primera escena.
Lo peor: El resto.
No recomendable.


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