viernes, 30 de agosto de 2013

Elysium

Título: Elysium
Año: 2.013/ 109'/ EE.UU.
Dirección: Neill Blomkamp
Guion: Neill Blomkamp
Música: Ryan Amon
Fotografía: Trent Opaloch
Reparto: Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga, William Fichtner, Diego Luna, Wagner Moura, Talisa Soto, Ona Grauer, Terry Chen, Adrian Holmes




District 9 es una buena película, con un guion inteligente y una propuesta acertada que explotaba la vena de los falsos documentales para presentar un mundo diferente pero, a la vez, muy cercano al nuestro. La apuesta de District 9 hacía necesario gastarse el dinero en Elysium, pero el resultado no acompaña a las expectativas.
Especialmente porque el guion ha jugado a agradar a todo el mundo, pero, sobre todo, a aquellos que buscan en el cine entretenimiento puro y duro. Y eso no está mal, el problema es cómo se hace, si viene a cuento y qué se sacrifica en el órdago. Y lo que este guion sacrifica es mucho porque de inicio, la película cuenta, a la manera de tantas sagas y libros de ciencia ficción, una historia en la que la humanidad está dividida en dos clases irreconciliables, plenamente separadas una de otra, incluso físicamente.
Hasta ahí las cosas prometen porque existe la sospecha de que nos vamos a zambullir en una producción técnicamente sugerente e irreprochable, con un gran reparto, y que explorará algún aspecto interesante.
Pero esas promesas se van muriendo por el camino y lo que cobra protagonismo es la acción, y las preguntas que el guion plantea quedan todas en el aire sin una sola respuesta. Todo coronado con un dosis de adrenalina y violencia que no explica ni justifica los primeros minutos de metraje, aquellos en los que parecía que la superpoblación, la tecnocracia o el futuro de la ecología parecían tener el peso del guion.
Es evidente que es una apuesta para atraer a más público, un público que elige por el cartel y la estrella que representa, un público al que el cine no sólo debería congratular sino educar.
Desde ese prisma, la película de Blomkamp es decepcionante.
Pero si miramos desde otros muros, los aspectos positivos son varios y enormes.
El reparto es uno de los principales activos de la producción. Especialmente si nos fijamos en los secundarios, Wagner Moura al que ya hemos visto en innumerables peliculas, vuelve a ofrecer una interpretación solvente, personal y matizada. La riqueza de su personaje se ve aumentada por su interpretación.
Pero Diego Luna o el cambiante Sharlto Copley (parece mentira que sea el mismo que protagonizó District 9), hacen un gran trabajo sin desmerecer a las grandes estrellas como Damon o Foster que, aunque no es el mejor de sus trabajos, siempre rayan a buen nivel.
El universo estético que ofrece Blomkamp, con el uso del feísmo, la personalización de la tecnología, la mezcla de futuro y presente, es muy atractivo.
La banda sonora, por último, tiene elementos épicos de fáciles resonancias pero que sin ser demasiado original, funciona muy bien.

Lo mejor: Wagner Moura, Sharlto Copley
Lo peor: Las concesiones a la masa
Regular



martes, 13 de agosto de 2013

Hereafter (Más allá de la vida)

Título: Hereafter (Más allá de la vida)
Año: 2.010/ 109'/ EE.UU.
Dirección: Clint Eastwood
Guion: Clint Eastwood
Fotografía: Tom Stern
Música: Clint Eastwood
Reparto: Matt Damon, Cécile de France, George McLaren, Frankie McLaren, Lyndsey Marshall, Bryce Dallas Howard, Jay Mohr, Thierry Neuvic, Richard Kind, Rbekah Stanton, Daclan Conlon, Stéphane Freiss, Marthe Keller, Derek Jacobi



Lo peor de Eastwood en mucho tiempo. Con una cámara que no parece la suya y con un guion tan flojo y descafeinado como casi todos los personajes de esta floja pelicula.
Con todo y con eso, existe una falta de sintonía entre la calidad de las tres historias que configuran el núcleo de este largo, tres historias, que, dicho sea de paso, se resuelven de forma muy previsible.
Pero es cierto que la presencia de un gran actor, versátil y fiable como es Matt Damon otorga a la parte norteamericana del film un empaque del que carecen las otras dos.
Especialmente mejorable es la parte francesa, los actores, con Cécile de France a la cabeza son malos, la historia tiene escaso sentido y la banda sonora de Eastwood hace menos soportables algunas de las secuencias, como por ejemplo las que se desarrollan en restaurantes.
La parte inglesa, a pesar de contar con actores más fiables, el guion no deja mucho margen de mejora. 
En todo caso, una película que pretende apoyar la creencia de que existe el más allá, debería ofrecer otra serie de análisis harto más fiables que este entresijo sin sentido entre unos personajes que juegan en la ambivalencia de no saber qué es más trágico, si ellos mismos, su experiencia o el hecho de la muerte.
Se le queda al espectador la duda de si Eastwood, más cercano al momento de la despedida, se replantea estos temas precisamente por su propia biografía, pero eso no quita para que el cine de Eastwood, de los mejores de las últimas décadas, desaparezca de la pantalla por completo.
Y en vez de eso, se nos ofrece una galería de personajes ridículos que deambulan por unas escenas bastante insulsas e increíbles, para desarrollar una trama, previsible y carente de interés.

Lo mejor: Matt Damon
Lo peor: Cécile de France, el guion
No recomendable


La migliore offerta (La mejor oferta)


Título: La migliore offerta (La mejor oferta)
Año: 2.013/104'/ Italia
Dirección: Giuseppe Tornatore
Guion: Giuseppe Tornatore
Música: Ennio Morricone
Fotografía: Fabio Zamarion
Reparto: Geoffrey Rush, Jim Sturgess, Sylvia Hoeks, Donald Sutherland, Philip Jackson, Dermot Crowley, Liya Kebede, Kiruna Stamell




Enmascarada en una superficial delicadeza, presentada bajo el oropel del buen gusto, se presenta esta película de Tornatore que no llega a conmover más que en los planos en los que la pintura adquiere el protagonismo absoluto junto con algunas notas de la banda sonora de Morricone.
Es en esos pocos momentos en los que la cámara dice algo del cine de este director. Pero se estropea por un guion confuso, por momentos absurdo.
A partir del primer cambio en la línea fijada por el guion, la película se estropea y acaba afeando y destruyendo lo que persigue, tanto es así, que aquello que sonaba a poesía, acaba convirtiéndose en una especie de recurso para tapar los graves defectos de esta película.
Pero para sintetizar el quiero y no puedo del metraje, qué mejor que fijarse en la actuación de una desacertada Sylvia Hoeks cuyo atolondrado trabajo no es digno de una cinta que persigue las cotas que esta pretende.
Si algo es salvable de esta especie de pesadilla sensiblera es el trabajo de Geoffrey Rush, sin él todo esto hubiera sido peor.
Se podría hacer algo mucho menos pedante y pretencioso, y sobre todo, con un guion mucho mejor, para mostrar que el declive físico de un hombre no tiene por qué estar reñido con el enamoramiento y el buen gusto, pero ese mensaje, tan válido como casi cualquiera pasa desapercibido por el desastre del guion.

Lo mejor: Geoffrey Rush
Lo peor: Sylvia Hoeks, el guion
No recomendable 

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