domingo, 12 de enero de 2014

Soshite chichi ni naru (De tal padre, tal hijo)


Título: Soshite chichi ni naru (De tal padre, tal hijo)
Año: 2.013/120'/Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guion: Hirokazu Koreeda
Fotografía: Mikiya Takimoto
Reparto: Masaharu Fukuyama, Yoko Maki, Jun Kunimura, Machiko Ono, Lily Franky





La más floja de las películas de Koreeda que he visto. No mantiene el interés porque no hay una reflexión con sentido. Se pierde en una maniqueísmo excesivo que arruina la posibilidad de extrapolar la historia a la sala; ya no digamos más allá.
El guion no se centra en sus posibilidades. Parece que siempre va a venir el momento en el que se profundice en algo pero nunca ocurre. En vez de eso, se pierde en una falta de sentido común que sólo nos deja las dudas del salto cultural, pero nada más.
En todo caso, no parece que el salto cultural sea suficiente para explicar por qué los personajes son tan planos, a veces tan absurdos, tan ilógicos, insensibles o alocados y, lo que es peor, aburridos.
El guion perdió en las primeras páginas la posibilidad de dar un punto de vista acerca de algo que bien podría haber sido su objetivo. Pero no lo hace, se queda en una anécdota de poca enjundia que no arremete con nada, que sorprende porque ni siquiera navega antes de naufragar.
Ni los sentimientos, ni la naturaleza humana, ni retazos de una sociedad, ni la infancia, ni las relaciones padre-hijo, nada de eso, que bien podría ser el caso, está en el punto de mira de una película que sólo parece dejarnos el mensaje de que el sentido común es el mejor de los sentidos. Pero para eso, que además, ni está bien contado, no hacía falta gastarse el dinero.
Esperemos que este gran director pronto encuentre buenas historias, porque ha demostrado que las sabe contar.

Lo mejor: El reparto
Lo peor: El guion
Floja


La Grande Bellezza (La gran belleza)


Título: La Grande Bellezza (La gran belleza)
Año: 2.013/ 142'/ Italia
Dirección: Paolo Sorrentino
Guion: Paolo Sorrentino, Umberto Contarello
Música: Lele Martichelli
Fotografía: Luca Bigazzi
Reparto: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Serena Grandi, Isabella Ferrari, Giulia Di Quilio, Luca Marinelli, Giorgio Pasotti, Massimo Popolizio.



Película personal que posee una buena dosis de surrealismo y que juega hábilmente sus virtudes para tapar, con las mismas armas, sus defectos.
Parece mentira que una película tan subjetiva en la que el director y guionista parece dedicarse a plasmar sus puntos de vista sobre lo divino y lo humano haya alcanzado tanto éxito. Pero quizás no sea tan extraño porque una de las primeras cosas que sorprende, en cuanto nos hemos repuesto del fundido en negro final, es de la veracidad de la cámara de Sorrentino, no hay concesiones a nada ni a nadie, ha contado lo que le ha dado la gana y como le ha dado la gana. 
Y ese contar que es esencial a La Grande Bellezza es otro de sus nudos fundamentales. La película se engarza en una serie de capítulos, en apariencia desconectados, que tienen su nexo de unión en cómo afectan al personaje principal, a Jep Gambardella. Esas pequeñas microhistorias nos dejan ver, en conjunto, cómo es el universo del protagonista y, más aún, cómo es su forma de estar arrojado en el mundo.
Y ese es otro de los principales activos de la película, el personaje de Jep Ganbardella es humano, real, cínico, creíble, irresponsable, vividor, atractivo; que tiene, en fin, todas esas características de muchas de esas cosas que llamamos gente. Pero es que, además, a Jep le da vida un soberbio Toni Servillo que en cada calada de su cigarrillo construye un personaje denso y poderoso.
El tercer pilar sobre el que se asienta la película es una cuidadísima estética postmoderna. Algo muy de moda que se utiliza para desvirtuar los modelos ilustrados y dejarnos a merced de un personaje de corte existencialista con pocas fisuras a excepción de un núcleo neo-romántico.
Pero esas fortalezas no deben engañarnos a la hora de descubrir las carencias de la película, que las hay. Para empezar, las críticas duras y constantes al mundo del arte y a la sociedad italiana actual enmascaran problemas con un guion deshilachado. Muy visceral pero poco madurado. Una panoplia de mis gustos y disgustos al estilo de lo peor de Facebook que nos lleva de la mano con unos golpes teatrales muy del estilo del primer Tarantino, incluidos los revivals de la estudiada banda sonora.
No nos engañemos porque asistimos a un gracejo que esconde, a la manera del Tributo a Carlos Paredes de Edgar Pera, la exaltación de mi punto de vista sobre mi ciudad favorita, en este caso Roma y no Lisboa, pero el intenso documental que propone el buen director portugués para su sensibilidad, no da para organizar una obra maestra en el caso de Sorrentino.
Aunque, en todo caso, uno, y más si es travieso, se lo pasa muy bien. Y eso a pesar de que la belleza pueda no tener la misma definición para el espectador, que para Trecet o que para el director.


Lo mejor: Toni Servillo
Lo peor: Indefinición
Recomendable



21 (21 Black Jack)


Título: 21 (21 Black Jack)
Año: 2.008/EE.UU./123'
Director: Robert Luketic
Guion: Peter Steinfeld, Allan Loeb (Libro: Ben Mezrich)
Música: David Sardy
Fotografía: Russell Carpenter
Reparto: Jim Sturgess, Kate Bosworth, Laurence Fishburne, Kevin Spacey, Liza Lapira, Josh Gad, Aaron Yoo, Sam Golzari



Aburrida película que si se hubiera quedado en un corto, quizás mantendría la atención. El guion está trufado de los elementos necesarios para que los productores se queden contentos y recuperen, con creces, el dinero que han invertido. Un reparto de ciertas alturas en el que destaca un Kevin Spacey que no debió de haber aceptado este trabajo que sólo añade sombras a su carrera, es lo más interesante.
No hay mucho que desentrañar de esta producción más apta para sábado por la tarde. Se le ve venir de lejos, de demasiado lejos y el único aliciente de ver al cazador cazado no es lo suficientemente atractivo para mantenernos en vilo. Menos mal que los responsables del elenco decidieron que unos primeros planos de Bosworth quedarían bien. De lo contrario los fallos del guion arruinarían por completo la tarde.

Lo mejor:
Lo peor: Previsible, aburrida, plana
No recomendable.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Sightseers (Turistas)

Título: Sightseers (Turistas)
Año: 2.012/ Gran Bretaña/ 89'
Dirección: Ben Wheatley
Guion: Steve Oram, Alice Lowe
Música: Jim Williams
Fotografía: Laurie Rose
Reparto: Steve Oram, Alice Lowe,  Sara Stewart, Tony Way, Jonathan Aris, Lucy Russell, Richard Lumsden, Monica Dolan





En el cine hay subjetividades, grandes subjetividades, por suerte; una de las que tengo derecho a reconocer, al menos en letra pequeña es que no entiendo el humor británico, probablemente la culpa sea mía y no de ellos, pero no lo entiendo.
Dicho eso, no queda mucho margen de error para calificar Sightseers como un tanto surrealista, humor grueso con poco lugar para la sonrisa y sí para la crítica de sal gorda, exagerada, sin matices.
En medio de todo ese desmadre hay ironía e inteligencia, innegable, pero enmascarados en una suerte de feísmo que inunda la pantalla, demasiado, quizás, para poder disfrutar del resultado final, pero es una cuestión de subjetividades, se trata de que a uno le hace más gracia la sonrisa que la carcajada, la ironía que la caricatura, la insinuación antes que el despiporre, el artificio antes que la explosión...
Una cuestión marginal pero interesante es dilucidar si personajes como los que aquí se construyen existen, al margen del feísmo que, insisto me parece lo más destacable del film. Y probablemente la respuesta a esta pregunta sea inquietante porque a la vuelta de la esquina, incluso pared con pared, se puede estar gestando algo parecido a lo que esta película se encarga de dar voz. 

Lo mejor: No es larga
Lo peor: La pirueta final
Floja



Mud


Título: Mud
Año: 2.012/ EE.UU./130´
Dirección: Jeff Nichols
Guion: Jeff Nichols
Música: David Wingo
Fotografía: Adam Stones
Reparto: Matthew McConaughey, Tye Sheridan, Jacob Lofland, Reese Witherspoon, Sam Sephard, Ray McKinnon, Bonnie Sturdivant, Sarah Paulson. Michael Shannon, Joe Don Baker, Stuart Greer



En los últimos años hay un ramillete interesante de películas que tienen como telón de fondo las entrañas de un paisaje interior de Estados Unidos. Por todos es conocido la riqueza de la naturaleza de ese gran país y esas películas la tratan como un personaje más. Algunas lo hacen con criterio, como es el caso de Winter's Bone (Debra Granik, 2.010) y otras no tanto como The Paperboy (Lee Daniels, 2.012).
En el caso de Mud, nos enfrentamos con una película irregular en la que existen elementos de alta factura combinados con otros que no lo son tanto.
Para empezar por el lado más optimista, siempre hay que hacer referencia al buen trabajo de Matthew McConaughey, ya en otras ocasiones hemos hablado de lo solventes que nos han parecido sus últimas actuaciones, algunas de ellas se habían convertido en lo mejor de algunas de ellas.
En esta ocasión, además de hablar, bien y mucho de McConaughey, habría que fijarse en los otros dos protagonistas masculinos, tanto Tye Sheridan como Jacob Lofland están a gran altura.
La historia comienza con solvencia, destacando la personificación del paisaje y la manera en la que éste se convierte en elemento del guion; pero, además, la mirada sobre ese pedazo rural del país, sus costumbres, su luchas por sobrevivir, sus valores, sus defectos y virtudes. Bien va discurriendo la cámara y el guion por esas latitudes cuando la trama se complica con más elementos, la madurez, las relaciones familiares, un poco de peterpanismo por aquí y un tanto de thriller por allí.
Y el caso es que la película va naufragando en la medida en la que se va convirtiendo en infiel con respecto a la idea original, en la medida en la que el paisaje ocupa lugares secundarios, el valor de la película decae enteros.
Se salva el reparto que resulta igual de bueno al principio y al final, y eso dice mucho a favor de todos. Otra cosa es un guion que parece que ha ido soltando lastre de subjetivismo para alcanzar un relato muy al gusto de todos y en ese punto nos parece claro su fracaso.

Lo mejor: El reparto
Lo peor: El guion
Floja




viernes, 30 de agosto de 2013

Elysium

Título: Elysium
Año: 2.013/ 109'/ EE.UU.
Dirección: Neill Blomkamp
Guion: Neill Blomkamp
Música: Ryan Amon
Fotografía: Trent Opaloch
Reparto: Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga, William Fichtner, Diego Luna, Wagner Moura, Talisa Soto, Ona Grauer, Terry Chen, Adrian Holmes




District 9 es una buena película, con un guion inteligente y una propuesta acertada que explotaba la vena de los falsos documentales para presentar un mundo diferente pero, a la vez, muy cercano al nuestro. La apuesta de District 9 hacía necesario gastarse el dinero en Elysium, pero el resultado no acompaña a las expectativas.
Especialmente porque el guion ha jugado a agradar a todo el mundo, pero, sobre todo, a aquellos que buscan en el cine entretenimiento puro y duro. Y eso no está mal, el problema es cómo se hace, si viene a cuento y qué se sacrifica en el órdago. Y lo que este guion sacrifica es mucho porque de inicio, la película cuenta, a la manera de tantas sagas y libros de ciencia ficción, una historia en la que la humanidad está dividida en dos clases irreconciliables, plenamente separadas una de otra, incluso físicamente.
Hasta ahí las cosas prometen porque existe la sospecha de que nos vamos a zambullir en una producción técnicamente sugerente e irreprochable, con un gran reparto, y que explorará algún aspecto interesante.
Pero esas promesas se van muriendo por el camino y lo que cobra protagonismo es la acción, y las preguntas que el guion plantea quedan todas en el aire sin una sola respuesta. Todo coronado con un dosis de adrenalina y violencia que no explica ni justifica los primeros minutos de metraje, aquellos en los que parecía que la superpoblación, la tecnocracia o el futuro de la ecología parecían tener el peso del guion.
Es evidente que es una apuesta para atraer a más público, un público que elige por el cartel y la estrella que representa, un público al que el cine no sólo debería congratular sino educar.
Desde ese prisma, la película de Blomkamp es decepcionante.
Pero si miramos desde otros muros, los aspectos positivos son varios y enormes.
El reparto es uno de los principales activos de la producción. Especialmente si nos fijamos en los secundarios, Wagner Moura al que ya hemos visto en innumerables peliculas, vuelve a ofrecer una interpretación solvente, personal y matizada. La riqueza de su personaje se ve aumentada por su interpretación.
Pero Diego Luna o el cambiante Sharlto Copley (parece mentira que sea el mismo que protagonizó District 9), hacen un gran trabajo sin desmerecer a las grandes estrellas como Damon o Foster que, aunque no es el mejor de sus trabajos, siempre rayan a buen nivel.
El universo estético que ofrece Blomkamp, con el uso del feísmo, la personalización de la tecnología, la mezcla de futuro y presente, es muy atractivo.
La banda sonora, por último, tiene elementos épicos de fáciles resonancias pero que sin ser demasiado original, funciona muy bien.

Lo mejor: Wagner Moura, Sharlto Copley
Lo peor: Las concesiones a la masa
Regular



martes, 13 de agosto de 2013

Hereafter (Más allá de la vida)

Título: Hereafter (Más allá de la vida)
Año: 2.010/ 109'/ EE.UU.
Dirección: Clint Eastwood
Guion: Clint Eastwood
Fotografía: Tom Stern
Música: Clint Eastwood
Reparto: Matt Damon, Cécile de France, George McLaren, Frankie McLaren, Lyndsey Marshall, Bryce Dallas Howard, Jay Mohr, Thierry Neuvic, Richard Kind, Rbekah Stanton, Daclan Conlon, Stéphane Freiss, Marthe Keller, Derek Jacobi



Lo peor de Eastwood en mucho tiempo. Con una cámara que no parece la suya y con un guion tan flojo y descafeinado como casi todos los personajes de esta floja pelicula.
Con todo y con eso, existe una falta de sintonía entre la calidad de las tres historias que configuran el núcleo de este largo, tres historias, que, dicho sea de paso, se resuelven de forma muy previsible.
Pero es cierto que la presencia de un gran actor, versátil y fiable como es Matt Damon otorga a la parte norteamericana del film un empaque del que carecen las otras dos.
Especialmente mejorable es la parte francesa, los actores, con Cécile de France a la cabeza son malos, la historia tiene escaso sentido y la banda sonora de Eastwood hace menos soportables algunas de las secuencias, como por ejemplo las que se desarrollan en restaurantes.
La parte inglesa, a pesar de contar con actores más fiables, el guion no deja mucho margen de mejora. 
En todo caso, una película que pretende apoyar la creencia de que existe el más allá, debería ofrecer otra serie de análisis harto más fiables que este entresijo sin sentido entre unos personajes que juegan en la ambivalencia de no saber qué es más trágico, si ellos mismos, su experiencia o el hecho de la muerte.
Se le queda al espectador la duda de si Eastwood, más cercano al momento de la despedida, se replantea estos temas precisamente por su propia biografía, pero eso no quita para que el cine de Eastwood, de los mejores de las últimas décadas, desaparezca de la pantalla por completo.
Y en vez de eso, se nos ofrece una galería de personajes ridículos que deambulan por unas escenas bastante insulsas e increíbles, para desarrollar una trama, previsible y carente de interés.

Lo mejor: Matt Damon
Lo peor: Cécile de France, el guion
No recomendable


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