jueves, 26 de enero de 2012

Hodejegerne (Headhunters)



Título: Hodejegerne (Headhunters)
Año: 2.011/ 98' / Noruega
Dirección: Morten Tyldum
Guion: Lars Gumestad, Ulf Ryberg (Historia: Jo Nesbo)
Fotografía: John Andreas Andersen
Reparto: Aksel Hennie, Synnove Macody Lund, Nicolaj Coster-Waldau, Joachim Rafaelsen, Gunnar Skramstad Johnsen, Lars Skramstad Johnsen, Signe Tynning, Baard Owe.

Versión escandinava de Match Point (Woody Allen, 2005), y con eso no quiero decir que sea un plagio, ni mucho menos. De lo que se trata es de que existe, bajo mi punto de vista, un nexo de unión entre ambos guiones, la cuestión de que la naturaleza y, por extensión, la sociedad no poseen ningún plan preestablecido que nos permita predecir qué va a pasar; la creencia de que es posible que un paso a la izquierda en vez de a la derecha desencadene unas consecuencias imprevisibles y completamente diferentes a haber realizado el acto contrario. En Headhunters es posible comprobar que el dueño de las acciones que uno mismo desarrolla es uno mismo, que lo que Nietzsche dijo y predijo en el párrafo 125 de la Gaya Ciencia es cierto, uno mismo es el dueño de su propio futuro, no hay leyes, ni decisiones morales, ni aspectos más allá de la inmanencia que expliquen lo que pasa. La propia corporeidad es el inicio y el fin de todo, el antiguo alfa y omega.
Y es que en Hodejegerne el personaje principal juega, desde el inicio, sus propias cartas con la finalidad de salvarse, al principio mediante la consecución de sus objetivos vitales, después, utilizando incluso cierto humor negro, de una forma literal.
Paradógicamente, hay momentos hilariantes en este drama casi de cine negro porque no sabemos, hasta un determinado momento, qué papel juega cada quien en este enredo, pero lo que es impepinable es que el protagonista, mediante pequeños actos de control, maneja los hilos hasta poder revertir la situación.
También hay un algo de la magnífica Acción Mutante (93, Álex de la Iglesia) en esta interesante película, porque hay una cierta reacción contra el imperio de lo guapo, al igual que en Match Point o en la de Álex de la Iglesia existe un ataque contra quienes lucen y relucen por dinero y belleza.
En Headhunters vence la trama negra con buenos e interesantes golpes junto con un guion algo enrevesado pero bien hilvanado.
Interesante.


Lo mejor: El intento por reavivar el cine negro
Lo peor: Artificiosidad del guion.
Interesante.




Tyrannosaur (Redención)


Título: Tyrannosaur (Redención)
Año: 2.011/ 91'/ Gran Bretaña
Dirección: Paddy Considine
Guion: Paddy Considine
Música: Chris Bladwin, Dan Baker
Fotografía: Erik Wilson
Reparto: Peter Mullan, Olivia Colman, Eddie Marsan, Ned Dennehy, Sally Carman, Samuel Bottomley, Paul Popplewell, Sian Breckin.




Minimalismo narrativo para una personalísima historia que destaca por su fuerza y su teatralidad. Optimismo dentro del caos que tiene mucho que ver con su afortunado título en inglés y también con su desafortunado título hispano.
Tyrannosaur parece querernos narrar, al margen de los tratados de arqueología al uso, que el cerebro humano es una evolución partiendo de otro tipo de cerebros más primitivos, dicho de otra manera, todos llevamos dentro el cerebro de un reptil, con lo que eso conlleva.
Territorialidad, violencia, soledad, parecen ser algunas de las herencias de dicho cerebro y los personajes, especialmente el personaje principal, destacan por esas premisas. El protagonista encarnado por un fabuloso Peter Mullan, parece, por momentos no poder controlar esas voces interiores que le llevan a dramatizar por el ladrido de un perro o la risa de unos niñatos.
Ese primitivismo neuronal le impide ser feliz, y, lo que es peor, le conduce a agredir a quien quiere y a lo que quiere.
Vistas así las cosas, el guion opta por introducir el contrapunto con el personaje de otra sobresaliente Olivia Colman. Un personaje que pretenderá salvarlo, redimirlo.
Ahí el guion podría acabar de una manera muy poco original ofreciéndonos una tierna historia de bella y bestia con lo que ya todos sabemos lo que pasa. No obstante, la historia acumula kilos de cordura y originalidad porque la narración se adentra en otros aspectos, en increíbles aspectos que tienen que ver con la condición humana, la felicidad, el perdón, el amor y la dignidad.
Por eso Tyrannosaur es una gran película porque sabe qué contar y cómo contarlo.
Lejos de las propuestas de muchos directores jóvenes que pretender agredirnos con la originalidad de sus cámaras pero sin tener la más mínima idea de lo que quieren contar, esta producción posee la suficiente densidad para haber alcanzado una poderosa mirada sobre algo tan incierto como la herencia humana y lo que es mejor, transcenderla.
No se puede ver esta película sin disfrutar de la voz original de Peter Mullan.
Para no perdérsela.


Lo mejor: El reparto y el guion
Lo peor: La banda sonora no encontró en algunas escenas el tono adecuado.
Recomendable.

domingo, 22 de enero de 2012

Katmandú, un espejo en el cielo



Título: Katmandú, un espejo en el cielo.
Año: 2.011/ 104'/ España
Dirección: Icíar Bollaín
Guion: Icíar Bollaín
Música: Pascal Gaigne
Fotografía: Antonio Riestra
Reparto: Verónica Echegui, Sumyata Battarai, Norbu Tsering Gurung

Conmovedora historia de búsqueda personal que refleja, ante todo, los deseos de una mujer por encontrar su lugar.
El guion de Icíar Bollaín, cuyas películas siguen teniendo una detrás de otra una voz personal, opta por apartarse de lo más fácil, o de no regodearse, para contarnos una historia en la que lo importante es el personaje principal y la búsqueda, quizás de sí misma que debe llevar a cabo.
Ese personalismo de la historia nos lleva a que la carga de la misma sea interesante o no en función de lo que el personaje principal siente y padece. Y a veces resulta exagerada porque existe un exceso de simpatía por parte del personaje. Si bien es cierto que por ejemplo para Hume el sentir con otro es el origen de la moral, sin embargo, ese sentimiento del otro y con el otro no se puede llevar al paroxismo, de lo contrario se confunde con la compasión.
Siempre nos quedará la duda de si quien ayuda no se está ayudando realmente a sí mismo a encontrarse, eso que se llama retorno tiene muchas caras.
No obstante, ninguno de estos peros puede arruinar una película bien construida en la que la elección del guion pasa por convertir en heroína a quien ha decidido privarse de muchas cosas para poder sentir con la gente.
¿Hubiera sido más fácil haber optado por una postura menos de primer plano y fijarse en el trabajo y en lo que rodea a la protagonista en aquel país?, quizás más atractivo porque el personaje definido aparece como ya visto y bastante previsto, a pesar de que pueda ser verdad, pero también es cierto que la riqueza de los matices que la rodean en el film nos dan un gran sabor de boca.
En todo caso las historias son de quienes las cuentan y de las palabras que eligen al contarlas e Icíar Bollaín ha elegido estas y no otras, quizás para dejar muy claro que lo importante que hay que contar es acerca de la búsqueda más que de los resultados.
En ese camino tiene una importancia especial, debido al peso del personaje, la actriz Verónica Echegui que es capaz de dotar al personaje de credibilidad y que con ese aire Natali Portman ofrece la fragilidad necesaria para conmover, aunque también es cierto que en los momentos más sentimentales ofrece sus peores registros.
La banda sonora de Pascal Gaigne ofrece, como siempre calidad, la fotografía y el gusto de la cámara suman mucho al total general.
En definitiva, una película interesante, con voz propia y que merece la pena para seguir caminando en busca de nosotros mismos.
Es fundamental verla, como siempre, en versión original, la versión doblada destroza la película

Lo mejor: La dirección
Lo peor: La irregularidad
Interesante






sábado, 21 de enero de 2012

Our idiot brother


Título: Our idiot brother
Año: 2.011/ 95'/ EE.UU.
Dirección: Jesse Peretz
Guion: Eugenia Peretz, David Schisgall
Música: Nathan Larson
Fotografía: Yaron Orbach
Reparto: Paul Rudd, Zooey Deschanel, Elizabeth Banks, Emily Mortimer, Steve Coogan, Hugh Dancy, Rashida Jones, Kathryn Hahn, Shirley Knight, Janet Montgomery, Adam Scott, T. J. Miller

Desigual enredo de comedia que se atiene a fórmulas convencionales para formar una trama resultona pero sin mayores pirotecnias.
La base de sus éxitos está en el buen reparto, un buen Paul Rudd con un papel lucido y fácil que también es verdad que otros destrozarían, la siempre fiable Emily Mortimer es de lo mejor del reparto junto a Zooey Deschanel, no puedo decir lo mismo de Elizabeth Banks que no acaba de despegar en las comedias que le he visto.
Saliendo del reparto que, insisto puede ser el aliciente para ver esta desenfadada y bienintencionada comedia, el guion nos pone delante de esos personajes que caminan por el mundo con la felicidad pintada en la cara pero sin grandes reflexiones en torno al asunto de la vida o de la muerte. El clímax de la película lo resume todo, "sólo quiero sentarme a jugar un rato con mi familia", lo demás es accesorio.
Es cierto que aunque sea un tanto naive esa postura ante la vida no está de menos que de vez en cuando, sea reivindicada, quizás porque la gravedad y el malhumor conducen a posturas irritantes. Para resaltar la posición del personaje principal, el coro de hermanas que le rodean asumen esos diferentes papeles de posicionamientos más severos ante la vida, a veces con poses ficticias; no les quedará más remedio que ir asumiendo que la verdadera autenticidad, aunque sea bobalicona, es mejor que la mentira.
Delicioso el momento en el que la madre asume que su hijo es el único que ha heredado su candidez.
Es normal que en los guiones venidos de este país, la familia sea un valor que hay que cuidar y cultivar, está en su adn y en sus grandes festividades. Está en buena parte de sus películas, las buenas y las regulares como ésta.
En todo caso hay algunas buenas chispas en este guion.
Lo mejor: El reparto con Emily Mortimer a la cabeza
Lo peor: No aporta mucho
Para pasar el rato

Cleopatra


Título: Cleopatra
Año: 1.934/ 95'/ EE.UU.
Dirección: Cecil B. DeMille
Guion: Waldemar Young & Vincent Lawrence
Música: Rudolph Kopp
Fotografía: Victor Milner
Reparto: Claudette Colbert, Warren William, Henry Wilcoxon, Joseph Schildkraut, Gertrude Michael, Ian Keith



No es un secreto a voces que muchas de las películas de Cecil B. DeMille fueron grandiosas en el sentido más riguroso de la palabra. Cleopatra, sin ningún género de duda lo es.
Pero, además de la grandiosidad que DeMille ofreció a Hollywood y que iría perfeccionando a lo largo de los años hasta llegar a las fastuosidades de los cincuenta, esta película es extremadamente interesante por las actuaciones y por un sólido guion que demuestra que Hollywood, en aquellos momentos, lideraba el relajo de las formas victorianas de sólo unos años atrás.
Colbert realiza una actuación impresionante ofreciendo una clase magistral de registros en poco más de noventa minutos de metraje. En ellos consigue pasar de reina a mujer y de mujer a reina con una asombrosa facilidad, tanta que debería ser obligatorio para muchas divas actuales visionar este trabajo.
Las actuaciones masculinas parecen más atadas al mudo, más faciales sin ningún género de duda. Colbert ejecuta su interpretación con el cuerpo, sin necesidad de excesos ni de añadidos más allá que la expresividad de su figura da a entender sentimientos y pasiones con una modernidad asombrosa.
Si a todo esto añadimos la fastuosidad del guardaropa, la habilidad que siempre ha demostrado este director para mover masas y la espectacularidad de muchas escenas, el cuadro que se presenta es de lo más interesante.
Hay que centrarse por un momento en los vestuarios que dejan moverse los cuerpos con total naturalidad, que suponen una oda al cuerpo femenino y a la belleza de una mujer que fue capaz de conquistar y cambiar los planes de los hombres más poderosos de su época. Hay que fijarse en esos detalles de un mundo vivo y falto de los suficientes prejuicios para poder mostrar ese espectáculo en las pantallas.

Lo mejor: Claudette Colbert
Lo peor: Algunos secundarios
Recomendable.



lunes, 16 de enero de 2012

Monkey Business (Me siento rejuvenecer)


Título: Monkey Business (Me siento rejuvenecer)
Año: 1.952/ 97'/ EE.UU.
Dirección: Howard Hawks
Guion: Ben Hecht, Charles Lederer
Música: Leigh Harline
Fotografía: Milton Krasner
Reparto: Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe,  Henri Letondal, Robert Cornthwaite, Larry Keating, Douglas Spencer, Esther Dale, George Winslow.

Deliciosa película que se apoya en tres grandes elementos para conseguir sus resultados.
En primer lugar una gran dirección, ágil y que siempre elige lo interesante, no se pierde en accesorios ni en triquiñuleas que no sean interesantes para la comedia, una lección de dirección. 
El segundo, un guion sobresaliente que, además de no desdecir en absoluto con los guiones de la época dorada de la comedia, aporta unas gotas de originalidad con esta particular versión del tema de Jardiel Poncela de la pócima de la eterna juventud.
En tercer lugar no hay que olvidarse del estupendo reparto que con Cary Grant y Ginger Rogers a la cabeza consiguen una película fresca. 
Monkey Business significa gamberrada y también fue el título original de una de las primeras películas de los Hermanos Marx realizada en 1931.
La gamberrada en esta ocasión lleva a que una pareja de respetables ciudadanos se comporten como niños de diez años y conviertan el orden en un caos a su alrededor. En ese caos también participa una joven Marilyn Monroe que luce palmito y no destroza sus dos líneas.
Cary Grant tiene el gran mérito de realizar, una vez más, una actuación tremendamente eficaz y versátil, uno de los actores con mayor recorrido de la historia de Hollywood que da muestras de ello en cada escena.
Existen momentos a lo largo de la narración que son un tanto desiguales pero no interrumpe el buen tono general.

Lo mejor: Cary Grant
Lo peor: Desequilibrios de guion
Recomendable

jueves, 12 de enero de 2012

Go West (Los hermanos Marx en el Oeste)


Título: Go West  (Los hermanos Marx en el Oeste)
Año: 1.940/ 80'/ EE.UU.
Dirección: Edward Buzzell
Guion: Irving Brecher
Música: Bronislau Kaper
Fotografía: Leonard Smith
Reparto: Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, John Carroll, Diana Lewis, Tully Marshall, Robert Barrat.

Los Hermanos Marx en el más puro estilo, en una de sus películas más logradas, el humor satírico y surrealista de Groucho Marx y el físico de Harpo llenan la pantalla de momentos tan brillantes como inolvidables.
Es difícil en el tiempo encontrar cómicos de la talla de Buster Keaton o Harold LLoyd pero los hermanos Marx supieron mantenerse a la altura combinando muchas de las virtudes del mudo con la adaptación necesaria para la era del sonoro. 
En esta cinta que tanto recuerda a Keaton demostrando que todavía tenía mucho que decir, el humor al que asistimos parece, tanto física como intelectualmente muy avanzado a su época. La mímica de Harpo es de una modernidad asombrosa y de la misma forma, el surrealismo de las líneas de algunos de los sketches a los que asistimos son todavía hoy imitados.
Go West está más acabada y posee mejores momentos de comedia que algunas de las que han inmortalizando a estos grandes de la comedia.
Un ejemplo al que todavía le quedan muchos años de vida.
Es necesario comprender, para apreciar la obra en toda su dimensión, que era típico de la época que el cómico prestase más entretenimiento y que realizase números musicales en sus actuaciones, algo que está muy presente en las películas de los hermanos Marx y comprender, igualmente, que la trama y el resto de personajes están ahí para el lucimiento personal de estos tres genios.

Lo mejor: Los hermanos Marx
Lo peor:
Indispensable




domingo, 8 de enero de 2012

Kochegar (The Stoker)


Título: Kochegar (The Stoker)
Año: 2.010/ 84'/ Rusia
Dirección: Aleksey Balabanov
Fotografía: Aleksandr Simonov
Reparto: Mikhail Skryabin, Yuri Matveyev, Alksandr Mosin


No he tenido la oportunidad de ver otras películas de Balabanov y no puedo juzgar su carrera anterior pero Kochegar me ha inspirado muchas dudas acerca de la oportunidad de seguir profundizando en su carrera.
Es cierto que existen cosas interesantes como la mirada crítica y ácida a la Rusia actual poblada de mafiosos de segunda fila campando a sus anchas, aunque supongo que habrá mucho de cliché en ese asunto, comprendo también que el feísmo merece un hueco en el arte y mucho de eso hay en esta tétrica y desagradable historia en la que incluso hay momentos para reflexionar sobre minorías y mayorías étnicas en un país con la historia del que nos ocupa.  El feísmo en esta ocasión inunda la pantalla y alcanza a una banda sonora que además de desagradable, se hace incómoda porque entorpece algunos diálogos.
El problema, esencialmente, es la falta de conexión con una historia que si bien es cierto que es minimalista, no lo es menos que de interesante tiene lo justo porque los personajes no alcanzan ni a estar pincelados y no se encuentra mucho más de dónde rascar para sacar algo bueno o malo.
Esa estética no debe ser la cortina para no desarrollar una historia y unos personajes que parecen sacados de otros momentos del cine por fin ya enterrados. El recurso a tener que explicitar la propia historia acaba de arruinar el asunto.

Lo mejor: El supuesto costumbrismo de la cámara
Lo peor: El guion
No recomendable


sábado, 7 de enero de 2012

Magnum Force (Harry el fuerte)


Título: Magnum force (Harry el fuerte)
Año: 1.973/ 124'/ EE.UU.
Dirección Ted Post
Guion: John Milius, Michael Cimino (Historia: John Milius)
Música: Lalo Schifrin
Fotografía: Frank Stanley
Reparto: Clint Eastwood, Hal Holbrook, Mitchell Ryan, David Soul, Felton Perry, Robert Urich, Tim Matheson, Kip Niven.

Secuela de la gran película de Don Siegel que probablemente fue de las mejores cintas de policías de los setenta por la calidad del guion y la actuación de Clint Eastwood. Sin embargo la de Post no alcanza a mantener el nivel por culpa de un grave error, si bien intenta continuar lo que la primera parte sembró al realizar una reflexión sobre las condiciones de trabajo de la policía de las grandes ciudades norteamericanas de ese momento, lo hace de una manera torpona y dejándose por el camino buena parte de los aciertos de Harry el sucio.
En este caso, si la reflexión existe, no cabe duda, la humanidad del personaje queda relegada por una historia de buenos y malos de corte maniquea que arruina la tensión de la primera entrega.
A pesar de que vemos algunos de los actores que han sido iconos en la década de los setenta y de que Clint Eastwood sigue forjando la leyenda que ha escrito a base de unas interpretaciones personales y unas direcciones muy sobresalientes, con algunas excepciones, la película no reproduce más que un interesante arranque pero sin profundizar por falta de claridad en el guion a pesar de los nombres que lo firman.
Envejece muy mal esta cinta por la falta de cintura a la hora de salir de los líos en los que se mete incluido el de intentar convertir a Harry en alguien políticamente correcto.
Lo mejor: Clint Eastwood
Lo peor: El guion
No recomendable



jueves, 5 de enero de 2012

The Adventures of Tintin: Secret of the Unicorn (Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio)


Título: The adventures of Tintin: Secret of the Unicorn (Las aventuras de Tintin: El secreto del Unicornio.
Año: 2.011/ 107'/ EE.UU.
Dirección: Steven Spielberg
Guion: Steven Moffat, Edgar Wright, Joe Cornish (Cómic: Hergé)
Música: John Williams
Animación


Feliz año a todos.
Cuando el 3D empezaba a inundar las pantallas parecía que sólo iba a suponer beneficios para las empresas que se desangraban por la voracidad del pirateo.
Pasados unos años, hay que reconocer el error y rendirse a lo que puede ofrecer este nuevo sistema de filmación y proyección con una buena película.
Los aspectos técnicos de esta versión de Tintin son tan espectaculares que ya por sí solos justifican la pelicula. Y lo hace desde el primer segundo con unos títulos de crédito que le dejan a uno con la boca abierta, aunque no sea un niño.
Al poco de arrancar el film, la acción toma el control de los mandos y se sucede, escena tras escena, una especie de torbellino que no nos permite separar los ojos de la pantalla.
Fiel al cómic, nos hace recordar los mejores momentos de un Indiana Jones por cuyo director no han pasado los años y nos demuestra que todavía tiene mucho que decir aunque le pierden las ganas por superarse. Existe un exceso de acción en la última parte de la película que nos hace perder o por lo menos, nos distrae de las sublimes primeras escenas de la película. Sublimes porque el mundo de Hergé está allí en carne y hueso.
 Por cierto que John Williams también sigue en forma. Una delicia.

Lo mejor: Todo lo técnico
Lo peor: Exceso de pirotecnia de la segunda mitad.
Recomendable


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