viernes, 30 de abril de 2010

Defendor


Título: Defendor
Año: 2.009/ 95' /Canadá
Dirección: Peter Stebbings
Guión: Peter Stebbings
Música: John Rowley
Fotografía: David Greene
Reparto: Woody Harrelson, Kat Dennings, Elias Koteas, Sandra Oh

Interesante producción canadiense que narra la historia de amor entre dos personajes marginales. Las historias de amor atípicas suelen funcionar y, en este caso, lo hace bien.
El largo está sustentado por dos aciertos, en primer lugar un reparto de interés en el que sobresalen los dos protagonistas, un irregular Woody Harrelson que da una de cal y otra de arena pero que aquí está a la altura de lo que de él se puede esperar viendo sus buenos títulos. Una sorprendente Kat Dennings que le imprime a su personaje lo necesario para construirlo de forma creíble, lleno de matices, de arrepentimientos, egoísmos y sinsentidos que la convierten en el mejor papel del guión.
Los secundarios, con Sandra Oh a la cabeza, ayudan a que el tono de las interpretaciones sea suficiente.
He leído que esta película es una parodia de las películas de superhéroes y no estoy de acuerdo. No hay una crítica al papel de superhéroe como tal, lo que hay es una tierna, extraña y sincera historia de amor entre dos personajes que no hacen más que perder. Esto convierte a la película en una historia tierna y trágica pero en absoluto cómica.
Desde ese punto de vista la película está abocada a un final que mascamos demasiado pronto, el guión está tan marcado que no puede escapar por ningún otro lado, no nos deja más resquicios a los que agarrarnos que no sean los de que unos personajes que están señalados por una mala estrella siguen toda su vida marcados por esa estrella. Existe un resto de optimismo y de concesiones de cara a la galería que no ayuda al buen trabajo que se ha hecho en términos generales.
Toda la parafernalia que existe alrededor de la historia de amor no hace más que resaltar más, si cabe, la relación entre ambos. Igual que las luces estroboscópicas de una discoteca, el ruido de fondo sólo nos deja ver retazos de los personajes que los vemos creciendo a medida que su relación crece. En ese lado bien.
Existen recursos que son un poco gruesos y que de ser mejorados habrían hecho de esta película un asunto más serio. Pero hubieran espantado a más espectadores. No es necesario mostrar lo obvio, es mejor imaginárselo o contarlo de otra manera que no sea tan evidentemente evidente.
El tono de comedia queda minimizado porque se apuesta decididamente por la relación de amor entre los principales, cuando ese tono aparece hay momentos interesantes en el largo, lo suficiente para ver más allá de lo fácil de quedarse con que nos enfrentamos a una crítica a las producciones de superhéroes.
Lo mejor: Kat Dennings
Lo peor: Recursos narrativos de línea gruesa


Interesante.


The Rebound


Título: The Rebound
Año: 2.009/ 95'/ USA
Dirección: Bart Freundlich
Guión: Bart Freundlich
Música: Clint Mansell
Fotografía: Jonathan Freeman
Reparto: Catherine Zeta-Jones, Justin Bartha, John Schneider, Lynn Whitfield

Indiscutiblemente al cine made in Hollywood las comedias le sientan bien, se ve que la historia tiene su peso y el hecho de que las grandes comedias hayan salido de sus entrañas marca. De no entender esto, es incomprensible como esta película resiste como resiste, como gato panza arriba.
Tiene un buen actor que debería enderezar cuanto antes su carrera, tiene un guión con hallazgos interesantes y lo demás lo debemos tomar como peros. En primer lugar Catherine Zeta-Jones no es una actriz fiable que permita sostener una película como ésta. Es una cara, sin lugar a dudas, una cara que vende, pero no una actriz de solvencia.
Para continuar, si es bien cierto que el guión posee cosas y sorprende con momentos de cierta gracia, hay otros muchos momentos en los que lo que asalta al espectador son tópicos, caminos trillados y una alarmante falta de originalidad.
La originalidad no va más allá del planteamiento inicial y de la idea de la relación que se presenta en el largo, pero hasta ahí hemos llegado. El esquema usual de chico conoce chica, chico se enamora de chica, chico y chica tienen un problema, y lo que sigue, es tan obvio que da hasta pena.
Además los personajes son planos, aburridos, sin gracia y con tal cantidad de lugares comunes que llega a ofenderle a uno que pueda encontrar cosas entretenidas en la cinta, y las hay, pocas pero las hay.
Lo mejor: Algunas líneas del guión
Lo peor: Catherine Zeta-Jones
No Recomendable





martes, 27 de abril de 2010

Goemon


Título: Goemon
Año: 2.009/128'/ Japón
Dirección: Kazuaki Kiriya
Guión: Kazuaki Kiriya, Tetsuro Takita
Música: Akihiko Matsumoto
Fotografía: Kazuaki Kiriya
Reparto: Yosuke Eguchi, Takao Osawa, Ryoko Hirosue, Jun Kaname

Pastiche de géneros que por momentos parece un manga. Las características visuales del director condicionan la película al punto de que la historia parece lo que menos cuenta en este universo de mezcla de técnicas y elementos. La épica parece ganar la batalla de esta larga producción que no merece mayor interés que observar como la técnica del vídeo juego tiene un papel que cumplir en los nuevos lenguajes cinematográficos. Pero jugamos al despiste y la película encierra muchas otras dentro de ella, pero todas fallidas.
Si quitamos el oropel del vídeo juego, nos queda una película desgarbada, sin tensión ni historia donde el personaje histórico es más bien un pretexto.
Los lenguajes técnicos están para ayudar a contar una historia, no para justificarla. El director y guionista de Goemon no nos presenta una historia con interés, pero no por la historia en sí, se trata de un ladrón legendario japonés, sino por el guión en sí mismo.
Una vez más, una película que pretende justificarse por una estética visual que en muchas escenas es ajena al cine y que no consigue crear una mezcla interesante.
Lo mejor: Consigue un poco de entretenimiento, sobre todo en los primeros veinte minutos.
Lo peor: No existe guion, no existen personajes.
No recomendable.










sábado, 24 de abril de 2010

Chi bi I (Acantilado Rojo I)


Título: Chi bi I (Acantilado Rojo I)
Año: 2.008/ 140' /China
Dirección: John Woo
Guión: Khan Chan, Cheng Kuo, Heyu Sheng, John Woo (Novela: Guanzhong Luo)
Música: Tarô Iwashiro
Fotografía: Yue Lu
Reparto: Tony Leung, Wei Zhao, Takeshi Kaneshiro, Chen Chang

Primera parte de la superproducción china que adapta el famoso libro de Los Tres Reinos escrito por Guanzhong Luo.
La épica es un estilo que le debe mucho al cine asiático porque hay numerosos y valiosos ejemplos de épica en los filmes que vienen de ese país en los últimos años. La combinación de un gusto exquisito, grandes narradores fílmicos, buenos actores y la consabida magnitud de sus escenas, hacen que muchas de ellas nos sorprendan gratamente.
Acantilado Rojo también. Para empezar, cuenta con una novela que es un clásico para aquel país, perfectamente conocida y que ya ha pasado al imaginario colectivo.
John Woo ya tiene una carrera como director solvente que se mueve como pez en el agua con guiones de acción. El reparto que han conseguido juntar en este film es de lo mejor. Todavía no he visto una película, desde Ashes of Time (Wong Kar-Wai, 1.994) a Lust, Caution (Ang Lee, 2.007) pasando, por supuesto, por Hero (Zhan Yimou, 2.002) en la que no hubiera admirado el buen hacer de este actor. Pero también está Wei Zhao, la Mulan de Jingle Ma, 2.009 y Takeshi Kaneshiro, La Casa de las Dagas Voladoras (Zhan Yimou, 2.004) o Chunking Express, Wong Kar-Wai, 1.994.
Con semejantes mimbres la película promete y a fe que es una de las películas épicas más impresionantes que he visto. Es verdad que forma parte de un ciclo y hay que ver la segunda parte para poder opinar con exactitud, pero en esta primera entrega se puede admirar un buen ejemplo de películas de héroes, de los héroes de una saga fundacional de una nación que ha despertado el interés generación tras generación.
Por descontado que en las películas de héroes existen las exageraciones que todo este tipo de literatura siempre ha volcado en esos personajes, pero, por encima de eso, el gusto con el que están rodadas todas y cada una de las escenas es un deleite para la vista.
Las coreografías bélicas adquieren momentos de gran altura y, con el presupuesto con el que contaron, la magnitud de las mismas es desbordante.
Quizás tan desbordante que uno queda hipnotizado por la monumentalidad del conjunto y deba digerir un poco más el producto para darse cuenta de lo que ha visto. La versión de una leyenda que mezcla la historia y la ficción para conseguir una de las novelas históricas más populares en China. La película de John Woo hace justicia a la fama y la altura de la novela.
Lo mejor: El reparto con Tony Leung a la cabeza y John Woo
Lo peor: La necesidad de remarcar el aspecto heroico distancia un tanto.
Recomendable.






jueves, 22 de abril de 2010

Hachiko: A Dog´s Story (Siempre a Tu Lado: Hachiko)


Título: Hachiko: A Dog´s Story (Siempre a tu lado: Hachiko)
Año: 2.009/ 93'/ USA
Dirección: Lasse Hallström
Guión: Stephen P. Lindsey (Remake: Kaneto Shindô)
Música: Jan A.P. Kaczmarek
Fotografía: Ron Fortunato
Reparto: Richard Gere, Joan Allen, Sarah Roemer, Jason Alexander

He visto varias películas de este director y siempre me quedo con la misma sensación, sus producciones me acaban pareciendo telefilmes de sobremesa y, en algunos casos, como en el de Chocolat (2.000), muy malos. En esta ocasión más que nunca. Y no debo mezclar lo que son los sentimientos que provoca esta película con lo que ella es en realidad. Todo aquel que tenga o haya tenido un perro, a nada que le haya salido bien o haya sabido educarlo, sabe lo que eso significa. Sabe que los lazos que se crean con un perro son comparables a los que se establecen con personas de nuestro de entorno. Siempre creí que esto era una exageración hasta que lo experimenté en carne propia y de forma dramática.
Ahí hay que conceder que la historia es de las que conmueven y buscaré la película de Shindo para poder ver el original porque dudo que esté tan edulcorada como ésta.
La anécdota da lo que da y todos los elementos que pone el guión y el director en juego están al servicio de buscar el efecto lacrimógeno en el espectador al estilo de aquellas películas de sobremesa que emitían no hace mucho. Historias trágicas que tocaban la fibra y en las que sabías, a los primeros cinco minutos, que tocaba sesión de pañuelo.
La versión hollywoodiense de Hachiko lo hace y de manera burda. No existe ningún resquicio más que el pasteleo regodeante.
El gran acierto del largo es la belleza de los perros que la protagonizan y la increíble anécdota en la que se inspira, de lo demás no tenemos demasiadas noticias.
No hay propiamente hablando personajes, no hay más trabajo en ese guión que no sea el de dejar que la propia fuerza del hecho y la belleza de los animales nos cautiven.
Poco rédito y poco esfuerzo el que se ha hecho a pesar de que los resultados sean la conmoción del espectador. Más parece una producción navideña de Disney.
Lo mejor: Ver perros de raza Akita durante 93 minutos
Lo peor: No he visto una película, más bien un documental ligeramente novelado.
No recomendable.





miércoles, 21 de abril de 2010

Yi sa bui lai (Isabella)

Título: (Yi sa bui lai) Isabella
Año: 2.006/ 91' /Hong Kong
Dirección: Pang Ho-Cheung
Guión: Pang Ho-Cheung
Música: Peter Kam
Fotografía: Charlie Lam
Reparto: Chapman To, Isabella Leong, Josie Ho, Kwok Cheung Tsang


El ritmo es lo primero que llama la atención de este inquietante filme. En los últimos años, el cine hongkonés ha dado grandísimas películas en las que lo frenético de sus guiones era una constante. Sin ir más lejos, el propio Pang Ho-Cheung ha variado, enormemente, en este film, de lo que nos tenía acostumbrados.
En esta ocasión nos regala una historia intimista en la que hay suficientes guiños a una atmósfera portuguesa como para no verla desde un punto de vista fadista.
Los personajes y las acciones suenan a las tragedias, desamores y soledades que cantan muchos fados famosos. Tampoco descubro nada nuevo si vemos que el tema elegido para la banda sonora y el trailer oficial no es sino uno de los temas más famosos de la fadista Mariza.
El guión nos habla, sobre todo, de soledad. La soledad patológica de un personaje desterrado de los sentimientos normales que se le suponen a una persona y su lucha por recuperar esos sentimientos a través de la figura que cree paterna.
Si ese es el foco de atención, sin embargo, hay otros temas de interés que desgrana la película y que se van fundiendo con el principal.
Hay ciertos aspectos costumbristas en la cámara que filma de forma tan conmovedora un Macao que está a punto de transferir su soberanía de Portugal a China. Hay una crítica larvada y feroz al clima social que vive Macao de corrupción y violencia, en todo caso, las críticas, si bien son evidentes, se hacen de manera pausada a través de un recurso que todavía rompe más el ritmo y sirve para destacar los cuadros, algunos de una belleza superlativa, que se enmarcan en la pantalla.
Los personajes principales, con dos interpretaciones sobresalientes de Chapman To y de Isabella Leong, adquieren el protagonismo de dos figurantes que se ven envueltos en ese clima de decadencia y corrupción y que, cada uno a su manera, intentan salvar sus vidas de ese ambiente de desolación y desesperanza. Las mentiras, los sueños y el crecimiento de cada personaje a lo largo de la trama, conducen siempre al mismo objetivo que es escapar de la soledad en la que se encuentran.
Muy interesante es el cambio del personaje del policía corrupto que es quien parece transformarse escena a escena igual que cambian esas nubes que el director nos enseña una y otra vez.
Otra cosa es que para contar esa narración que tiene momentos muy interesantes, el director nos haya propuesto casi un viaje pictórico que se aleja, por momentos, del lenguaje cinematográfico. Para mí ese es el peor defecto de la película. Es cierto que de la mezcla de géneros, técnicas y artes ha dado productos interesantes, pero hay un hartazgo, por lo menos para mí, cuando los cuadros, por muy bonitos que sean, que pinta la cámara, se repiten una y otra vez de forma incesante. Digamos que ya había quedado claro la primera vez y esa reiteración constante de preciosismos arruina parte del interés del largo. No estamos frente a un artificio vacío, ni mucho menos, pero sí a ante una pérdida de la tensión necesaria para conseguir que la trama no decaiga, que es algo fundamental a la hora de contar una historia. En todo caso sí que se transmite el aliento de una soledad desgarradora.
Lo mejor: Las imágenes que ponen marco a un fado.
Lo peor: La repetición de las mismas constantes amarga la experiencia.
Bastante interesante.



martes, 20 de abril de 2010

Law Abiding Citizen (Un Ciudadano Ejemplar)


Título: Law Abiding Citizen (Un Ciudadano Ejemplar)
Año: 2.009/108'/ USA
Dirección: F. Gary Gray
Guión: Kurt Wimmer
Música: Brian Tyler
Fotografía: Jonathan Sela
Reparto: Gerard Butler, Jamie Foxx, Colm Meany, Michael Gambon

Esta película merece detenerse un instante para ver todos los matices que hay en ella, los buenos y los malos. Para empezar a comprenderla hay que tener en la cabeza V For Vendetta (McTeigue /2.005). En aquella, que tenía como guionistas a los Wachowski, se planteaba la lucha entre el individuo y el sistema en el marco de una sociedad futura. En la de Gray estamos ante lo mismo, pero con menos pretensiones intelectuales y menos guiños a la historia. Se trata de la lucha de un hombre contra un sistema judidical y social que tiene triquiñuelas que favorecen al culpable. Desde ese punto de vista y viendo de donde viene el largo, no parecen caber muchas dudas de que existe un cierto poso de valores republicanos en las líneas de su guión. De todas maneras, las cosas pueden no ser lo que parecen a primera vista y hay más migas que llevarse a la boca.
De alguna manera, el papel que cumple un correcto Gerard Butler a lo largo del metraje no es ni más ni menos que la del individuo que intenta resolver una falla en el sistema, cueste lo que cueste. Y en ese punto es en el que me recordaron, y mucho, ambas producciones, a veces de forma un tanto sospechosa con tanto túnel y tanto explosivo. El problema en ambos guiones es que la lucha es tan desigual que los solitarios deben aparecer como una especie de superhéroes perfectos para poder pelear con cierto criterio contra lo que se le viene encima, y este es uno de los grandes fallos de Law Abding Citizen.
En todo caso, como digo que hay luces y sombras, veamos algunas luces. Jamie Foxx, por el que no siento especial predilección como actor, representa la practicidad y la hipocresía de un sistema que tiene muchos aciertos y muchos fallos. Esa hipocresía se convierte en tragedia cuando lo que se está haciendo es impartir justicia a una víctima en grado superlativo. En vez de elegir el camino de la venganza, como hubieran hecho la mayoría de los guionistas a sueldo, elige el camino de la reeducación, como en V For Vendetta, de aquellos que con sus usos y costumbres permiten las aberraciones del sistema. Incluso la venganza se pone al servicio de ese sentido pedagógico que anima al protagonista a lo largo de los minutos. Existen algunos diálogos entre los dos principales que merecen un análisis detallado y que redundan lo que digo. No es una cuestión de bondad o maldad o de venganza, se trata de reparar las fallas del sistema para que no pueda pasar lo mismo. Y ahí reside uno de los grandes aciertos del guión, eso se consigue a pesar de que el propio justiciero-pedagogo tenga que pagar un alto precio por ello, pero consigue sus fines, no cabe duda. Igual que V, no nos olvidemos. Tienen su mérito las películas que escapan del maniqueísmo fácil y que entran en los matices y los detalles. Las líneas gruesas siempre son más fáciles que las finas.
Hasta ahí las bondades, sin olvidarnos de un reparto correcto y una dirección interesante.
Los problemas son los típicos de una producción que busca la taquilla y que necesita su dosis de acción y su dosis de heroísmo porque, por suerte o por desgracia, la mayoría de las personas necesitan, en este momento, héroes a través de los cuales poder vivir. Ese dato casi genético del cine moderno convierte a un personaje que no está mal trazado, en una especie de dios que casi se sale de la realidad. Particularmente inestables son las escenas que nos tienen que explicar que no estamos hablando de alguien corriente, sino de una especie de ser paranormal. Sólo con estas despreciables triquiñuelas podemos avanzar por el camino sin preguntarnos cómo va a ser esto posible. En V se jugaba con los mismos efectos pero dentro de un futuro temporal y científico que permitía hacer estas cosas sin ruborizarnos tanto.
En todo caso, ambas producciones tocan un tema apasionante como son las relaciones entre el todo y las partes y los espacios de libertad y autoridad que a cada uno le toca. No está mal viniendo de Hollywood.
Lo mejor: Ciertas líneas del guión
Lo peor: Concesiones a favor de la taquilla.
Interesante en algunos aspectos.


lunes, 19 de abril de 2010

Adam


Título: Adam
Año: 2.009/ 99'/ USA
Dirección: Max Mayer
Guión: Max Mayer
Música: Christopher Lennertz
Fotografía: Seamus Tierney
Reparto: Hugh Dancy, Rose Byrne, Frankie Faison, Peter Gallagher

Correcta producción que posee unos cuantos aciertos. La definición de los personajes principales tiene su mérito. Un asperger cuya caracterización es impecablemente llevada a cabo por Hugh Dancy y en el que reconocemos todo los síntomas de una persona que padece este desorden, falta de contacto visual, problemas para leer y emitir sentimientos, obsesiones compulsivas por diferentes asuntos. Rose Byrne también realiza su trabajo con corrección y nos acerca un personaje menos interesante pero con matices. Quizás algunos problemas de guión como el enamoramiento casi freudiano de su padre, que se resuelve a tontas y a locas, no le dejan brillar un poquito más.
La propuesta funciona, especialmente al principio, mientras ambos personajes se conocen y no deben limitarse a su historia sino que nos presentan su vida cotidiana y sus momentos triviales. La película avanza con decisión y buenas maneras por una presentación que hace que nos prometamos mejores minutos de los que después suceden.
Y es que la película decae porque no hay demasiado que contar a partir de ahí. La conexión entre ambos está cargada con las previsibles tensiones que se preveen desde el primer momento, pero se cuentan y se ruedan sin fuerza y sin tensión. Tampoco ayuda a sostener el tono la historia paralela que peca de floja y previsible. De todas maneras necesaria para alcanzar un desenlace que tiene su mérito y recobra la brillantez de los primeros minutos.
Lejos de los errores, la frescura de los primeros quince minutos es lo que debe pesar a la hora de juzgar el largo. Las líneas de definición de caracteres se salen de los bobalicones tópicos de muchas de estas producciones que caminan entre el melodrama y los tópicos sin mucho que ofrecer. Este no es el caso y, a pesar de que se tiran a la basura los interesantes inicios, consigue una honra decente que es material para justificar la película pero, por desgracia, no mucho más. Cierta frescura y ligereza que no son condiciones suficientes para alcanzar un cine de altura.
Lo mejor: La definición de los personajes.
Lo peor: Falta de tensión y de ideas de un guión que avanza rápido y decae a las primeras de cambio
Levemente recomendable.




domingo, 18 de abril de 2010

The Time Traveler's Wife (Más allá del Tiempo)


Título: The Time Traveler's Wife (Más allá del Tiempo)
Año: 2.009/107'/ USA
Dirección: Robert Schwentke
Guión: Bruce Joel Rubin, Jeremy Leven (Novela: Audrey Niffenegger)
Música: Michael Danna
Fotografía: Florian Ballhaus
Reparto: Eric Bana, Rachel McAdams, Ron Livingston, Brooklynn Proulx, Alex Ferris

El surrealismo del guión condiciona muy mucho la película. Durante todo el largometraje me dio la sensación de que la idea está sin trabajar ni pulir. Entiendo que los títulos de las películas deben darnos una pista para interpretar lo que allí se nos quiera contar. Por tanto, parecería que el retrato psicológico de la persona que convive con el sujeto que va y viene, debe ser el centro de la trama. Pero resulta que no. Ella está pero no se sabe my bien por qué ni para qué. No existe análisis del personaje ni nada que se le parezca.
Pero es que tampoco sabemos muy bien por qué el bueno de Eric Bana viaja, y lo que es peor, no sabemos para qué. Es que casi daba igual que el protagonista hiciera lo que le diera la gana, viaja por el tiempo, es cierto, pero podía dedicarse a morderse las uñas o a limpiar piscinas, la película sería igual de surrealista, pesada, aburrida y falta de interés.
No parece que el hecho tan sorprendente de viajar por el tiempo sea algo que condicione lo que los personajes hacen. Igualmente podían hacer lo mismo sin ese hecho sorprendente. Y eso es lo surrealista.
Por otro lado está el hecho sorprendente en sí mismo. Y ahí alcanzamos mayores cotas de desorden narrativo. Ese dato no es algo que los responsables de la película hayan aprovechado para interesarnos por la historia. Podrían haberse planteado las razones del fenómeno, o la finalidad del fenómeno o, incluso, las consecuencias del fenómeno. Pero de eso nada, realmente uno se pregunta cómo se han conseguido rellenar 107 minutos de metraje sin contar absolutamente nada. Y cuando digo nada me refiero a eso, no pasa nada.
Los actores no estropean ni enriquecen la trama, la banda sonora no es algo en lo que uno se fije. Creo que casi debería ir a mirarme si es que no he enfermado y lo que ocurre es que me he olvidado de todo lo que he hecho ayer. Pero algo lento, surrealista y aburrido recuerdo haber visto.
Lo mejor: Nada
Lo peor: El guión
No recomendable.



viernes, 16 de abril de 2010

Chilgeup gongmuwon (My Girlfriend is an Agent)


Título: Chilgeup gongmuwon (My Girlfriend is an Agent)
Año: 2.009/ 112'/ Corea del Sur
Dirección: Sin Tae-ra
Guión: Sin Tae-ra
Música: Choi Seung-hyun
Reparto: Kim Ha-neul, Ryoo Seung-yong, Kang Ji-hawn


Mr and Mrs Smith (Doug Liman /2.005) y True Lies (James Cameron/ 1.994) son producciones que ya han explorado los mismos caminos con resultados muy dispares, muy mal la de Liman, salva la honra la de Cameron. La primera de las dos se centraba en el morbo de su cartel, la segunda en la parodia a las producciones de 007.
La película de Sin Tae-ra es diferente a las anteriores. Sobre todo por dos motivos, en primer lugar el tono de comedia está mejor logrado que en sus primas hermanas y porque se centra en la relación de pareja que se establece entre los dos protagonistas.
Lo que eleva el tono de comedia en la coreana es que el personaje masculino es una mezcla de muchos antihéroes y, por tanto, su personaje tiene muchos más matices y es más rico. La pareja protagonista lleva a buen puerto una cinta que, como digo, se centra en su relación y en los conflictos que se generan alrededor de ellos debido a sus trabajos y sus mentiras.
Si en la de Cameron era Jamie Lee Curtis la que ejercía de aficionada que iba provocando el caos allí por donde pasaba, la inversión de papeles en la de Sin Tae-ra, conlleva un cierto aire femenista que mejora el producto porque nos salimos de los tópicos de que ciertas profesiones pertenecen sólo al género masculino.
Por otro lado, si en la de Cameron, sentíamos cierto tedio porque la historia, salvando dos o tres escenas, no daba para mucho más; en la asiática, la pluralidad de historias que se entremezclan, ofrece una mejor perspectiva sin lugar a dudas.
No obstante, se siguen cayendo en muchos tópicos que, por desgracia, afean y mucho el tono general. El tratamiento del guión de los malos de turno es de pacotilla y sin interés alguno. La resolución de los conflictos y las tensiones es rápida y de trazo grueso.
En todo caso no se trata en ningún caso de una gran película porque tampoco creo que esa fuera la intención. Entretiene y, en cuanto al guión, la dirección y los actores, cumple con creces.
Incluso puedo decir que lo que en la de Lima fue cabreo, aquí fueron sonrisas, y eso es mucho con los tiempos que corren.

Lo mejor: Kim Ha-neul y Ryoo Seung-yong
Lo peor: Maniquea y un tanto infantil
Para pasar el rato.









miércoles, 14 de abril de 2010

Yi ngoi (Accident)


Título: Yi ngoi (Accident)
Año: 2.009/ 88'/ Hong Kong
Director: Pou-soi Cheang
Guión: Kam-Yuen Szeto, Lik-Kei Tang
Música: Xavier Jamaux
Fotografía: Yuen Man Fung
Reparto: Louis Koo, Richie Ren, Shui-Fan Fung, Michelle Ye

Las casualidades son algo impredecible, hasta el punto de que las hemos elevado al rango de teoría física. No podemos calcular todas las causas de una acción, por tanto, las cadenas causales entre causas y efectos no son más que ilusiones que nuestro entendimiento presta a la realidad para que parezca más reconocible, más nuestra, menos intranquilizadora.
Esto no es demasiado original, Hume se encargó de plasmar en letras esta idea que serviría como prólogo para una de las grandes obras de la ciencia y la filosofía europea, la Crítica de la Razón Pura kantiana.
Parte este película de una notable idea de guión que, a pesar de que no se le saca todo el partido que mereciera, sí que raya a una altura interesante como para no olividar la cinta una vez vista.
Aquí las causas que desencadenan hechos son controladas por un cerebro que usa a una banda de peones como actores de un gran escenario.
Cada suceso es milimétricamente orquestado para no dejar ni un resquicio al azar. El caos no tiene cabida, el hombre juega a ser dios, se mueve, actúa y planifica como un demiurgo que hace y deshace el destino a su antojo.
Pero el hombre que juega a ser dios recibe su castigo, el castigo no viene de la divinidad sino, y ahí reside el punto del guión, de la propia realidad que le juega una mala pasada haciéndole creer que él sigue controlando todos los aspectos pero, en el fondo, no es así.
Ésta es, a grandes rasgos, la enjundia de un guión que está muy bien trazado y que tiene mucha más miga de lo que realmente parece.
Los problemas vienen a la hora de rodar la historia, que el clímax y el desenlace se hacen un tanto largos y faltos del interés y el toque que tiene la puesta en escena.
No obstante, creo que los aciertos pesan mucho más que los fallos.
Los actores realizan un extraordinario papel, destacando por encima del que soporta el peso de la historia, el conjunto de secundarios que realizan un trabajo excelente.
Lo mismo cabe decir de una banda sonora atrevida y muy al pelo del guión.
En líneas generales muy interesante esta producción del siempre interesante Johnnie To.
Lo mejor: El guión, los secundarios
Lo peor: El ritmo decae en la segunda mitad.
Interesante.







martes, 13 de abril de 2010

Mutants


Título: Mutants
Año: 2.009/95'/ Francia
Dirección: David Morlet
Guión: David Morlet, Louis-Paul Desanges
Fotografía: Nicolas Massart
Música: Gregoire Couzinier
Reparto: Hélène de Fougerolles, Francis Renaud, Dida Diafat, Marie-Sohna Conde

Si yo hubiera realizado esta película y hubiera regresado de una isla desierta en la que he vivido los años anteriores y me proyectasen I am a Legend (Soy Leyenda, Francis Lawrence, 2.007), me volvería a marchar a la isla desierta.
Yo reconozco que la culpa es mía, por ser aficionado al cine de este género. Sé que en los últimos años, no he visto nada ni siquiera decente que echarme a la boca, con la excepción de REC (Balagueró y Plaza, 2.007), 28 Days Later (Danny Boyle, 2.002) y El Orfanato (Bayona 2.007). La diferencia entre esas producciones y las otras que he visto es abismal.
Mutants produce sonrojo. Y ya no es tan siquiera que la película protagonizada por Will Smith sea mejor en todos los aspectos y, sospechosamente, muy parecida; es que Mutants no ofrece nada, absolutamente nada.
Una dirección mala, unos actores, con Fougerolles a la cabeza, que naufragan una y otra vez hasta la derrota final. Una historia plana, absurda y que se queda en unos cuantos gritos y unos cuantos sustos. Además, lo que tiene más inri, es que se disfrace todo con un pseudo romance que nos brinda el peor momento del metraje y con visos suficientes para enviar a los responsables de la banda sonora a otra isla desierta, a ser posible, sin agua potable.
Hacer una película requiere inteligencia y trabajo, no basta sólo con lo que estos señores y señoras nos proponen, un repaso por los mismos sitios y caminos trillados, con las mismas triquiñuelas y los mismos clichés, casi con idénticos maquillajes.
Una cosa hay que reconocerle al film, el departamento de producción de baba sanguilonenta ha realizado a la perfección su trabajo. Al igual que la secretaría técnica de sangre que ha estado a un nivel alto.
Igual podemos salvar algo, los guionistas no se han andado mucho por las ramas y, conscientes de sus propias limitaciones, nos ofrecen un concierto sinfónico de gritos y gruñidos de 95 minutos. Daría algo por ver el guión. Un par de líneas deben ser suficientes.
Por lo demás, más de lo mismo. La sensación de que el cine francés está sumido en una crisis sin precedentes desde hace unos años. La sensación de que los guionistas buenos se han ido de vacaciones al Caribe con lo que han ganado en las décadas anteriores, o se han muerto.
La sensación de que debo prometerme no volver a ver ninguna película de éste calado al menos hasta la próxima.
Lo mejor: Nada
Lo peor: El resto
Infumable.



lunes, 12 de abril de 2010

Dung che sai duk (Las Cenizas del Tiempo)


Título: Dung che sai duk (Las Cenizas del Tiempo)
Año: 1.994/97'/ Hong Kong
Dirección: Wong Kar-Wai
Guión: Wong Kar-Wai
Música: Frankie Chan
Fotografía: Christopher Doyle
Reparto: Leslie Cheung, Tony Leung Ka Fai, Brigitte Lin Ching-hsia, Tony Leung

Con un reparto estelar de algunos de los grandes del cine de ese país, propone Wong Kar-Wai una película con tintes épicos en la que lo más destacable es la soberbia fotografía de Christopher Doyle y la banda sonora de Frankie Chan amén de las interpretaciones de esta película coral.
Otra cosa es el guión.
Wong Kar-Wai no destaca, en general, por historias típicas. En esta ocasión propone una narración enmarañada y con demasiados aspectos que parecen no acabar de cerrarse de una forma coherente.
Ese es el mayor fallo de una historia en la que se nos abre la narración con aspectos filosóficos como la lucha de contrarios en el universo, su antagonismo y la lucha eterna que se genera entre esos opuestos. Esa guerra de opuestos, ese antagonismo se plasma en las tensiones producidas entre las diferentes parejas y tríos que habitan el guión.
Esos personajes, que como dioses olímpicos caminan el tiempo sin destino y condenados por la propia estructura cósmica, sólo parecen alcanzar la paz mediante el olvido. Interesante y original apuesta que, por desgracia, sucumbe porque los conceptos narrativos y los simbolismos de Wong Kar-Wai son demasiados personales para ser descifradas a la primera. Si a esto le sumamos que los tiempos y los espacios son tratados, también, de una forma peligrosamente personal, nos encontramos con una coctelera en la que hasta los grandes defensores de su cine, salen un tanto despistados.
Por otro lado, la impecable estética de sus coreografías, resuenan demasiado en el cine asiático de los últimos veinte años como para que eso sea suficiente para el asombro y el aplauso.
La película deja un gusto agridulce porque parece que hay mimbres e ideas para realizar un densa y poderosa reflexión en torno a la naturaleza del amor y sus consecuencias para los pobres mortales, pero, por otro lado, el empecinamiento del guionista-director por plasmar su irreductible universo personal llevan al metraje a un redundante onanismo solipsista.
Lo mejor: La fotografía
Lo peor: el guión
Recomendable por la fotografía y el reparto, el resto es prescindible.



sábado, 10 de abril de 2010

Del Amor y Otros Demonios


Título: Del Amor y Otros Demonios
Año: 2.009/ 95' /Costa Rica y Colombia
Dirección: Hilda Hidalgo
Guión: Hilda Hidalgo (Novela Gabriel García Márquez)
Música: Fidel Gamboa
Reparto: Pablo Derqui, Eliza Triana, Jordi Dauder, Joaquín Climent


Primera película costarricense que tengo la oportunidad de ver, es cierto que se trata de una coproducción con Colombia pero costarricense también es. La verdad es que puedo decir que la película alcanza cierta dignidad y que hay cosas positivas, pero muchas más negativas.
Empezando por las positivas, hay que destacar el trabajo de Pablo Derqui, probablemente, junto con Jordi Dauder, lo mejor de la película.
Y casi se me acaban ahí los elogios, la ambientación, la escenografía y poco más.
Del otro lado hay que empezar por Eliza Triana. Muy mala interpretación, destroza todas sus escenas y no consigue un mínimo de credibilidad en su papel. Actriz de un sólo registro que ayuda a destrozar un guión que, por otro lado, le faltan kilos y horas de trabajo.
No existe explicación ni transición para entender la relación que se produce entre los dos protagonistas principales, menos mal que, como se dan pistas de ciertos tintes sobrenaturales, nos podemos acoger a ellos para comprender los hechos. No he leído la novela y, si lo he hecho, fue hace mucho, pero estoy convencido que el problema no reside en el original.
La banda sonora es triste, empalagosa y engolada, lo mismo que la dirección.
Confundir el amaneramiento y el preciosismo vacío con la belleza es un error muy frecuente en el cine. Esta película consigue un ejemplo muy bueno de metraje tirado a la basura que pretende hacernos creer que con un poco de buena fotografía y unos pretendidos sentimientos, se va a lograr transportar al espectador al clima sentimental que se supone que los personajes padecen.
Todo lo contrario. Hay un vacío general que transporta a la modorra y al sueño más absoluto.
Hay una falta general de ideas por parte de la directora. No obstante, supongo que tendrá su mérito dada la escasez de un cine que por algún lado tendrá que empezar. Si la vemos desde ese punto de vista, quizás deba mirar la producción con otros ojos. Pero si la juzgamos con objetividad, es un fiasco.
Lo mejor: Pablo Derqui
Lo peor: Eliza Triana, la dirección.
No recomendable.



jueves, 8 de abril de 2010

Frequently Asked Questions About Time Travel


Título: Frequently Asked Questions About Time Travel
Año: 2.009/ 76'/ GB
Dirección: Gareth Carrivick
Guión: Jamie Mathieson
Música: James L. Venable
Fotografía: John Pardue
Reparto: Chris O'Dowd, Dean Lennox Kelly, Marc Wotton, Anna Faris

Divertida comedia que cumple con lo que busca. Apoyada en un original y bien trazado guión, sorprende por la precisión de sus críticas y la más que correcta nota del conjunto de la producción.
Además tiene otra valor añadido porque se sale de la extendida manía de realizar largometrajes que son, exactamente, demasiado largos.
Por supuesto que existen peros, para empezar, la sorpresa inicial que sí que da resultado, es explotada hasta que, por suerte, cuando empieza a temer lo peor, se concluye la trama.
Algunos de los secundarios no dan la nota y el mismo Chris O'Dowd, pese a realizar un buen trabajo, no sobresale especialemente.
Los mejores momentos son aquellos en los que el guionista ha dado rienda suelta a unos diálogos frescos e inteligentes que hacen su trabajo muy meritorio.
Apartar un guión de ciencia ficción de la parefarnalia y los efectos especiales que suelen, ha sido el mayor acierto del film. Lo mismo cabe decir a la hora de dotar a la película de esa sensación de ligereza y frescura que la opone a sus primas hermanas en las que siempre se suele determinar, cuanto menos, el futuro de la raza humana.
La comicidad, aparte de por la crítica voraz, viene presidida por el hecho de que las grandes preguntas de la humanidad, aquellas que conocemos como las preguntas kantianas, son aquí tomadas con tal desparpajo que, indudablemente, requiere originalidad.
Más allá de eso, cansa un poco, mal síntoma de un metraje tan corto.
Lo mejor: El guión
Lo peor: Secundarios
Interesante.




Moon


Título: Moon
Año: 2.009/ 97' /GB
Dirección: Duncan Jones
Guión: Duncan Jones, Nathan Parker
Música: Clint Mansell
Fotografía: Gary Shaw
Reparto: Sam Rockwell, Kaya Scodelario, Matt Berry, Malcolm Stewart.

Me ha gustado. Me parece que el guión parte de un minimalismo que, sin caer en el tedio ni en el manierismo, consigue alcanzar los objetivos que pretende.
Enumero algunos de sus logros. Normalmente, las películas de este tipo poseen una riqueza de medios que apartan al espectador de aquello que cuentan, les alejan, muchas veces de forma premeditada, para dar idea de un futuro muy lejano. La ambientación de Moon está muy cuidada y me parece un gran acierto ese aire de familiaridad que posee la estación espacial y sus vehículos con sus marchas y sus cosas. La proximidad con lo que rodea al personaje con respecto a nuestros propio tiempo y espacio es un arma muy útil para poder identificarse con el mismo.
Al parecerse tanto a una obra de teatro, las unidades de tiempo y espacio se cuidan al máximo y se gana en coherencia narrativa.
Por supuesto que otro de los grandes aciertos es la soberbia intervención de Sam Rockwell, muy bien.
La banda sonora se ajusta, para mí gusto, a lo que pide el guión. Muy bien, también.
Por último, la historia. Hay docenas de buenas películas, algunas obras maestras, que versan sobre el tema de la identidad humana. Tema muy difícil y espinoso, muy peligroso caer en tópicos vacíos que no conducen más que al pseudointeletualismo más hueco. Desde Blade Runner, Ridley Scott, 1.982 que es, si cabe, más difícil tocar ese tema porque esa reflexión, allí, rozó la perfección.
No obstante, el hijo de David Bowie consigue dar una vuelta de tuerca y aportar elementos contemporáneos a la discusión.
Las connotaciones morales que nos propone el guión sin duda que están tan lejos que ni nosotros ni nuestros herederos tendrán oportunidad de sufrir las consecuencias, pero sin duda que se pueden extraer valiosas analogías con nuestro mundo más próximo de lo que nos cuenta la historia. Y ahí reside el valor de la película, se trata de una reflexión atemporal, de la relación entre autor y obra, de los límites de la personalidad y de lo que define a un individuo. Por eso creo que es más que interesante acercarse a esta premiada producción.
Lo mejor: Sam Rockwell y Duncan Jones.
Lo peor: Cierto exceso de metraje
Recomendable.




martes, 6 de abril de 2010

The Wrong Man (Falso Culpable)


Título: The Wrong Man (Falso Culpable)
Año: 1.956/ 105' /USA
Dirección: Alfred Hitchcock
Guión: Maxwell Anderson y Angus MacPhail (Obra: Maxwell Anderson)
Música: Bernard Herrman
Fotografía: Robert Burks
Reparto: Henry Fonda, Vera Miles, Anthony Quayle, Harold J, Stone

La anécdota que le sirve a Hitchcock para armar esta película puede parecer que está un poco pasada de moda y que atiende a otros momentos y a otros haceres. Momentos en los que el ejercicio de la policía no revestía de los métodos y de la racionalidad actual. Quizás esos pequeños detalles marquen un poco el paso del tiempo de un film en el que la historia parece una anécdota para que dos genios realicen lo que siempre acostumbraron en la historia del cine. Por un lado, Henry Fonda, excelsa actuación, cada uno de sus gestos, de sus expresiones, incluso las corporales, define al personaje, no hace falta que hable ni que desespere. No se trata su actuación de la histrionización que otros acostumbran, no lo necesita. Sus escenas no necesitan nada más, él las llena, magia para el guión.
Por el otro lado, Hitchcock, la manera en la que domina los tiempos y las tensiones es de manual.
Poco a poco, la tensión sube y sube hasta llegar al momento del clímax.
Menos mal, y esto es un debe en el conjunto de la producción, que la descarga de la tensión se hace de forma deslabazada y rápida porque de lo contrario, el espectador sufriría más.
Otro parche en el buen hacer del largo es el trabajo de Vera Miles, es cierto que su papel posee dificultad y que está, físicamente, bien elegida para el papel debido a la frescura de su belleza, pero su interpretación deja bastante que desear.
Lo mejor: Henry Fonda.
Lo peor: Vera Miles
Interesante






lunes, 5 de abril de 2010

Precious


Título: Precious
Año: 2.009/ 105' /USA
Dirección: Lee Daniels
Guión: Geoffrey Fletcher (Novela: Sapphire)
Música: Varios
Fotografía: Andrew Dunn
Reparto: Gabourey Sidibe, Paula Patton, Mo'Nique, Mariah Carey

La aparente exageración del guión y de la novela a la hora de contar las desgracias de una afroamericana pueden quedar sólo en aparente porque, desgraciadamente, existen muchos casos como esos, y no es necesario irse a USA para ver historia como ésta. En Austria, últimamente, han tenido unas cuantas.
En todo caso, exagerada o no, todo es un envoltorio mejor o peor contado, para narrar una idea que merece la pena ser vista. Cualquier persona merece respeto.
Y es de respeto de lo que se habla en esta película, respeto para entender lo que puede sentir una persona que no entra dentro de las escalas de agraciados de nuestras sociedades. Desde ese punto de vista, esta película merece ser vista por todos los que miramos de reojo a una persona por ser esto o aquello, por ser diferente al fin y al cabo.
La diferencia ha sido usada a lo largo de la historia de la humanidad como justificación de las peores atrocidades que hemos podido cometer. Los judíos eran gaseados porque eran diferentes, vestían diferente. Pero también los armenios, los palestinos, los gordos, los negros, los homosexuales, los indios y todo aquel que sea diferente. No está nada mal que nos recuerden que los diferentes, incluso los extremadamente diferentes como Clareece Precious Jones, pueden tener la misma humanidad que cualquiera de los no tan diferentes que se pasean en coches y van a la ópera en viernes.
La valentía de la apuesta, además, cuenta con suficiente recursos estéticos para salir bien parada de un embite tan complejo como éste. La dirección es ágil, la fotografía, sobresaliente.
Hubiera sido tremendamente fácil haber caído en la autocomplacencia y haber acabado en algo cercano al folletín. Sin embargo hay escenas en las que se puede ver, claramente, que los matices son respetados y no es una historia de ganadores y perdedores. Algo muy distinto a lo que nos suele ofrecer el cine de este país. Eso ya es de por sí un gran logro.
Por otro lado, la mayoría de las interpretaciones son de nota alta, altísima en el caso de Mo'Nique, una sorpresa agradable comprobar que seguimos contando con actrices y actores que pueden sacar adelante papeles tan duros como el que le ha tocado.
La historia carece de dramatismo superfluos, se cuenta de una forma neutra, pausada y valiente. Descarga parte de la tensión el recurso de los sueños de Precious que, por otra parte, creo que es un gran acierto en la narración.
Incomprensible para mí, que se hayan premiado este año a otras películas en el escaparate comercial de los óscar, es cierto que Precious no revoluciona el arte del cine, pero en un año en el que el nivel ha sido tan bajo, esta película merecía mejor suerte de la que tuvo.
Lo mejor: Mo'Nique
Lo peor: El sensacionalismo que ha rodeado esta producción.
Recomendable

An education



Título: An Education (Una Educación)
Año: 2.009/ 95' / GB
Dirección: Lone Scherfig
Guión: Nick Hornby (Libro: Lynn Barber)
Música: Paul Englishby
Reparto: Carey Mulligan, Peter Sarsgaard, Alfred Molina, Dominic Cooper

Este relato costumbrista pretende mostrar y hacernos pensar acerca de la condición de las mujeres de una determinada época. Aquellas primeras mujeres que fueron capaces de emanciparse de una forma de vida para la que parecían predestinadas. Lone Scherfig cuenta en su haber con películas de cierto interés en su carrera, especialmente, Italiano para principiantes y Wilbur se quiere suicidar, 2.000 y 2.002. Aquí no acierta a dar con la tecla de una visión personal e interesante.
El desarrollo de la historia es plana y no provoca demasiadas emociones porque los personajes no acaban de estar bien caracterizados. No se entiende la mayoría de sus decisiones y las que se entienden carecen de interés.
No existe nada personal en la forma de contar la historia, académicamente correcta, no se despega de la intención de mostrar esa evolución clave en la historia de las mujeres, no posee corazón suficiente para trasladarnos al drama que esas decisiones debieron de suponer para millones de mujeres.
La interpretación de Carey Mulligan y la dirección de Scherfig se detienen tanto en aspectos formales que pierden el porqué del sentido de la narración. Especialmente desafortunada, para mí, es el trabajo de Mulligan porque el personaje necesitaba una tensión y un dramatismo que no se puede demostrar utilizando unos tics que no son suyos y que recuerden de forma falsa a la gran Audrey Hepburn.
La decadencia de unos valores, de una época, de un estilo de vida no se puede contar a través de unos guiñapos que juegan a no ser ni una cosa ni otra escena tras escena. Demasiado obvia, demasiado fría, demasiado poco sentida. Mal
Lo mejor: Peter Sarsgaard
Lo peor: Lone Scherfig.
No recomendable



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