jueves, 3 de junio de 2010

Tempos de Paz (Tiempos de Paz)


Título: Tempos de Paz (Tiempos de Paz)
Año: 2.009/80' /Brasil
Dirección: Daniel Filho
Guión: Bosco Brasil
Música: Egberto Gismonti
Fotografía: Tuca Moraes
Reparto: Tony Ramos, Dan Stulbach, Daniel Filho, Maria Maya

Un conocido locutor de radio y escritor de columnas solía acabar sus programas radiofónicos con una frase cuanto menos curiosa: "la búsqueda de la belleza es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo" o algo muy parecido. La película de Daniel Filho explora esta idea con unos resultados variables pero con bastante interés.
El problema más evidente es que la belleza, en forma de teatro, acaba siendo un bálsamo de Fierabrás que lo cura absolutamente todo. El optimismo del guión llega a límites insospechados en lo que a las posibilidades de la belleza se refiere, es legítimo, pero demasiado naif.
En todo caso los aciertos de la película permiten que esas concesiones a la galería del guión sean pasados por alto con mayor facilidad.
El guión tiene la estructura de una obra de teatro y el peso de la producción lo soporta una larguísima escena en la que los dos personajes principales juegan sus cartas en torno al tema crucial del enredo. En ambos casos, los dos personajes principales están a una nota muy alta, con mención especial para Segismundo, un soberbio Tony Ramos. Sus interpretaciones son muy de teatro, pero debido a la estructura del film, no desdice lo más mínimo.
Otra de las grandes atracciones del guión es el paralelismo que se establece en todo el largo entre la obra de Calderón de la Barca, La Vida es Sueño y la propia película de Filho. Al igual que el Segismundo de Calderón debe pasar una prueba con nota para demostrar que lo que el oráculo decía de él no es acertado, de la misma forma el Segismundo de Filho pasa por una prueba crítica para demostrar su humanidad, su arrepentimiento. Es ahí donde está el meollo del enredo y la gran pregunta. ¿Existe humanidad en una persona que ha cometido los horrores más crueles que puede un individuo?, ¿guarda algo de esperanza quien ni se conmueve con los horrores del nazismo?, pasen y vean.
Por último, hay que subrayar que la película es un homenaje a quienes, escapando de la guerra, contribuyeron a hacer Brasil una cultura más rica. Una suerte comprobar que hay quien no se obceca por subir muros y poner alambres contra el extranjero.
Lo mejor: Tony Ramos
Lo peor: La candidez del guión
Interesante







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores